Las directrices que recomiendan el análisis para detectar la enfermedad por estreptococos del grupo B salvan la vida de muchos recién nacidos

Un estudio halla que se examinan y tratan cada vez más mujeres embarazadas para evitar que esta infección afecte a los bebés

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Reportero de Healthday

MIÉRCOLES, 17 de junio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un informe reciente demuestra que las recomendaciones puestas en marcha en 2002 para examinar a todas las mujeres para detectar la enfermedad causada por estreptococos del grupo B han tenido mucho éxito.

El 85 por ciento de las mujeres que viven en Estados Unidos reciben ahora el examen y, si dan positivo, el tratamiento apropiado.

"Este trabajo pone de relieve el éxito alcanzado por esta iniciativa de salud pública", apuntó la autora del estudio Melissa K. Van Dyke, quien era funcionaria del servicio de inteligencia epidémica de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. cuando realizó el estudio. "Las recomendaciones para la evaluación prenatal universal se adoptaron rápidamente, y esta aceptación se relaciona con el descenso posterior en la incidencia de la enfermedad EGB [por estreptococos del grupo B] de aparición temprana".

Van Dyke trabaja ahora como epidemióloga de GlaxoSmithKline Biologicals en Rixensart, Bélgica, pero la compañía no colaboró en el estudio, que aparece en la edición del 18 de junio de la New England Journal of Medicine.

"Estas directrices tienen ya muchos años de vigencia, y este estudio pretendía dar respuesta a la pregunta de si habían tenido un verdadero impacto sobre la atención y si el comportamiento de los agentes involucrados había cambiado", agregó el Dr. James M. Greenberg, director de neonatología del Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati. "Y la respuesta es afirmativa. Un mayor porcentaje de mujeres se hace ahora el examen y recibe el tratamiento correspondiente, lo que ha conducido a una reducción en la incidencia de la enfermedad entre los recién nacidos".

Los EGB son bacterias que, de acuerdo con los CDC, se convirtieron en la causa principal de enfermedad y mortalidad entre recién nacidos durante los años 70. Los EGB pueden causar sepsis, meningitis y neumonía en los niños, normalmente durante la primera semana de vida. Si una mujer embarazada los porta, la infección se puede transmitir al bebé durante el parto.

Las directrices recomiendan que las mujeres se hagan la prueba entre las 35 y 37 semanas de embarazo.

"Si una madre da positivo para estreptococos del grupo B, tiene que recibir antibióticos profilácticos al momento del parto", explicó Greenberg. "Esto consiste en al menos una, y preferiblemente dos dosis de penicilina más de cuatro horas antes del parto para que tenga tiempo de surtir efecto".

Los autores analizaron los registros de nacimientos de 254 bebés que tenían la enfermedad por EGB y 7,437 niños que no la tenían.

Entre 1998 y 1999 y 2003 y 2004, las tasas de pruebas exploratorias pasaron de poco más de 45 a 85 por ciento. Esto dio lugar a que casi un 32 por ciento de los bebés fueran expuestos a los antibióticos durante el parto en el periodo 2003 a 2004, en comparación con el 27 por ciento a finales de los 90.

En términos generales, hubo 0.32 casos de EGB por 1,000 nacimientos vivos. Los bebés prematuros tenían una mayor incidencia de EGB que los nacidos a término (0.73 frente a 0.26 casos por 1,000 nacimientos vivos). Aún así, la mayoría de los casos se presentaron en los bebés que nacieron a término.

Apenas el trece por ciento de los casos de EGB a término tuvo lugar entre los bebés de madres que no habían sido examinadas, mientras que el 61.4 por ciento ocurrió entre los bebés de madres que en realidad habían dado negativo para el EGB en la prueba entre las semanas 35 y 37 de embarazo.

"Aunque la estrategia de evaluación prenatal ha sido muy exitosa, estamos explorando formas de mejorar esta tarea, y una de ellas es comprender todas las cuestiones que tienen que ver con los falsos negativos", enfatizó Van Dyke. "Aunque se esperan algunos falsos negativos debido a los límites de la prueba de cultivo, pudimos usar el diseño de nuestro estudio para demostrar que observamos más falsos negativos de lo esperado".

Sin embargo, el término "falso negativo" quizá sea un nombre un tanto inapropiado, señaló Greenberg.

"Si la prueba se realiza a las 35 semanas de gestación, es posible que una madre con un resultado negativo, es decir que no sea portadora, contraiga el EGB antes de dar a luz", apuntó Greenberg. "Entonces existe un riesgo mayor de que transmita estreptococos del grupo B a su bebé. Casi todos los pacientes que atendemos ahora por estreptococos del grupo B son bebés cuyas madres tuvieron un resultado 'falso negativo' en la prueba".

Una posibilidad sería realizar pruebas adicionales en una etapa posterior del embarazo, dijo Greenberg. Otros casos en los que no se siguen los procedimientos recomendados por las directrices tienen que ver con madres que llegan a los hospitales y dan a luz tan rápido que no se benefician de los antibióticos, así como las mujeres que son alérgicas a la penicilina (aunque existen otras opciones de tratamiento para estas mujeres).

También existe una mayor tasa de estreptococos del grupo B entre los bebés de raza negra, en comparación con el resto, señalaron los autores, pero las razones no están claras.

Los investigadores siguen trabajando en una vacuna.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. tienen más información sobre los estreptococos del grupo B.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: Melissa K. Van Dyke, Ph.D., epidemiologist, GlaxoSmithKline Biologicals, Rixensart, Belgium; James M. Greenberg, M.D., director, division of neonatology, Cincinnati Children's Hospital Medical Center, Cincinnati; June 18, 2009, New England Journal of Medicine

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