Cuide su corazón antes y después de los problemas

Una presión arterial y un peso sano pueden ayudar a evitar la insuficiencia cardiaca y la rehabilitación puede ayudar en la recuperación

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Reportero de Healthday

LUNES 24 de septiembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Las personas tienen que cuidar sus corazones antes y después del inicio de los problemas cardiacos, según sugieren dos estudios recientes.

En el primer estudio, los investigadores señalaron que para evitar la insuficiencia cardiaca a los 70 u 80 años de edad, hay que comenzar a mantener la presión arterial baja y el peso bajo control a los 50.

"Evaluamos la hipótesis de que niveles mayores de presión arterial e índice de masa corporal (IMC) en la mediana edad serían determinantes potentes del riesgo de insuficiencia cardiaca más adelante en la vida y que el riesgo representado por medidas precedentes permanecerían aún después de tomar en cuenta estos factores de riesgo medidos más adelante en la vida", afirmó el Dr. Ramachandran S. Vasan, investigador principal.

"Eso es exactamente lo que encontramos", añadió Vasan, investigador principal del Framingham Heart Study y profesor de medicina de la Facultad de medicina de la Universidad de Boston.

Un aumento de unos 20 mm Hg en la presión arterial sistólica a los 50 se relacionaba con un riesgo de insuficiencia cardiaca 36 veces mayor hasta 20 años más tarde. Cada aumento de 2.2 libras (1 kilo) en el IMC (una proporción entre el peso y la estatura) a los 50 se relacionó con un aumento del 6 por ciento en el riesgo de insuficiencia cardiaca, señaló Vasan.

"El estudio subraya la importancia de mantener un IMC y una presión arterial ideales durante el transcurso de la vida", apuntó Vasan.

Para el estudio, el equipo de Vasan recolectó datos de 3,362 personas que participaron en el Framingham Heart Study, quienes recibieron exámenes rutinarios entre 1969 y 1994. Durante el seguimiento, 518 de las personas desarrollaron insuficiencia cardiaca.

"La prevención de la insuficiencia cardiaca debería comenzar temprano en la vida y debe incluir una evaluación de la presión arterial e IMC elevados", dijo Vasan. "No identificar o tratar tales factores de riesgo modificables al comienzo de la adultez y en la mediana edad podría resultar en la pérdida de oportunidades para reducir la incidencia de insuficiencia cardiaca más adelante".

Los hallazgos del estudio aparecen en la edición de noviembre de Hypertension.

El Dr. Gregg C. Fonarow, profesor de cardiología de la Universidad de California en Los Ángeles, apuntó que concuerda en que mantener tanto el peso como la presión arterial bajos ayudará a evitar los problemas de la insuficiencia cardiaca.

"El riesgo para toda la vida de desarrollar insuficiencia cardiaca tanto en hombres como en mujeres es de uno en cinco", apuntó Fonarow. "Sin embargo, la insuficiencia cardiaca puede prevenirse y hay una variedad de factores de riesgo modificables para la insuficiencia cardiaca, lo que incluye la hipertensión, la obesidad y la diabetes.

Mantener una presión arterial y un peso corporal sanos es esencial para reducir el riesgo de insuficiencia cardiaca", aseguró.

El otro estudio encontró que menos del 20 por ciento de los pacientes buscan rehabilitación cardiaca después de un ataque cardiaco o de una cirugía de bypass coronario.

"Se ha mostrado en muchos ensayos que la rehabilitación cardiaca reduce el riesgo de nuevos eventos coronarios, rehospitalización y mortalidad. La ventaja principal de la rehabilitación cardiaca es la reducción en la mortalidad", apuntó el líder del estudio, el Dr. Jose A. Suaya, catedrático y científico de la Escuela Heller de los Institutos Schneider de políticas sanitarias de la Universidad Brandeis, de Waltham, Massachusetts.

Suaya señaló que la rehabilitación cardiaca también mejora la capacidad funcional. "Los pacientes pueden caminar más sin dolor y mejorar su calidad de vida", dijo.

Para el estudio, el grupo de Suaya recolectó datos sobre 267,427 hombres y mujeres a partir de los 65 años que habían sobrevivido a un ataque cardiaco o a una cirugía de bypass. Los datos provinieron de registros de solicitudes de reembolso de Medicare de 1997.

En el año siguiente al alta hospitalaria, sólo el 18.7 por ciento de los pacientes se sometieron al menos a una sesión de rehabilitación cardiaca. Los pacientes que se sometieron a cirugía de bypass eran más propensos a buscar rehabilitación (31 por ciento) en comparación con los pacientes de ataque cardiaco (13.9 por ciento).

Más hombres se sometieron a rehabilitación cardiaca (el 22.1 por ciento) que mujeres (el 14.3 por ciento). La edad también tuvo que ver y los pacientes entre los 75 y 85 eran menos propensos a acudir a la rehabilitación, según encontraron los investigadores.

Además, los pacientes de otras afecciones médicas, como diabetes, un accidente cerebrovascular anterior, insuficiencia cardiaca congestiva o cáncer eran significativamente menos propensos a buscar rehabilitación cardiaca, según encontró el grupo de Suaya.

Los resultados del estudio aparecen en la edición del 9 de octubre de la revista Circulation.

Hay muchos motivos por los que los pacientes no buscan rehabilitación, apuntaron los investigadores.

"Muchos médicos podrían mostrarse reacios a remitir a sus pacientes a rehabilitación cardiaca", afirmó Donald S. Shepard, coautor del estudio y profesor de investigación de la Escuela Heller de la Brandeis. "Además, los pacientes podrían no saber ni preguntar al respecto".

Shephard también anotó que muchas instituciones médicas no promueven el servicio, que por lo general incluye ejercicio y consejos sobre la dieta. "No es glamoroso y, según los datos que tenemos, tampoco es muy rentable", dijo.

Para la gente también podría ser difícil llegar a los centros de rehabilitación, señaló Shepard. "Uno de los hallazgos del estudio fue que a mayor cercanía, más probabilidad de usar el servicio", aclaró. "El tiempo y el costo del desplazamiento reducen el uso del servicio".

Fonarow afirmó que "hay que hacer más para asegurarse de que los pacientes elegibles se inscriban efectivamente en la rehabilitación cardiaca supervisada. El programa 'Get With The Guidelines' (Cumpliendo directrices) de la American Heart Association es un ejemplo de una iniciativa altamente exitosa para mejorar las remisiones a la rehabilitación cardiaca tras la hospitalización por un evento cardiovascular o cirugía".

Más información

Para más información sobre la salud del corazón, visite la American Heart Association.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: Ramachandran S. Vasan, M.D., senior investigator of the Framingham Heart Study, professor of medicine, Boston University School of Medicine; Jose A. Suaya, M.D., Ph.D., lecturer and scientist, the Schneider Institutes for Health Policy, Heller School for Social Policy and Management, Brandeis University, Waltham, Mass; Donald S. Shepard, Ph.D., research professor at the Heller School for Social Policy and Management, Brandeis University, Waltham, Mass.; Gregg C. Fonarow, M.D., professor, cardiology, University of California, Los Angeles; early release, November 2007, Hypertension; Oct. 9, 2007, Circulation

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