El azúcar en sangre gravemente baja aumenta el riesgo de demencia en diabéticos mayores

Un estudio encuentra que ser hospitalizado por hipoglucemia se relaciona con el declive mental

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Reportero de Healthday

MARTES, 14 de abril (HealthDay News/Dr. Tango) -- Los individuos de edad avanzada que sufren de diabetes tipo 2 y que han sido hospitalizados por azúcar en sangre gravemente baja parecen tener un mayor riesgo de desarrollar demencia, sugiere una investigación reciente.

Aún no está claro si los episodios menos graves de azúcar baja en sangre, que son más comunes, también se relacionan con un mayor riesgo de demencia, según un estudio que aparece en la edición del 15 de abril de la revista Journal of the American Medical Association, una edición dedicada a la diabetes.

"Los episodios de hipoglucemia que fueron suficientemente graves para requerir hospitalización o una visita a la sala de emergencias se asociaron con un mayor riesgo de demencia, sobre todo entre pacientes que sufrieron múltiples episodios. Y estos hallazgos, de manera algo sorprendente, fueron independientes del control glucémico", afirmó la autora del estudio Rachel A. Whitmer, de Kaiser Permanente de Oakland, California, el martes durante una teleconferencia. "Los episodios de hipoglucemia podrían estar asociados con consecuencias neurológicas en pacientes que ya están en riesgo de demencia. Este estudio parece sugerir que la hipoglucemia es una de las razones por las cuales las personas que tienen diabetes tipo 2 experimentan un mayor riesgo de demencia. También añade a la evidencia de que un equilibrio del control glucémico es un tema crítico, sobre todo para los adultos mayores".

Los pacientes de diabetes tipo 2 tienen un riesgo de demencia 32 por ciento más alto, pero los motivos no son claros. Whitmer advirtió que las personas que tienen prediabetes también están en mayor riesgo.

Sin embargo, el estudio sólo observa una asociación, y no prueba en realidad un vínculo causal entre las dos afecciones, advirtió el Dr. Nir Barzilai, director del Instituto de Investigación sobre el Envejecimiento del Colegio de Medicina Albert Einstein y la Clínica de Diabetes del Hospital Montefiore, en la ciudad de Nueva York.

"Podría tratarse de una fluctuación de la glucosa. Sabemos que la hiperglucemia [azúcar en sangre alta] también es muy tóxica para las células. Un estudio como éste no puede tomar en cuenta todo esto", apuntó.

Whitmer también anotó que la hipoglucemia probablemente sea sólo una razón del mayor riesgo de demencia en individuos que tienen diabetes tipo 2.

Aunque estudios anteriores han relacionado el deterioro cognitivo en niños y adultos con diabetes tipo 1, no está claro si la misma relación aplica a individuos mayores que sufren diabetes tipo 2, o qué mecanismo podría subyacer a tal conexión.

El tema es importante, ya que una población cada vez mayor sufre de diabetes tipo 2. Tan sólo en los EE. UU., unos 24 millones de personas sufren de la afección, y habrán más a medida que la población envejece.

Los episodios hipoglucémicos se caracterizan por mareos, desmayos e incluso convulsiones.

Los autores dieron seguimiento a 16,667 pacientes de diabetes tipo 2, con una edad promedio de 65 años, de 1980 a 2007. Unos 22 años del seguimiento se dedicaron a registrar los episodios hipoglucémicos, y entonces se invirtieron más de cuatro años a dar seguimiento a los diagnósticos de demencia.

La asociación encontrada podría ser atribuible a una variedad de mecanismos posibles, entre ellos una muerte acelerada de las células nerviosas en el cerebro, o una menor irrigación sanguínea en el cerebro, señalaron los autores. Tal relación podría también ser resultado de un exceso de insulina con el tiempo, una vez más contribuyendo posiblemente al daño neuronal u otros cambios cerebrales.

Pero es probable que el panorama completo sea mucho más complicado, apuntó Barzilai.

"Las concentraciones de glucosa en el cerebro son mucho, mucho más bajas [que en el resto del organismo], y en realidad se lleva mucho tiempo ajustar si se cambia la glucosa periférica para que el cerebro tenga glucosa más baja", explicó. "No sólo es eso, pero las neuronas del cerebro en realidad no se alimentan de glucosa, sino de otros metabolitos. Cuando la glucosa baja, el resto del cuerpo lo siente. El cerebro es algo completamente distinto".

Aunque en teoría un control del azúcar en sangre equilibrado es una buena estrategia, es difícil de lograr y de monitorizar.

"El problema es que cuando se trata de mantener el azúcar en sangre en el rango normal, hay un mayor riesgo de hipoglucemia", apuntó Michael Horseman, profesor asociado de práctica farmacéutica del Colegio de Farmacia Irma Lerma Rangel del Centro de Ciencias de la Salud Texas A&M. "No conozco ningún estudio en que hayan hecho un intento serio de mantener el azúcar en sangre en el rango normal que no tuviera episodios de hipoglucemia".

Barzilai se mostró de acuerdo. "Se les da un poco de insulina, y sufren de hipoglucemia. Se les da un poco menos, y la glucosa sube mucho. Es individual. No se sabe qué hacer con cada paciente".

"Subraya el hecho de que si tuviéramos medicamentos que no produjeran hipoglucemia, ciertamente nos iría mucho mejor", añadió.

Más información

Visite la American Diabetes Association para más información sobre la diabetes tipo 2.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: Nir Barzilai, M.D., director, Institute for Aging Research, Albert Einstein College of Medicine and the Montefiore Hospital Diabetes Clinic, New York City; Michael Horseman, Pharm.D., associate professor, pharmacy practice, Texas A&M Health Science Center, Irma Lerma Rangel College of Pharmacy, College Station; April 14, 2009, teleconference with: Rachel A. Whitmer, Ph.D., Kaiser Permanente, Oakland, Calif.; April 15, 2009, Journal of the American Medical Association

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