Las fumadoras recién embarazadas tienen una ventana de quince semanas para abandonar el hábito

Un estudio muestra que aquellas que lo hacen reducen el riesgo de nacimiento prematuro y bebés más pequeños

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Reportero de Healthday

JUEVES, 26 de marzo (HealthDay News/Dr. Tango) -- Las mujeres embarazadas que dejan de fumar antes de la semana quince del embarazo reducen el riesgo de nacimiento prematuro y de tener bebés pequeños al mismo nivel que las mujeres no fumadoras, según un estudio reciente.

Se sabe que fumar durante el embarazo aumenta el riesgo de aborto espontáneo, embarazo ectópico, nacimiento prematuro, bebés pequeños, mortinatos y muerte neonatal, pero ningún estudio hasta ahora ha determinado si dejar de fumar a principios del embarazo reduce los riesgos de bebés pequeños y nacimientos prematuros, señalaron los autores del estudio.

"Las mujeres embarazadas que fuman deben ser animadas y ayudadas a abandonar el hábito a principios del embarazo", aconsejó la investigadora principal, la Dra. Lesley McCowan, profesora asociada de obstetricia y ginecología de la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda.

Las mujeres que no dejan de fumar antes de la semana quince del embarazo son tres veces más propensas a dar a luz prematuramente y dos veces más propensas a tener bebés más pequeños, comparados con las mujeres que dejaron de fumar, aseguró McCowan.

Los hallazgos fueron publicados en la edición en línea del 27 de marzo de la revista BMJ.

Para el estudio, el equipo de McCowan recolectó datos sobre 2,504 mujeres embarazadas. El 80 por ciento no fumaba, el diez por ciento había dejado de fumar, y el diez por ciento seguía fumando.

No hubo diferencia en el índices de nacimiento prematuro espontáneo entre las mujeres que no fumaban y las que habían dejado de hacerlo antes de la semana quince (cuatro por ciento frente a cuatro por ciento). Lo mismo sucedió con tener bebés más pequeños (10 por ciento frente a 10 por ciento), encontraron los investigadores.

Sin embargo, las mujeres que siguieron fumando tenían índices más altos de nacimiento prematuro espontáneo que las mujeres que habían dejado de hacerlo (diez frente a cuatro por ciento), e índices más altos de bebés más pequeños (17 frente a diez por ciento).

El estudio también encontró que las mujeres que dejaron de fumar no estaban más estresadas que las que seguían haciéndolo, señaló McCowan.

"Los profesionales de salud que cuidan a mujeres embarazadas necesitan preguntar sobre el tabaquismo, aconsejarles sobre la importancia de abandonarlo, y cuando sea posible, referir para un respaldo extra a principios del embarazo para ayudar a las mujeres a dejar de fumar", aconsejó.

El Dr. Richard Frieder, profesor clínico asociado de obstetricia y ginecología de la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California, en Los Ángeles, apuntó que los autores del estudio no explicaron si esta diferencia en el bajo peso al nacer y la edad gestacional en el parto en realidad se traducía en una diferencia mensurable en la salud del recién nacido.

"Suponemos que es verdad, pero hubo una diferencia de apenas media libra (más o menos 220 gramos) en el peso al nacer y una diferencia de seis días en la edad gestacional. Esas cifras no son tan impresionantes que uno pensaría que se lograría una gran diferencia en la salud neonatal. Aún así, deberíamos asumir que media libra y seis días más de gestación es mejor, y que deberíamos intentar ayudar a las mujeres a dejar de fumar", enfatizó.

Hay otros grandes temas en juego cuando se trata de los bebés, las mujeres y el humo de los cigarrillos, añadió Frieder.

"Los bebés que viven en casas donde se fuma tienen un riesgo mucho mayor de enfermedades respiratorias, como asma, neumonía y síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Además, las mujeres son más susceptibles a los efectos cancerígenos del cáncer que los hombres. El sector del tabaco se dirige específicamente a las mujeres, a pesar de este hecho bien conocido", afirmó.

Más información

Para más información sobre el tabaquismo y el embarazo, visite la American Lung Association.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: Lesley McCowan, M.D., associate professor, obstetrics and gynecology, University of Auckland, New Zealand; Richard Frieder, M.D., associate clinical professor, department of obstetrics and gynecology, David Geffen School of Medicine, University of California, Los Angeles; March 27, 2009, BMJ, online

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