El ejercicio podría reducir el riesgo de enfermedad ocular asociado con la edad

Estudio halla que las personas más activas presentan menos casos de degeneración macular severa asociada a la edad

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Reportero de HealthDay

MIÉRCOLES 1 de noviembre (HealthDay News/HispaniCare) -- El ejercicio puede reducir el riesgo de desarrollar una forma más severa de problema ocular asociado con la edad en un 70 por ciento, informan los investigadores.

La degeneración macular asociada con la edad (DMAE) es una afección en la que las células sensibles a la luz de la mácula en la parte posterior del ojo dejan de funcionar. Hay dos formas de DMAE, la seca y la húmeda. La DMAE húmeda está más relacionada con una pérdida seria de la visión.

"Hallamos que las personas que eran más activas físicamente tenían un riesgo reducido de desarrollar DMAE en fase terminal", aseguró el autor del estudio Michael Knudtson, bioestadístico del departamento de oftalmología y ciencias visuales de la Facultad de medicina y salud pública de la Universidad de Wisconsin.

"Esto es tan sólo una asociación", advirtió Knudtson. Aún no está claro si esta asociación es causal o una coincidencia, anotó.

El informe aparece en la edición en línea del 31 de octubre de British Journal of Ophthalmology.

En 1988, Knudtson y sus colegas empezaron a recopilar datos sobre casi 3,900 hombres y hombres, entre 43 y 86 años, de Beaver Dam, Wisconsin. Los pacientes se sometieron a exámenes de la vista así como a cuestionarios sobre la cantidad de ejercicio que hacían. Luego, se les hizo un seguimiento cada cinco años durante 15 años.

Los investigadores hallaron que uno de cada cuatro de los individuos mantenían un estilo de vida activo, y casi uno de cada cuatro subía escaleras más de seis veces al día. Alrededor de uno de cada ocho caminaba más de 12 manzanas al día.

El grupo de Knudtson halló que las personas que tenían un estilo de vida activo eran 70 por ciento menos propensas a desarrollar la DMAE húmeda más seria, en comparación con los que tenían un estilo de vida sedentario. Además, las personas que caminaban con regularidad eran 30 por ciento menos propensas a desarrollar DMAE húmeda, según encontraron.

Knudtson anotó que otros factores, como la dieta, podrían también explicar los hallazgos. Es bien sabido que la actividad física reduce la inflamación, que se cree desempeña un papel en la DMAE.

Las personas que son activas físicamente también son propensas a ser "biológicamente más jóvenes" que los que llevan un estilo de vida sedentario, algo que podría ser igualmente importante, dado que la DMAE está asociada con el envejecimiento, señalaron los investigadores.

Knudtson fue cauto en la interpretación de los hallazgos. Hacer ejercicio es algo bueno, dijo. "Pero no queremos que las personas hagan ejercicio y luego se frustren si contraen esta enfermedad", señaló. "No podemos demostrar de ningún modo, figura o forma que existe una relación causal", agregó.

Un experto cree que los hallazgos necesitan replicarse antes de que se compruebe la relación entre el ejercicio y la DMAE.

"El ejercicio no parece afectar el riesgo de una persona para contraer DMAE", aseguró el Dr. Marco Zarbin, profesor y director del Instituto de oftalmología y ciencias visuales de la Escuela de medicina de Nueva Jersey. "Más bien parece afectar el riesgo de que una persona desarrolle una complicación particular a causa de la enfermedad".

No obstante, Zarbin apuntó que si el hallazgo se confirma en otros estudios, será algo importante.

"Es la segunda modificación del comportamiento, después de dejar de fumar, que creo reducirá el riesgo de un individuo de contraer la forma húmeda de la enfermedad", apuntó.

Más información

Podrá encontrar más información sobre la DMAE en el U.S. National Eye Institute.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Michael Knudtson, M.S., biostatistician, department of ophthalmology and visual sciences, University of Wisconsin School of Medicine and Public Health, Madison; Marco Zarbin, M.D., professor and chairman, Institute of Ophthalmology and Visual Science, New Jersey Medical School, Newark; Oct. 31, 2006, British Journal of Ophthalmology online

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