Los estilos de vida saludables producen beneficios hasta una edad bien avanzada

Estudio halla que evitar los malos hábitos ayuda a mantener a raya las dolencias para las personas mayores de 80

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Reportero de HealthDay

MIÉRCOLES 28 de diciembre (HealthDay News/HispaniCare) -- Investigadores informan que los estadounidenses están viviendo más tiempo que nunca y que modificar sus estilos de vida les permitirá tener vidas más felices y saludables más allá de los ochenta.

En un reciente estudio, investigadores encontraron que en un condado predominantemente mormón de Utah, la mayoría de personas informaron que disfrutaban de excelente salud, incluso después de los 85. Además, su edad avanzada no constituye necesariamente una reducción constante en su salud, sino años más saludables seguidos por un periodo corto de mala salud antes de morir.

El informe aparece en la edición de febrero de 2006 del Journal of the American Geriatrics Society.

"Generalmente oímos hablar de dolencias físicas y de afecciones que se hacen más comunes con la edad", aseguró la investigadora líder, Kathleen Welsh-Bohmer, directora del centro de investigación sobre la enfermedad de Alzheimer Bryan de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte. "Por eso, tenemos la tendencia a tener una perspectiva negativa sobre el envejecimiento. Sin embargo, muchos estadounidenses mayores están envejeciendo más allá de los ochenta, quizá con algunas enfermedades físicas, pero con mejor calidad de vida".

"En general, muchos de los participantes [del estudio] estaban disfrutando de lo que se puede considerar como una vida saludable", agregó -Comer . "Según su propio informe sobre su salud, ésta era entre excelente y muy buena en diversos aspectos".

Para su estudio, el equipo de -Comer recolectó información sobre 3,413 hombres y mujeres, todos mayores de 65 años, que participaron en el Cache County Memory Study (estudio sobre la memoria del condado de Cache), un estudio poblacional continuo acerca de la demencia y otros problemas de salud. El condado de Cache, ubicado al norte de Utah, tiene la expectativa de vida condicional más alta del país para hombres de 65 años. El 91 por ciento de la población pertenece a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Los investigadores hallaron que entre el 80 y el 90 por ciento de los participantes entre los 65 y los 75 informaron tener una salud excelente, así como el 60 por ciento de los mayores de 85. Además, el 90 por ciento de los participantes contaba con suficiente salud para vivir en casa, incluidos los de 85 o mayores.

Hasta el 50 por ciento de los encuestados no padecía ninguna enfermedad de importancia. El resto dijo tener al menos una dolencia física. El porcentaje de quienes tenían una enfermedad crónica aumentaba ligeramente en proporción con su edad. Sin embargo, el grupo de -Comer determinó que el 40 por ciento de los hombres y el 42 por ciento de las mujeres de 85 años o más no sufría de ninguna enfermedad importante.

"Una parte sustancial de la población está envejeciendo más allá de los 65", aseguró -Comer. "A pesar de tener algunas enfermedades, perciben sus vidas y su salud como muy buenas".

Welsh-Comer notó que la mayoría de las personas del condado de Cache no fuma ni bebe y cuenta con un sólido apoyo de la familia y de la comunidad.

Sin embargo, cree que estos hallazgos se pueden generalizar para toda la población estadounidense.

"Podría haber algunas cosas propias de esta población", sostuvo. "Aún así, nos da un punto de partida para identificar los factores importantes que posibilitan una calidad general de vida a los 70, a los 80 y más allá".

Un experto considera que la religión de las personas del estudio explica por qué tienen vidas más largas y saludables.

"Es probable que los hallazgos estén relacionados significativamente con las creencias religiosas subyacentes de esta población", opinó Richard Suzman, director del programa de investigación social y del comportamiento del National Institute on Aging.

Suzman señaló que otros estudios en poblaciones especiales, como la de los Adventistas del Séptimo Día, mostraron resultados similares. Las restricciones en la dieta, como no fumar y no beber, además de la cohesión social, son factores importantes para mantener la salud y aumentar la expectativa de vida, aseguró.

"Una buena parte de la expectativa de vida y de la salud durante la misma, está relacionada con los hábitos de salud y con las relaciones sociales", aseguró Suzman. "Una buena parte de la expectativa de vida y de la salud están bajo el control individual".

Más información

Los U.S. Centers for Disease Control and Prevention tienen más información sobre el envejecimiento saludable.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Kathleen Welsh-Bohmer, Ph.D., director, Bryan Alzheimer's Disease Research Center, Duke University, Durham, N.C.; Richard Suzman, Ph.D., director, Social and Behavioral Research program, National Institute on Aging, Bethesda, Md.; February 2006 Journal of the American Geriatrics Society

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