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Rebajar la 'grasa de la lengua' podría ayudar a aliviar la apnea del sueño

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Por
Reportero de HealthDay

VIERNES, 10 de enero de 2020 (HealthDay News) -- Con frecuencia, a las personas con apnea del sueño les indican que pierdan peso para aliviar sus síntomas. Ahora, un nuevo estudio sugiere que perder peso en un lugar particularmente problemático podría ser la clave: en la lengua.

Si no sabía que en su lengua hay grasa corporal, es probable que no sea el único.

"La mayoría de las personas no piensan sobre la grasa en la lengua", comentó el investigador sénior, el Dr. Richard Schwab, jefe de medicina del sueño de la Universidad de Pensilvania.

Pero cuando se trata de la apnea del sueño, la anatomía de la lengua podría ser esencial.

La apnea obstructiva del sueño (AOS) es un trastorno en que los músculos de la garganta no logran mantener a las vías respiratorias abiertas durante el sueño. Esto resulta en interrupciones repetitivas en la respiración, junto con síntomas como ronquidos fuertes y somnolencia diurna debido a que se duerme mal.

La AOS es común, y afecta a un estimado de 25 millones de estadounidenses, según la Academia Americana de Medicina del Sueño (American Academy of Sleep Medicine). Aunque puede afectar a las personas con cualquier peso, la obesidad aumenta el riesgo.

Pero no todos los obesos desarrollan AOS. Y en un estudio de 2014, el equipo de Schwab encontró que cuando se compara a los individuos obesos con y sin apnea del sueño, los que sufren del trastorno en general tienen unas lenguas más grandes con más tejido graso.

Esto generó la pregunta de si perder grasa en la lengua mejora a la apnea del sueño.

Se sabe que perder peso ayuda a aliviar la afección, dijo Schwab, pero las vías precisas no siempre están claras.

Para ver si unas lenguas más delgadas podrían ayudar, su equipo estudió a 67 pacientes con AOS que eran obesos y que pasaron por un programa para perder peso, con cirugía o solo cambios en el estilo de vida.

En total, 47 lograron perder algo de peso: alrededor de un 14 por ciento de su peso inicial, en promedio. Los otros 20 pacientes aumentaron de peso o se mantuvieron estables.

No resultó sorprendente que los pacientes que perdieron peso mostraran una mejora en su apnea del sueño: antes del sueño, tenían en promedio 41 "eventos" de apnea, es decir, pausas en la respiración, cada hora mientras dormían. Tras perder peso, eso se redujo a menos de 19 por hora.

Pero las imágenes de IRM realizadas antes y después de la pérdida de peso revelaron algunos detalles más precisos: hubo una correlación directa entre la pérdida de grasa de la lengua y la mejora en los síntomas de los pacientes.

De hecho, unas lenguas más delgadas explicaron alrededor de un 30 por ciento del beneficio de la pérdida de peso de los pacientes.

Las personas que perdieron peso también mostraron reducciones en ciertos músculos de la mandíbula y de las vías respiratorias, y esos cambios también parecieron mejorar los síntomas de apnea del sueño. Pero la grasa de la lengua fue un factor más importante.

Los resultados del estudio se publicaron el 10 de enero en la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine.

Los hallazgos "en realidad no son sorprendentes", observó la Dra. Sabra Abbott, profesora asistente de medicina del sueño de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad del Noroeste, en Chicago. Abbott no participó en el estudio.

Dada la naturaleza de la apnea del sueño, tiene sentido que cambios de ese tipo en la anatomía de las vías respiratorias superiores mejoren los síntomas.

"Esto no debe restarle importancia a la pérdida general de peso", señaló Abbott. No solo alivia los síntomas de apnea del sueño, anotó, sino que también es beneficiosa para la salud general de una persona.

Además, apuntó Abbott, no hay una forma de "reducir específicamente" la grasa de la lengua. "Hasta que a alguien se le ocurra una forma selectiva de pérdida de grasa en la lengua, hay que perder peso corporal en general", dijo.

Schwab dijo que no se prevé que haya liposucción para la lengua. Por un lado, la lengua no tiene grandes depósitos de grasa que se puedan eliminar con facilidad.

"Es más como un filete marmoleado", explicó.

Pero Schwab no descarta la posibilidad de terapias dirigidas a la lengua. Una pregunta, dijo, es si unas composiciones dietéticas específicas afectan a la cantidad de grasa, o de pérdida de grasa, en la lengua.

También anotó que ciertos ejercicios de las vías respiratorias superiores pueden mejorar la apnea del sueño, lo que plantea la pregunta de si la grasa de la lengua cambia cuando se realizan esos ejercicios.

Por último, Schwab planteó que los estudios podrían investigar la "terapia con frío" no invasiva, que a veces se usa para reducir las aglomeraciones pequeñas de grasa en el cuerpo al "congelar" y deshacer las células grasas.

Pero Abbott se mostró escéptica respecto a la terapia con frío para la lengua. "No querría ser la primera persona a la que se lo hicieran", dijo.

Sin embargo, ambos médicos dijeron que los hallazgos subrayan el valor de la pérdida de peso en los pacientes obesos con AOS.

Hay varios tratamientos para la afección, incluyendo las máquinas para respirar de PPCVR y dispositivos orales que se usan durante el sueño. "Pero perder peso es la única forma que tenemos de curarla", añadió Abbott.

Más información

La National Sleep Foundation ofrece más información sobre la apnea del sueño.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

FUENTES: Richard Schwab, M.D., chief, sleep medicine, Perelman School of Medicine, University of Pennsylvania, Philadelphia; Sabra M. Abbott, M.D., Ph.D., assistant professor, sleep medicine, Northwestern University Feinberg School of Medicine, Chicago; Jan. 10, 2020, American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, online

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