Los crecientes costos de los medicamentos recetados siguen obligando a las personas mayores a tomar decisiones difíciles

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Reportero de HealthDay

MIÉRCOLES, 22 de mayo de 2019 (HealthDay News) -- Una sólida minoría de los ciudadanos mayores siguen teniendo dificultades para costear sus medicamentos recetados, muestra un nuevo informe del gobierno.

Alrededor de un 5 por ciento de los adultos de a partir de 65 años no toman sus medicamentos según las indicaciones debido al costo, de acuerdo con los datos de una encuesta de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Y casi 1 de cada 5 adultos mayores ha pedido a su médico que lo cambie a un medicamento más barato, mostró la encuesta.

"Quizá prescindían de un medicamento que no podían pagar, tomaban menos medicamento de lo que les recetaban, o retrasaban el momento de surtir una receta", comentó el autor principal, Robin Cohen, estadística de los CDC.

Aunque esto refleja los crecientes costos de los medicamentos, también muestra que los consumidores están dispuestos a ser consumidores inteligentes respecto a su atención de la salud, aseguró Judith Beizer, profesora clínica de farmacia en la Universidad de St. John's, en la ciudad de Nueva York.

"Me alegra ver que hay personas que piden a su médico el medicamento con el costo más bajo, porque son conscientes de que hay alternativas", señaló. "Siempre les digo a los pacientes que no tengan miedo de preguntar a su médico si hay una alternativa que tenga el mismo efecto con un costo más bajo".

Los costos de los medicamentos siguen en aumento en Estados Unidos, y no solo debido a los altos precios de los nuevos medicamentos de punta.

Las compañías farmacéuticas también han estado aumentando los precios de los medicamentos de marca más antiguos de forma constante, superando a la tasa inflación general del país casi cinco veces entre 2005 y 2016, según un estudio reciente publicado en la revista Health Affairs.

Para ver cómo las personas mayores afrontan estos costos, los investigadores de los CDC recurrieron a datos de la Encuesta nacional de entrevista de salud, que la agencia lleva mucho tiempo realizando.

Los investigadores encontraron que un 86 por ciento de los adultos mayores de a partir de 65 años habían recibido una receta de un medicamento en los 12 meses anteriores.

De ellos, alrededor de 1 de cada 20 no podía permitirse tomar el medicamento según las indicaciones.

"En realidad me sorprende que el porcentaje de los que no tomaban sus medicamentos según la receta fuera tan bajo", indicó Beizer. "Habría previsto que fuera más alto".

Al mismo tiempo, dijo, esas personas deben comprender que no seguir las indicaciones del médico puede tener graves consecuencias para la salud.

"Si no toma un anticoagulante según las indicaciones, podría desarrollar un coágulo sanguíneo que provoque un accidente cerebrovascular", advirtió Beizer. "La insulina resulta muy cara, pero si no controla su glucosa, podría acabar con las complicaciones a largo plazo de la diabetes".

Además, alrededor de un 18 por ciento de los adultos mayores pidieron a su médico un medicamento más barato que el que les habían recetado originalmente, reportaron los CDC.

Los adultos mayores con una edad más baja, de 65 a 74 años, son más propensos a tener dificultades con los costos de los medicamentos que las personas de más edad.

Tenían el doble de probabilidades de no tomar su medicamento según la receta que los que tenían a partir de 75 años: un 6 frente a un 3 por ciento, apuntó Cohen.

Los adultos mayores más jóvenes eran más propensos a buscar una receta más barata: alrededor de un 20 por ciento, frente a más o menos un 15 por ciento de los adultos mayores de más edad.

"Me pregunto si es porque las personas mayores piensan que deben tomar el medicamento, y le hacen caso al médico", planteó Beizer. "Al ver a las personas de 65 a 74 años, se comienza a observar a algunos de los miembros más viejos de la generación de la postguerra, que podrían ser más directos respecto a su atención de la salud".

El tipo de seguro de salud con que los adultos mayores contaban tenía un impacto inmenso en su capacidad de costear sus medicamentos, según el informe.

Alrededor de un 8 por ciento de los que solo tenían medicare dijeron que no tomaban su medicamento según las indicaciones para ahorrar dinero. Esto es en comparación con un 5 por ciento de las personas que tenían Medicare Advantage o Medicare y Medicaid, y un 3 por ciento de los que contaban con un seguro privado.

Lo mismo sucedió entre los que pidieron al médico que los cambiara a un medicamento más barato: un 20 por ciento de los que solo tenían medicare, un 19 por ciento de los que tenían Medicare Advantage, un 18 por ciento de los que tenían cobertura privada, y un 14 por ciento de los que tenían Medicare y Medicaid.

Beizer dijo que las personas mayores no deberían mostrarse renuentes al hablar con sus médicos sobre los costos de los medicamentos.

"Los pacientes deben darse cuenta de que son socios en su atención de la salud. Deben tomar un rol activo", enfatizó.

Su farmacéutico puede ser otra fuente de información y consejos buenos.

"Los farmacéuticos pueden ser buenos defensores de los pacientes cuando se trata de los problemas de costo o clasificación de los medicamentos", añadió Beizer.

Más información

El proyecto Campaign for Sustainable Rx Pricing ofrece más información sobre los aumentos en los precios de los fármacos recetados.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Robin Cohen, Ph.D., statistician, U.S. Centers for Disease Control and Prevention; Judith Beizer, Pharm.D., clinical professor, pharmacy, St. John's University, New York City; NCHS Data Brief, May 22, 2019

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