La primera experiencia sexual de una de cada 16 mujeres de EE. UU. fue forzada

In English

Por
Reportera de HealthDay

LUNES, 16 de septiembre de 2019 (HealthDay News) -- Los cambios logrados por el movimiento #yotambién (#MeToo) son totalmente oportunos, según unos investigadores, que encontraron que para 1 de cada 16 mujeres de EE. UU., la primera experiencia sexual fue forzada.

"En una muestra nacionalmente representativa de más de 13,000 mujeres, un 6.5 por ciento dijeron que sus primeras experiencias sexuales fueron forzadas, en lugar de voluntarias", señaló la autora principal del estudio, la Dra. Laura Hawks.

Eso equivale a más de 3.3 millones de mujeres estadounidenses de 18 a 44 años, dijo Hawks, miembro de medicina interna general de Cambridge Health Alliance en Cambridge, Massachusetts.

Los hallazgos salen a la luz después de que el movimiento #yotambién (que denuncian la violación, la agresión sexual, el acoso y el abuso) y las audiencias de confirmación del juez de la Corte Suprema, Brett Kavanaugh, iniciaran una conversación nacional sobre los patrones de conducta sexual depredadora y la necesidad de cambio.

"Cada semana, miles de mujeres experimentan un primer encuentro sexual forzado. Como sociedad, necesitamos un cambio significativo. Me gustaría pensar que el movimiento yotambién es un primer paso importante, pero esto en realidad conllevará un cambio cultural", enfatizó Hawks.

Los hallazgos del estudio se publicaron el 16 de septiembre en la revista JAMA Internal Medicine.

La edad promedio de las mujeres a quienes se forzó a mantener una primera experiencia sexual era de 15.6 años. La edad promedio del perpetrador era de 27 años. Casi un 7 por ciento de las que fueron obligadas a mantener relaciones sexuales por primera vez tenían 10 años o menos.

Entre las que tuvieron una primera experiencia sexual voluntaria, la diferencia de edad fue mucho menor. Las mujeres tenían una edad promedio de 17.4 años la primera vez, mientras que su pareja tenía una edad promedio de 21 años.

En más o menos la mitad de los encuentros forzados que se reportaron, el perpetrador era más grande o tenía más edad, según el estudio. Y en casi la mitad de las primeras experiencias sexuales forzadas, a las mujeres las sujetaron físicamente. Sufrieron daños físicos en una cuarta parte de las experiencias forzadas.

Hubo amenazas verbales en más de la mitad de las experiencias, y se usó una droga en casi una cuarta parte de los encuentros forzados, encontraron los investigadores.

Los efectos de esas primeras experiencias sexuales traumáticas fueron abarcadores. Las mujeres a quienes se obligó a mantener su primera experiencia sexual tenían el doble de probabilidades de reportar que tenían una salud regular o mala que las mujeres cuyas primeras experiencias sexuales fueron voluntarias.

Las mujeres a quienes se obligó a tener sexo la primera vez tenían casi el doble de probabilidades de haber tenido un primer embarazo no deseado, y eran casi un 50 por ciento más propensas a haber tenido un aborto.

También era mucho más probable que tuvieran enfermedad inflamatoria pélvica, endometriosis, y problemas con la ovulación o la menstruación, encontró el estudio.

"Los hallazgos sobre los resultados de salud fueron bastante sorprendentes", apuntó Hawks.

La Dra. Alison Huang trabaja en el departamento de medicina de la Universidad de California, en San Francisco, y escribió un editorial publicado en la misma edición de la revista. Anotó que este estudio muestra un vínculo entre una primera experiencia sexual forzada y unos resultados adversos de salud, pero no una relación causal definitiva.

Aun así, Huang añadió que "si la relación es causal, una primera experiencia sexual involuntaria puede tener importantes consecuencias negativas en la salud posterior de una mujer. Debemos aprender cómo prevenirlo, y si sucede, cómo mitigar las consecuencias".

Huang dijo que sería importante dar seguimiento a la salud de las mujeres a lo largo de toda la vida para ver si más tarde aparecen otras diferencias, por ejemplo en las tasas de cáncer o diabetes.

Ambas expertas señalaron que es importante que los médicos y otros proveedores de atención de la salud sean conscientes de lo común que es la violencia sexual, y que sean entrenados para atender a una mujer que haya experimentado un trauma sexual.

Hawks aseguró que los padres pueden ayudar al tratar a los chicos y las chicas de la misma forma. Dijo que los padres de las chicas deben intentar no enfatizar tanto su apariencia. "Y para criar a los chicos, una conversación importante y específica es sobre la importancia del consentimiento sexual y la necesidad de comunicarse", explicó.

Huang cree que la concienciación ya está planteando una diferencia, y cita a este estudio como un ejemplo. "Creo que el movimiento #yotambién ya podría estar fomentando una investigación importante. Ahora debemos dar el paso siguiente para intentar prevenir esas experiencias u ofrecer respaldo cuando ya hayan sucedido", planteó.

Más información

La Oficina para la Salud de la Mujer de EE. UU. ofrece más información sobre la violencia sexual y las violaciones, además de información sobre la coerción sexual.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Laura Hawks, M.D., general internal medicine fellow, Cambridge Health Alliance, Cambridge, Mass.; Alison Huang, M.D., associate professor, medicine, and co-director, Women's Health Clinical Research Center, University of California, San Francisco; Sept. 16, 2019, JAMA Internal Medicine

Last Updated: