No hay cambios en los índices de mortalidad de la artritis reumatoide

Expertos aseguran que la inflamación subyacente podría afectar al corazón a pesar del alivio de los síntomas

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Reportero de Healthday

LUNES 29 de octubre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Es probable que los estadounidenses vivan más tiempo que hace cuarenta años, pero, según un estudio reciente de la Clínica Mayo, no será así si tienen artritis reumatoide.

"Cuando uno examina pacientes de artritis reumatoide, no parecen haber percibido los beneficios de las últimas décadas de mayor supervivencia que los demás han experimentado", aseguró la Dra. Sherine E. Gabriel, coautora del estudio mencionado y profesora de medicina y epidemiología de la Clínica Mayo de Rochester, Minnesota.

Los hallazgos, que se basan en una muestra poblacional de gran tamaño compuesta principalmente por personas de raza blanca de Minnesota, demostraron que las mujeres y los hombres a los que se les había diagnosticado artritis reumatoide entre 1965 y 2000 murieron en un índice constante de 2.4 y 2.5 por ciento anual, respectivamente.

Durante el mismo periodo, los índices anuales de muerte se redujeron para los hombres y las mujeres que tenían artritis reumatoide. El índice pasó de uno por ciento anual para las mujeres en 1965 a 0.2 por ciento para 2000, mientras que para los hombres se redujo de 1.2 por ciento a 0.3.

"Esto sugiere que los cambios dramáticos en las estrategias terapéuticas para la artritis reumatoide en las últimas cuatro o cinco décadas no han afectado sustancialmente el exceso de mortalidad", aseguraron los autores del estudio.

Gabriel explicó que para examinar el asunto más a fondo, también extendieron el seguimiento hasta 2007 sobre la muestra de aquellos a los que se les había diagnosticado artritis reumatoide entre 1965 y 2000 con la esperanza de detectar cualquier tendencia a la baja en los índices de mortalidad causada por el efecto de los medicamentos más recientes. Lamentablemente, no hallaron esa tendencia.

Aún así, podría surgir una reducción si los estudios futuros con una retrospectiva más larga al año 2000 y después, cuando algunos de los medicamentos nuevos más significativos fueron lanzados, aseguran Gabriel y otros.

La artritis reumatoide es una enfermedad crónica en la que el organismo ataca sus propios tejidos. Causa inflamación y dolor en las articulaciones, además de que podría atacar otros órganos, como el corazón. Cerca de 2.1 millones de estadounidenses, el uno por ciento de la población, tienen artritis reumatoide, según la Arthritis Foundation.

Las muertes cardiovasculares correspondieron a cerca de la mitad de las muertes para los pacientes de artritis reumatoide en la muestra de investigación. Los hallazgos no distinguieron entre los tipos de enfermedad cardiovascular que condujeron a la mortalidad. Un estudio anterior de la Mayo confirmó una estrecha relación entre la artritis reumatoide y la insuficiencia cardiaca congestiva.

"Es posible que las intervenciones cardiovasculares que mejoraron la esperanza de vida en la población general podrían no haber tenido los mismos efectos beneficiosos sobre los pacientes de artritis reumatoide", aseguró Gabriel.

La investigación no se centró en las causas de mortalidad, agregó Gabriel. De todos modos, especula que debido a que se piensa que la inflamación es un factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular, los pacientes de artritis reumatoide representan un grupo de mayor riesgo porque su enfermedad implica una inflamación sistémica activa.

Se esperaba que el estudio apareciera en la edición de noviembre del Journal of Arthritis & Rheumatism.

Los resultados son un recordatorio intenso de que la artritis reumatoide "es una enfermedad mortal muy importante", aseguró el Dr. Hayes Wilson, asesor médico de la Arthritis Foundation.

"Dista mucho de ser cuestión de tomarse algo y llamar en la mañana al médico", advirtió. "Hay que hacer un diagnóstico precoz y tratar agresivamente. Las consecuencias de no tratar agresivamente podrían ser exceso de mortalidad", aseguró Wilson.

"Necesitamos averiguar por qué está matando gente", agregó Wilson, quien también es jefe de reumatología del Hospital Piedmont de Atlanta.

El Dr. Stephen Lindsey, jefe de reumatología de los sistemas de salud Ochsner de Baton Rouge, Luisiana, anotó que aunque el estudio no cubre el impacto de los medicamentos más recientes, otros medicamentos nuevos sí aparecieron en los ochentas y los noventas. Sin embargo, aparentemente no mejoraron la mortalidad, señaló.

"Aún cuando logramos que [a los pacientes] les duela menos, aún podrían ser susceptibles a otras enfermedades crónicas, como la enfermedad cardiaca", agregó.

Debido a que la relación entre la inflamación y la artritis reumatoide, y la inflamación y el riesgo cardiaco, eso podría significar que "no importa lo que hagamos, no podemos reducir el índice de mortalidad", agregó Lindsey. Sin embargo, hasta que eso se haya establecido, "necesitamos prestar más atención a la condición cardiovascular desde el comienzo de la enfermedad", aseguró. "Necesitamos estar encima de todo y no sólo del dolor y la discapacidad".

Más información

Para más información sobre la artritis reumatoide, visite la Arthritis Foundation.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: Sherine E. Gabriel, M.D., professor, medicine and epidemiology, Mayo Clinic, Rochester, Minn; Stephen Lindsey, M.D., chief, rheumatology, Ochsner Health Systems, Baton Rouge, La.; Hayes Wilson, M.D., chief, rheumatology, Piedmont Hospital, Atlanta, and medical adviser, Arthritis Foundation, Atlanta; November 2007, Journal of Arthritis & Rheumatism

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