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Según un panel de EE. UU., para prevenir las caídas, el ejercicio sirve, pero la vitamina D no

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Reportera de HealthDay

MARTES, 17 de abril de 2018 (HealthDay News) -- Con frecuencia, envejecer conlleva una preocupación por las caídas y las fracturas de huesos que provocan. Ahora, un panel de expertos de EE. UU. tiene nuevos consejos sobre qué ayuda y qué no cuando se trata de mantenerse en pie.

Para comenzar, párese del sofá. Y no confíe en que la vitamina D evitará que se caiga.

En un cambio respecto a sus recomendaciones de 2012, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. (USPSTF, por sus siglas en inglés) desaconseja los complementos de vitamina D para los adultos "que habitan en la comunidad" (los que viven en casa) de más de 65 años de edad para prevenir las caídas. Una revisión de la investigación existente mostró que no hay suficientes evidencias para recomendar un complemento.

Entonces, ¿qué ayuda a las personas a prevenir las caídas? El ejercicio, señaló el grupo de trabajo.

"Las evidencias más firmes son sobre el ejercicio. Si tiene un riesgo de caerse, debería pensar en el ejercicio", planteó el vicepresidente del grupo de trabajo, el Dr. Alex Krist, de la Universidad Estatal de Virginia, en Richmond. Añadió que más o menos un 20 por ciento de los estadounidenses mayores de 65 años sufren una caída cada año.

La revisión y las recomendaciones se publicaron el 17 de abril en la revista Journal of the American Medical Association.

Una autora de un editorial publicado junto con las nuevas recomendaciones concurrió en que el ejercicio puede ser beneficioso.

"Esas recomendaciones sugieren que debemos ir más allá de las pastillas para tener un impacto importante en la prevención de las caídas y las fracturas", comentó la Dra. JoAnn Manson, jefa de medicina preventiva en el Hospital Brigham and Women's, en Boston.

"El ejercicio regular puede reducir las caídas con lesiones, y también puede reducir la enfermedad cardiaca, el accidente cerebrovascular, la diabetes tipo 2, la demencia y algunas formas de cáncer", enfatizó Manson.

"La actividad física es lo que más se parece a una panacea. Y no se necesita tanta... apenas de 30 a 40 minutos tres veces por semana pueden plantear una diferencia", añadió.

Tanto Krist como Manson aconsejaron una variedad de ejercicios. Dijeron que si alguien tiene la suficiente salud, las directrices generales sobre la actividad física de 30 minutos de actividad aeróbica la mayoría de los días de la semana, y entrenamiento de fuerza dos veces por semana, son un buen punto inicial.

Pero no todo el mundo de más de 65 años puede alcanzar esa meta. Krist recomendó comenzar con el médico para tener una mejor idea sobre qué tipo de ejercicio podría ser el adecuado en su caso. Para algunas personas, la supervisión que la fisioterapia conlleva es útil. Para otras, una clase como el tai chi podría ser lo mejor. Y para toras, una actividad más vigorosa podría estar bien.

El USPSTF es un panel voluntario de expertos nacionales. Desarrollan recomendaciones para la prevención de las enfermedades y las lesiones tras una revisión rigurosa de las evidencias científicas.

Las nuevas recomendaciones sugieren que los médicos deberían ofrecer de forma selectiva intervenciones multifacéticas a las personas mayores con un riesgo alto de caídas.

Éstas podrían incluir: ejercicio individual o grupal, psicoterapia, terapia nutricional, educación, gestión de medicamentos, gestión de la incontinencia urinaria, modificación ambiental, y fisioterapia o terapia ocupacional. Otras opciones incluyen servicios sociales y remisiones a especialistas como un oftalmólogo, neurólogo o cardiólogo.

Las remisiones pueden ser importantes porque muchos problemas podrían ser reversibles. Por ejemplo, a veces abordar los problemas de la vista puede ayudar a prevenir las caídas.

"Con frecuencia, los individuos mayores dan por sentado que la pérdida de la vista es una parte inevitable y normal del proceso de envejecimiento. Pero con mucha frecuencia, los problemas como las cataratas o el glaucoma son tratables", aseguró Manson.

"Las caídas son un problema importante para los adultos mayores, y algunos tienen miedo de salir al aire libre porque temen caerse", señaló. Esto conduce a un doble golpe: cuando se quedan dentro, sus músculos podrían atrofiarse, quizá no reciban luz solar y podrían desarrollar una deficiencia de vitamina C, y además están perdiéndose unas interacciones sociales importantes, explicó Manson.

"Recomiendo al menos hacer entrenamiento de fuerza en casa, o conseguir una cinta caminadora para usarla en casa. O encuentre un amigo o familiar que pueda salir a caminar, o inicie un club de caminatas en su vecindario", sugirió.

El grupo de trabajo también desaconsejó el uso de complementos diarios de 400 unidades internacionales de vitamina D y de 1,000 miligramos (mg) o menos de calcio para prevenir las fracturas en las mujeres postmenopáusicas que viven en casa.

Pero no estaba claro si unas dosis más altas podrían ofrecer un beneficio, según las nuevas recomendaciones del USPSTF. Tampoco había suficientes evidencias para que el grupo de trabajo determinara si los complementos de vitamina D y de calcio podrían ayudar a los hombres o a las mujeres premenopáusicas a evitar las fracturas.

Más información

Aprenda más sobre la prevención de las caídas en el Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento de los EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Alex Krist, M.D., M.P.H., U.S. Preventive Service Task Force vice chair, and professor, family medicine, Virginia Commonwealth University, Richmond; JoAnn Manson, M.D., Dr.P.H., professor, medicine, Harvard School of Medicine, and chief, preventive medicine, Brigham and Women's Hospital, Boston; April 17, 2018, Journal of the American Medical Association

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