Las personas mayores no reciben el tratamiento apropiado para la hipertensión

Sin embargo, tienen el mayor riesgo de ataque cardiaco y apoplejía, plantea un estudio

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Reportero de HealthDay

MARTES 26 de julio (HealthDay News/HispaniCare) -- Muchas personas mayores con alta presión arterial no están recibiendo la atención recomendada para su dolencia, según halla un nuevo estudio.

Investigadores examinaron los patrones actuales del tratamiento para la presión arterial, también conocida como hipertensión, en personas de 80 años o más. Buscaban determinar qué tan bien se estaba controlando la presión arterial en este grupo así como el riesgo de padecer presión arterial elevada entre los ancianos.

"La razón de su importancia radica en que existen muy pocos datos en este grupo de edad, además de ser el grupo de mayor crecimiento poblacional en los EE.UU.", dijo el investigador principal, el Dr. Donald M. Lloyd-Jones, profesor asistente de medicina preventiva en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern.

"Hallamos que tres cuartos de las personas de 80 años o más sufre de hipertensión. Cerca del 70 por ciento está bajo sólo un medicamento para la presión arterial; por tanto, las tasas de control de su hipertensión son muy bajas", señaló Lloyd-Jones.

En su estudio, Lloyd-Jones y su equipo recopilaron datos de casi 5,300 participantes registrados en el Estudio Cardiaco Framingham del National Heart, Lung, and Blood Institute.

Aunque la hipertensión y el tratamiento con medicamentos aumentaron con la edad, las tasas de control fueron considerablemente menores en personas mayores, especialmente en mujeres, hallaron los investigadores. Entre las personas menores de 60 años, el 38 por ciento de los hombres y mujeres tenía su presión arterial bajo control. Para aquéllos de 60 a 79 años, las tasas de control fueron de 36 por ciento en los hombres y de 28 por ciento en las mujeres. Sin embargo, entre aquéllos de 80 años o más, las tasas de control fueron de 38 por ciento para los hombres y de sólo 23 por ciento para las mujeres, de acuerdo con el estudio.

Además, aquéllos de 80 años o mayores tuvieron una tasa más alta de "episodios cardiovasculares serios", tales como ataque cardiaco o apoplejía. Durante los seis años de seguimiento, el 9.5 por ciento de los que tenían presión arterial normal, el 19.8 por ciento de aquéllos con pre-hipertensión, el 20.3 por ciento de aquéllos con hipertensión de fase 1 y el 24.7 por ciento de aquéllos con hipertensión de fase 2 tuvieron un ataque cardiaco, apoplejía o insuficiencia cardiaca, según halló el estudio.

Los resultados del estudio aparecen en la edición del 27 de julio del Journal of the American Medical Association.

Entre los medicamentos para controlar la presión arterial elevada se encuentran los diuréticos y los bloqueadores beta.

Lloyd-Jones considera que existen muchas razones detrás de esta falta de control de la presión arterial en personas mayores. "En general, las personas mayores ya están consumiendo muchas pastillas", apuntó. "Hay muchas preocupaciones sobre la polifarmacia [uso de muchos medicamentos a la vez] así como de costos adicionales.

Igualmente, muchos profesionales clínicos muestran desinterés para tratar a las personas mayores por presión arterial elevada debido a la incomprensión de la magnitud del riesgo de episodios cardiovasculares", destacó Lloyd-Jones. "También existen preocupaciones sobre los efectos secundarios de la medicación".

Lloyd-Jones cree que los pacientes mayores deberían discutir con su médico cómo controlar mejor su presión arterial para reducir el riesgo de ataque cardiaco o apoplejía. "Ya es historia la era en la que la presión arterial sistólica (la lectura máxima en una prueba de presión arterial) debía ser de 100 más su edad. Necesitamos realmente redoblar nuestros esfuerzos para controlar la presión arterial sistólica, ya que es la responsable de una gran parte del riesgo".

Lo ideal sería que la presión arterial sistólica estuviera por debajo de 140 y preferiblemente en 120, puntualizó Lloyd-Jones.

El Dr. Harlan M. Krumholz, profesor de cardiología de medicina interna y profesor de epidemiología y salud pública en la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, está de acuerdo con Lloyd-Jones. "Este estudio refuerza la creencia convencional de que una mayor presión arterial está asociada con un mayor riesgo", señaló.

Existe una fuerte evidencia avalada por ensayos clínicos de que los pacientes mayores podrían reducir su riesgo de apoplejía y ataque cardiaco si mantienen bajo control su presión arterial, declaró Krumholz.

También considera que incluso los pacientes con pre-hipertensión e hipertensión moderada pueden beneficiarse si reducen su presión arterial. "Ésta es un área en la que se han realizado pocos ensayos", destacó. "Creo que se trata más bien de una corazonada el hecho de que estas personas obtengan una mejoría. Los ancianos constituyen un grupo que puede beneficiarse de estrategias preventivas porque su riesgo subyacente es muy alto".

Pero muchos médicos no ofrecen tratamiento para la hipertensión en personas mayores, expresó Krumholz. "El acto de omisión ha sido tolerado en pacientes mayores", anotó. "Es casi como decir, 'dejemos que la naturaleza siga su curso'. Considero que esta gran falta de tratamiento se debe a la inferencias realizadas por los médicos de que las personas mayores no son buenos candidatos para recibir tratamiento".

Más información

La American Heart Association tiene más información sobre la hipertensión arterial y sobre su tratamiento.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Donald M. Lloyd-Jones, M.D., Sc.M., assistant professor, preventive medicine, Feinberg School of Medicine, Northwestern University, Chicago; Harlan M Krumholz, M.D., professor, internal medicine cardiology, and professor, epidemiology and public health, Yale University School of Medicine, New Haven, Conn.; July 27, 2005, Journal of the American Medical Association

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