Los problemas financieros pueden ser un precursor del Alzheimer en las personas mayores

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Reportero de HealthDay

MARTES, 29 de octubre de 2019 (HealthDay News) -- Las facturas impagas, las cuentas en números rojos, las inversiones menguantes: cuando los adultos mayores comienzan a experimentar problemas fiscales, la demencia temprana o la enfermedad de Alzheimer podrían ser una causa subyacente, señalan unos investigadores.

En las etapas tempranas de la enfermedad, las personas con un Alzheimer sin diagnosticar tienen un riesgo alto de tomar decisiones poco inteligentes y peligrosas sobre sus finanzas, sobre todo porque las familias quizá no sepan que necesitan ayuda, apuntan los investigadores.

"Con frecuencia, los individuos no son diagnosticados suficientemente pronto, y se trata de la tormenta perfecta", dijo la autora del estudio, Carole Gresenz, profesora de administración de sistemas de salud de la Universidad de Georgetown en Washington, D.C.

"Son vulnerables a grandes reducciones en los activos líquidos porque no toman decisiones sabias sobre sus finanzas, ahorros y cuentas corrientes. Esto también puede reducir la riqueza neta", añadió Gresenz.

Ruth Drew, directora de servicios de información y respaldo de la Asociación del Alzheimer (Alzheimer's Association), apuntó que el Alzheimer destruye al cerebro.

"A medida que la enfermedad avanza, todo el que tiene Alzheimer llegará a un punto en que necesitará ayuda con las finanzas y, en última instancia, ayuda con las tareas diarias y cuidados las 24 horas. Por supuesto hemos hablado con personas cuyas finanzas fueron afectadas de forma significativa", apuntó.

En algunos casos, las personas responsables de tomar las decisiones financieras importantes, ya fuera en el trabajo o para la familia, no eran conscientes de su propio deterioro mental, añadió Drew, que no participó en el estudio.

"Los demás que los rodeaban no lo notaron o no sintieron que podían alertar a la familia hasta que ya había un impacto financiero significativo", dijo. "Cuando los conocimos, los familiares se enfrentaban a los problemas de cuidar a una persona con muchos menos recursos financieros de lo esperado".

El nuevo estudio vinculó los datos de reclamaciones de Medicare de tarifas por servicios y el Estudio nacional de salud y jubilación de estadounidenses de más de 50 años, de los años 1992 a 2014. El estudio sobre la salud y la jubilación incluía preguntas sobre los bienes y los pasivos financieros de la familia.

La muestra incluyó a casi 8,900 familias de EE. UU., de las cuales casi 2,800 incluían a alguien con Alzheimer o una demencia relacionada. En un 73 por ciento de esas familias, el "cabeza de familia" financiero tenía el trastorno del pensamiento.

Gresenz dijo que las habilidades financieras menguantes asociadas con el Alzheimer podrían implicar facturas impagas, gastos excesivos en tarjetas de crédito, o prestar una atención insuficiente a las inversiones y otras formas de riqueza. La alteración en la comprensión del dinero también hace que las personas mayores sean más vulnerables a los fraudes y timos.

La moraleja: "vivir en un hogar con una persona con enfermedad de Alzheimer en etapa temprana pone tanto al paciente como a los familiares en un mayor riesgo de una gran reducción en los activos líquidos, es decir, un dinero que está fácilmente accesible, como las cuentas corrientes, los ahorros, los mercados de dinero, los bonos y las acciones", explicó Gresenz. "Un motivo de que sea tan preocupante es que esos resultados financieros centrales ocurren justo antes de un momento en que tendrán que afrontar unos costos sustanciales".

En promedio, el Alzheimer cuesta 341,000 dólares desde el momento del diagnóstico hasta la muerte, según la Asociación del Alzheimer. Las familias pagan un 70 por ciento de esa cantidad de su propio bolsillo.

La enfermedad de Alzheimer afecta a 5.5 millones de personas en Estados Unidos y a 50 millones en todo el mundo, anotaron los investigadores. A medida que la población de EE. UU. envejece, la prevalencia del Alzheimer aumentará, y se habrá casi triplicado en 2050, afirmaron.

Gresenz dijo que las familias deben implicarse lo antes posible.

"Siempre es buena idea comunicarse con los seres queridos y asegurar que las actividades financieras vitales relacionadas con las facturas del hogar se estén llevando a cabo, y quizá revisar la calificación crediticia. Aunque todavía no haya señales obvias, asegúrese de que haya una red de seguridad", aconsejó.

"Las instituciones financieras también tienen un rol, que podría desempeñar un papel importante en la protección de los individuos mayores", añadió Gresenz.

Drew apuntó que en el Alzheimer y la demencia, nunca es demasiado pronto para hacer planes.

Drew animó a los adultos a "hablar pronto con su planificador financiero. Cuando prepare los planes financieros, incluya cláusulas que especifiquen quiénes son las personas en quienes confía". De esa forma, si comienza a mostrar síntomas de deterioro mental, "su banquero o planificador financiero sabrá quiénes son esas personas de confianza, y tendrán el papeleo que los autoriza a compartir sus inquietudes".

El estudio aparece en la edición del 25 de octubre de la revista Health Economics.

Más información

Para más información sobre la enfermedad de Alzheimer, visite el Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Carole Gresenz, Ph.D., professor, health systems administration, Georgetown University, Washington, D.C.; Ruth Drew, M.S., LPC, director, information and support services, Alzheimer's Association; Oct. 25, 2019, Health Economics

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