La renovación personal de licencias de conducir disminuye las muertes de los conductores de la tercera edad

Pero la frecuencia de la renovación y las pruebas de conducción y de visión no tienen este efecto

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Reportera de HealthDay

MARTES 15 de junio (HealthDayNews/HispaniCare) -- Los estados que requieren que sus conductores más ancianos renueven sus licencias en persona tienen las tasas de muertes más bajas para los motoristas de más de 85 años de edad, según un nuevo estudio.

Sorpresivamente, los investigadores también encontraron que las pruebas de visión, las pruebas de conducción y la frecuencia de la renovación de licencias tenían poco impacto en el número de muertes por accidentes de tránsito cuando se consideraban de manera independiente.

El estudio, que aparece en la edición del 16 de junio del Journal of the American Medical Association, encontró un riesgo disminuido en un 17 por ciento en las muertes por accidentes de tránsito de los conductores de más de 85 años si tenían que ir al departamento de vehículos de motor para renovar sus licencias.

"Encontramos que un aspecto particular de las leyes estatales sobre las licencias (la renovación en persona) se asocia con una disminución en las muertes en el grupo de 85 años y más", afirmó David Grabowski, autor principal del estudio y profesor asistente de política de atención de salud en la Universidad de Alabama en Birmingham.

Las tasas de muerte por vehículos de motor han estado en aumento desde 1980 entre los conductores ancianos, anotaron los investigadores. Los conductores mayores son actualmente responsables de cerca del 14 por ciento de todas las muertes por accidentes de tránsito, pero se espera que este número se duplique para el 2030, según el estudio.

Para este estudio, Grabowski y sus colegas examinaron los datos acumulados de 10 años sobre accidentes fatales estado por estado de la National Highway Traffic Safety Administration, comparándolos con las políticas sobre licencias de cada estado. Las políticas que revisaron incluían la renovación de licencias en persona, la frecuencia de la renovación de licencia, las pruebas de visión y las pruebas de conducción.

Los investigadores encontraron que 45 estados que requerían la renovación en persona, 40 requerían pruebas de visión, mientras que sólo dos estados requerían que los conductores ancianos tomaran una prueba de conducción.

La única política de licencias que parecía tener un impacto significativo diferente en el número de muertes de conductores, según el estudio, fue la renovación en persona para los conductores mayores de 85 años. En ese grupo de edad, el requerimiento de renovación de licencias en persona conllevó una reducción del 17 por ciento en la tasa de muertes.

Las licencias en persona no afectaron significativo las muertes de los conductores más jóvenes de 85 años. Las pruebas de visión y de conducción tampoco afectaron las muertes de conductores, ni la frecuencia de la renovación de licencias.

Grabowski dijo que piensa que las licencias en persona podrían ayudar a reducir las muertes debido a que cuando un conductor anciano asiste al centro, los empleados del departamento de vehículos de motor tienen la oportunidad de identificar quién podría no ser seguro y remitirlo a que tome más pruebas. También, algunos conductores que sospechan que podrían no pasar optan por no renovar su licencia, dijo.

Aunque las pruebas de conducción y de visión parecen no reducir el número de muertes, podrían ayudar a identificar a individuos con problemas, añadió Grabowski. También opina que la prueba de visión usada por la mayoría de estados podría no ser la mejor herramienta para descubrir a los conductores peligrosos.

Linda Rhodes, autora del libro Caregiving As Your Parents Age y miembro de la junta de consejeros del Home Instead Senior Care, estuvo de acuerdo en que las pruebas de visión actuales podrían no ser suficientes.

"Si es una simple prueba de visión, podrían pasarla y conducir, pero eso no significa que no ha habido un cambio real en la percepción de la profundidad", dijo Rhodes.

Recomendó que los hijos adultos vayan con sus padres mientras éstos conducen para ver qué tan bien lo hacen realmente. También deberían estar atentos a pistas específicas: si nota muchas abolladuras pequeñas en el vehículo o si su padre comienza a tener multas de tráfico, es imperativo que evalúe su manera de conducir. Si usted tiene miedo de entrar en el vehículo con su padre o madre o no permite que sus niños se monten con sus padres, esa es otra señal segura de que probablemente no deberían conducir, dijo Rhodes.

Afirma que a veces no es necesario confrontar a su padre sobre conducir. En cambio, sugiere que "llame a su departamento estatal de transporte y pregúnteles cuál es el proceso para los informes anónimos". El departamento les enviará una carta solicitando una renovación en persona.

Otra opción, dijo, es hablar con el médico de su padre y comunicarle su preocupación, pidiéndole que remita a su padre a un oftalmólogo para una prueba de visión.

Rhodes dijo que el tema está cargado de emociones, porque conducir representa la libertad, especialmente en las áreas rurales donde el transporte público no siempre está disponible.

Pero, añadió que "las personas piensan que conducir es un derecho, pero en realidad es un privilegio y una responsabilidad".

Más Información

Si usted está preocupado sobre cómo usted o uno de sus seres amados conduce, vaya al sitio Web de la AARP y tome esta prueba para determinar si usted o su ser amado debe pensar seriamente acerca de dejar de conducir.

FUENTES: David Grabowski, Ph.D., assistant professor of health care policy, University of Alabama, Birmingham; Linda Rhodes, Ed.D., member, Home Instead Senior Care Advisory Board, author, Caregiving As Your Parents Age, West Chester, Penn.; June 16, 2004 Journal of the American Medical Association

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