Los bebés en riesgo de enfermedad celíaca deberían esperar antes de consumir trigo

El momento del primer consumo de gluten en la dieta podría ayudar a mantener la enfermedad a raya

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Reportera de HealthDay

MIÉRCOLES 18 de mayo (HealthDay News/HispaniCare) -- Un reciente estudio sugiere que los nuevos padres con historial familiar de enfermedad celíaca o diabetes tipo 1 sean muy cuidadosos con respecto a cuando introducen el trigo en la dieta del bebé.

Los investigadores hallaron que si el trigo se introducía antes de los tres meses o luego de los 7 meses, el riesgo de desarrollar enfermedad celíaca se incrementaba en comparación con los bebés que probaron por primera vez el trigo entre los 4 y los 7 meses de edad.

"Los niños alimentados con trigo, cebada o centeno durante los primeros tres meses tienen un riesgo cinco veces mayor [de desarrollar la enfermedad] que los niños que no consumen esos cereales hasta los 4 ó 6 meses", aseguró Jill Norris, jefa de la sección de epidemiología y salud comunitaria de la Universidad de Colorado en Denver y del Centro de Ciencias de la Salud.

"Los niños que comieron cereales luego de seis meses tuvieron un ligero aumento en el riesgo de alrededor de dos veces", dijo Norris.

Norris y sus colegas publicaron sus hallazgos en la edición del 18 de mayo del Journal of the American Medical Association.

La enfermedad celíaca es un trastorno autoinmune que causa que el cuerpo considere perjudicial el gluten, una sustancia proteínica presente en el trigo, el centeno y la cebada. En consecuencia, el intestino delgado se daña debido al persistente ataque del sistema inmunológico al gluten. Con el tiempo, el intestino delgado se daña a tal punto que no puede continuar procesando nutrientes de otros alimentos, por lo que sobrevienen déficits nutricionales graves.

La enfermedad es hereditaria y los investigadores han identificado ya varios genes relacionados con la autoinmunidad de la enfermedad celíaca. Sin embargo, no todos los que tienen los defectos genéticos desarrollan la enfermedad celíaca.

Todos los niños que participaron en el estudio tenían defectos genéticos conocidos que los ponían en mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Norris apuntó rápidamente que debido a que todos los niños que participaron en el estudio ya estaban en mayor riesgo, estos hallazgos no aplican para la población general de recién nacidos.

Otro aspecto importante que este estudio no lograr abordar es si la introducción temprana o tardía del gluten en la dieta contribuía al desarrollo de la enfermedad celíaca o si simplemente aceleraba la aparición de la enfermedad, aclaró Norris.

Entre 1994 y 2004, Norris y sus colegas identificaron a 1,560 recién nacidos de la zona de Denver que estaban en mayor riesgo de enfermedad celíaca porque portaban una mutación genética relacionada con ésta o tenían un pariente en primer grado de consanguinidad con diabetes tipo I. Los defectos genéticos relacionados con la enfermedad celíaca son los mismos que los de la diabetes tipo I, así que un historiar familiar de ésta también es un factor de riesgo para la enfermedad celíaca, explicó Norris.

Los investigadores le hicieron seguimiento a los resultados de salud de cada uno de los bebés durante cinco años mediante entrevistas a los padres, determinación de señales en la sangre de enfermedad celíaca y monitoreo de las dietas de los pequeñitos.

Los investigadores informaron que cincuenta y un niños desarrollaron la enfermedad celíaca durante el estudio. Los niños que fueron alimentados con gluten antes de los tres meses se enfrentaron a un incremento de más de cinco veces en el riesgo de la enfermedad, mientras que los niños que recibieron los productos con gluten por primera vez durante su séptimo mes o después estaban en un riesgo un poco menor a dos veces las posibilidades de adquirir la enfermedad, en comparación con los bebés que recibieron gluten entre los cuatro y los seis meses.

Norris aseguró que los investigadores no lograron establecer exactamente por qué la introducción del trigo temprana o tardía se relacionaba con el desarrollo de la enfermedad celíaca, pero sospecha que los sistemas digestivos de los bebés son demasiado inmaduros para procesar el gluten, que es una proteína compleja. Esto podría hacer que parte del gluten pasara al torrente sanguíneo, en donde el sistema inmunológico comenzaría a atacarlo.

Además, en el caso de los que recibieron trigo más tarde, Norris dijo que simplemente podrían estar expuestos a más gluten al mismo tiempo porque los bebés mayores consumen mayores cantidades de alimentos que los recién nacidos.

Aunque consideró al ensayo como "un estudio bienvenido y el primero en sugerir que el momento [el primer consumo de trigo] podría ser un factor de riesgo", el Dr. Richard Farrell, profesor asistente de medicina de la Facultad de Medicina de Harvard, aseguró que estos hallazgos se deben interpretar con precaución.

"Apenas tres recién nacidos realmente expuestos al gluten antes de cuatro meses desarrollaron la enfermedad celíaca", anotó Farrel, quien escribió un editorial acompañante en la misma edición de la publicación. Aseguró que hace falta un estudio mucho mayor para corroborar los hallazgos.

"Como dijo el autor del editorial, este estudio deja 'demasiadas preguntas' sin responder", agregó Angela Kurtz, nutricionista pediátrica del Centro Médico de la Universidad de Nueva York.

Kurtz aseguró que las investigaciones anteriores han mostrado que la leche materna tiene un efecto protector y señaló que este estudio no abordó los efectos potenciales del amamantamiento con relación al desarrollo de la enfermedad celíaca.

Recomienda amamantar a los niños únicamente hasta que alcancen el sexto mes. Luego, cuando los bebés comienzan a consumir alimentos sólidos, Kurtz recomienda comenzar con cereales de arroz, frutas o verduras.

"Aplace el trigo, la cebada y el centeno y, cuando los introduzca, sólo suministre pequeñas cantidades una vez al día", recomendó.

Tanto Norris como Farrel dijeron que los resultados de este estudio son demasiado preliminares como para recomendar cambios en las directrices actuales de alimentación, que sugieren comenzar con alimentos sólidos entre los cuatro y los seis meses de edad.

Más información

Para saber más acerca de la enfermedad celíaca, visite la Celiac Disease Foundation.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Jill Norris, Ph.D., M.P.H., professor and head, epidemiology and community health, University of Colorado at Denver and Health Sciences Center, Denver; Richard Farrell, M.D., assistant professor, medicine, division of gasteroenterology, Beth Israel Deaconess Medical Center, Harvard Medical School, Boston; Angela Kurtz, M.S., R.D., pediatric nutritionist, New York University Medical Center, New York City; May 18, 2005, Journal of the American Medical Association

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