Se reduce la esperanza de vida de los estadounidenses en edad laboral

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Reportero de HealthDay

MARTES, 26 de noviembre de 2019 (HealthDay News) -- La desesperación, según evidencian las crecientes tasas de abuso de drogas y suicidio, podría estar erosionando la esperanza de vida promedio de los estadounidenses, encuentra un estudio reciente.

Las muertes entre los adultos en edad laboral, en particular, han estado aumentando en Estados Unidos durante décadas, sobre todo en las partes del país que experimentan dificultades económicas, como el "Cinturón del Óxido" y los Apalaches, reportaron los investigadores.

Esas muertes tempranas están provocando que la esperanza de vida promedio se reduzca en Estados Unidos. La esperanza de vida de EE. UU. se redujo entre 2014 y 2017, mientras que los ciudadanos de más de una docena de países industrializados siguen disfrutando de unas vidas cada vez más largas.

La tendencia de EE. UU. está siendo fomentada no solo por las muy publicitadas "muertes por desesperación" (las sobredosis de drogas, el alcoholismo y el suicidio), sino también por una diversa lista de enfermedades que afectan a los órganos de todo el cuerpo, advirtió el investigador principal, el Dr. Steven Woolf, director emérito del Centro de Sociedad y Salud de la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Virginia.

El origen de todas estas enfermedades y muertes podría ser el estrés económico. Woolf y sus colaboradores sospechan que el declive de la clase media de EE. UU. contribuye a una esperanza de vida promedio más corta en todo el país.

"Quizá resulte que la inversión en la clase media, y ayudar a llevar más empleo y desarrollo económico a esas comunidades, pudiera hacer más por salvar vidas que añadir otra ala al hospital", planteó Woolf.

La esperanza de vida promedio de EE. UU. era de 78.6 años en 2017, una reducción frente a un máximo de 78.9 en 2014, apuntaron los investigadores en las notas de respaldo.

El aumento en las muertes de personas en edad laboral se ha correspondido de cerca con cambios importantes en la economía de EE. UU. que se remontan a los 70 y los 80, cuando el país comenzó a perder trabajos de manufactura y la clase media comenzó a reducirse, dijo Woolf.

Los mayores aumentos relativos en la mortalidad en la mediana edad han ocurrido en el Valle del Ohio (Virginia Occidental, Ohio, Indiana, Kentucky) y en la parte norte de Nueva Inglaterra (Nuevo Hampshire, Maine, Vermont), según el análisis de datos federales de los investigadores.

"En nuestro análisis, estimamos cuántas muertes adicionales ocurrieron en Estados Unidos debido a este problema entre 2010 y 2017", dijo Woolf. "Un tercio de esas muertes ocurrieron en esos cuatro estados en el Valle del Ohio".

La esperanza de vida de Estados Unidos aumentó a un ritmo constante entre los 60 y los 70, pero comenzó a perder impulso en los 80, comentó Woolf.

"En 1988, habíamos quedado por debajo del aumento promedio de otros países industrializados. Nos estancamos en 2011, y ahora estamos bajando", lamentó Woolf. "Que esté bajando en lo absoluto dice mucho, porque sigue aumentando a un ritmo sano en otros países industrializados".

La decreciente esperanza de vida ha sido fomentada por un "aumento marcado en las muertes en las población en edad laboral", advirtió Woolf.

Ha habido un aumento del 6 por ciento en las tasas de mortalidad de las personas de 25 a 64 años, y en los adultos jóvenes de 25 a 44 años el aumento se acerca a un 25 por ciento, señaló Woolf.

"Vale la pena notar que el Cinturón del Óxido es donde vemos el mayor número de muertes adicionales dentro de este patrón", dijo Woolf. "Hay personas y comunidades que han pasado por un largo periodo de estrés económico. En una familia que ha estado enfrentándose a esos tipos de estrés durante muchos años, esto quizá conduzca a un conjunto de consecuencias que podrían afectar a su salud de múltiples formas".

El estrés económico no es lo único que aumenta las probabilidades de que se recurra al alcohol, las drogas o el suicidio, aseguró Woolf.

Las personas con problemas financieros quizá no puedan pagar la atención de la salud o las recetas, costear una alimentación saludable, o gestionar de forma efectiva afecciones crónicas como la diabetes o la hipertensión.

Esto concuerda con una corriente de pensamiento llamada los "determinantes sociales de la salud", señaló el Dr. Howard Koh, profesor en la Facultad de Salud Pública T. H. Chan de la Universidad de Harvard, en Boston.

"Me gusta decir que la salud comienza en los lugares donde la gente vive, trabaja, aprende, juega y reza", observó Koh, coautor de un editorial publicado con el estudio.

"No se puede estar sano si se vive en la pobreza. En realidad no se puede estar sano si no se cuenta con una vivienda estable. Es difícil estar sano sin un empleo estable. La espiritualidad y la implicación social son esenciales para el bienestar", explicó Koh.

"Estamos en un punto realmente importante de nuestra historia de salud pública, en que los expertos médicos se están dando cuenta de que la salud es mucho más de lo que le sucede a uno en el consultorio del médico", continuó.

Woolf apuntó que este declive ha ocurrido mientras Estados Unidos gasta más que ningún otro país en la atención de la salud. Esto significa que el país debe pensar en una solución fuera de la medicina para su mala salud.

"Unas políticas que típicamente no pensamos que son políticas de salud (como el salario mínimo y la vivienda asequible y ampliar el acceso a una buena educación) en realidad podrían ser más efectivas para mejorar nuestra salud que las inversiones en la atención médica", planteó Woolf.

Koh anotó que sin una visión más amplia de la salud, es probable que las personas de Estados Unidos sigan muriendo a unas edades cada vez más tempranas.

"Hace mucho que se da por sentado que una creciente esperanza de vida siempre sería la norma. Ahora, el país se arriesga a que una esperanza de vida decreciente sea una nueva y problemática norma. Es algo que debemos evitar desesperadamente", añadió Koh.

Los hallazgos aparecen en la edición del 26 de noviembre de la revista Journal of the American Medical Association.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. tienen más información sobre la esperanza de vida en Estados Unidos.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Steven Woolf, M.D., MPH, director emeritus, Center on Society and Health, Virginia Commonwealth University School of Medicine, Richmond, Va.; Howard Koh, M.D., MPH, professor, Harvard T.H. Chan School of Public Health, Boston; Nov. 26, 2019, Journal of the American Medical Association

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