Ahorrar en los medicamentos tiene un alto costo sanitario

Las personas que reducen el uso de medicamentos con receta por su elevado costo presentan un peor estado de salud

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Reportera de HealthDay

VIERNES 25 de junio (HealthDayNews/HispaniCare) -- Los estadounidenses de mediana y avanzada edad que reducen el consumo de medicamentos con receta para enfermedades crónicas debido a los gastos que ello supone, lo hacen en perjuicio de su salud.

Una nueva investigación revela, por primera vez, que las personas con enfermedades crónicas preexistentes que redujeron el uso de medicamentos con receta debido a su elevado costo eran un 76 por ciento más propensos a sufrir un empeoramiento significativo de su salud general y un 50 por ciento más propensos a padecer un ataque cardiaco no mortal, una apoplejía o un episodio de dolor de pecho que los que no redujeron el uso de dichos medicamentos.

Los resultados de esta investigación se publican en la edición de julio del boletín de la American Public Health Association, Medical Care.

"Este estudio sigue la línea de una gran cantidad de literatura que demuestra las consecuencias sanitarias que tiene el hecho de tener problemas económicos a la hora de adquirir los medicamentos necesarios, y creo que realmente puede tener un gran impacto porque tenemos mucho trabajo que hacer al respecto", afirmó la Dra. Arlene S. Bierman, autora del editorial que acompaña al boletín, que anteriormente trabajó como médica investigadora de la U.S. Agency for Healthcare Research and Quality en Rockville, Md.

Tanto el uso como el costo de los medicamentos con receta han aumentado espectacularmente en EE.UU. Los gastos totales anuales aumentaron a $162,000 millones en 2002, en comparación con $51,000 millones en 1993, según el editorial de Bierman.

Estos elevados costos están privando a mucha gente de beneficiarse de medicamentos nuevos y más eficaces. Sin embargo, no se han dado a conocer hasta ahora muchos datos sobre cómo estos precios prohibitivos se traducen en problemas de salud.

Este estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Michigan y del VA Ann Arbor Healthcare System, y patrocinado por el National Institute on Aging, es el primero que demuestra el daño que este problema económico produce en la salud de los pacientes, y, además, en un periodo relativamente corto de tiempo, sólo en dos o tres años.

Los investigadores se centraron en aproximadamente 8,000 adultos de avanzada edad que consumían de forma regular medicamentos con receta para problemas cardiacos, diabetes, alta presión sanguínea o apoplejía. Esto los coloca en una posición de alto riesgo de padecer enfermedades o crisis cardiacas posteriores, problemas que a menudo se pueden evitar con los medicamentos.

Al final del estudio de tres años, el 10 por ciento de los participantes afirmaron haber dejado de consumir estos medicamentos porque eran demasiado caros. De ellos, el 11.9 por ciento padecían dolores en el pecho, mientras que este porcentaje entre los que no habían abandonado su tratamiento era de un 8.2. Por otro lado, el 7.8 por ciento de los que habían abandonado su tratamiento médico habían sufrido un ataque cardiaco no mortal al final del estudio, comparado con el 5.3 por ciento, entre los que no habían reducido la medicación.

Los participantes de 72 años en adelante que sufrían depresión al comienzo del estudio y que habían abandonado su medicación eran un 16 por ciento más propensos a experimentar un empeoramiento de su depresión.

En total, el 32.1 por ciento de los que afirmaron que su salud era buena o más que buena en el momento de comenzar el estudio, pero que habían disminuido sus medicamentos, señalaron que su salud al final del estudio era mala o regular. Sólo el 21.2 por ciento de los que no abandonaron su medicación afirmaron haber experimentado un empeoramiento en su estado de salud.

Estos empeoramientos no se daban en todos los casos. Las personas que habían abandonado su medicación para la artritis no experimentaron un empeoramiento del dolor o de sus limitaciones físicas, probablemente porque sustituyeron su tratamiento por otro tipo de medicinas sin receta médica. Por otro lado, los diabéticos no presentaban tasas más altas de proteinuria o de problemas renales, pero esto quizás se deba a que tiene que pasar más tiempo para que estos problemas se hagan visibles.

Las personas que disminuían su medicación eran principalmente personas sin seguro médico o que tenían seguros médicos que no cubrían los medicamentos con receta. Este descubrimiento puede ayudar a explicar porqué la gente con menos recursos económicos tiende a tener un peor estado de salud general.

La adición el mes pasado de beneficios en los medicamentos con receta para los pacientes suscritos a Medicare quizás pueda ayudar a mejorar esta situación, pero, según los autores del estudio, todavía tendrá que pasar un tiempo para comprobar en qué medida mejora la situación.

Los resultados de esta nueva investigación presentan un buen argumento para estratificar los riesgos, es decir, para ofrecer cobertura extra a las personas que padecen enfermedades crónicas preexistentes, afirmó la Dra. Michele Heisler, autora principal del estudio, científica investigadora de la Veterans Administration y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan.

"Ésta es una población que obtendría unos enormes beneficios clínicos si recibiera cobertura para sus medicamentos con receta", afirmó. "Si cubrimos sus beneficios farmacéuticos, quizás podremos darnos cuenta de que realmente estaríamos ahorrando mucho dinero porque estaríamos evitando que padecieran ataques cardiacos, discapacidades y otros problemas más adelante".

El dialogo entre los médicos y los pacientes también puede ayudar a aliviar el problema, añadió.

"Es realmente importante que los pacientes se encuentren cómodos. Los costos de los medicamentos son excesivos", afirmó Heisler. "Deberían hablarlo con sus doctores, porque los doctores no son muy proactivos en este sentido cuando, en realidad, deberían saber que un alto porcentaje de gente tiene este problema".

Más Información

Medicare tiene más información sobre los beneficios en los medicamentos con receta.

FUENTES: Michele Heisler, M.D., research scientist, Veterans Administration and lecturer in general medicine, University of Michigan Medical School, Ann Arbor; Arlene S. Bierman, M.D., Ontario Women's Health Council Chair Women's Health, University of Toronto and St. Michael's Hospital, Toronto; July 2004 Medical Care

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