Una prohibición de la venta de bebidas azucaradas adelgazó las cinturas de los empleados

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Reportera de HealthDay

MARTES, 29 de octubre de 2019 (HealthDay News) -- Después de que la Universidad de California, en San Francisco, prohibió las ventas de bebidas azucaradas, los empleados comenzaron a beber menos azúcar líquido, y sus cinturas lo mostraron.

En un estudio que hizo observaciones antes y después de la prohibición, los investigadores encontraron que la prohibición, que comenzó en 2015, redujo la ingesta de bebidas azucaradas de los empleados en casi un 50 por ciento. Y en un plazo de 10 meses, el tamaño colectivo de sus cinturas se había encogido en casi una pulgada (unos 2.54 centímetros).

La universidad es una de un creciente número de empresas que han dejado de vender bebidas llenas de azúcar en las cafeterías y en las máquinas expendedoras, en un esfuerzo por fomentar unos estilos de vida más saludables. Pero no se sabía si funcionaba.

El nuevo estudio, publicado en la edición en línea del 28 de octubre de la revista JAMA Internal Medicine, es el primero que mide los efectos.

Los resultados fueron sorprendentemente buenos, aseguró la investigadora sénior, Laura Schmidt, profesora en el Instituto de Estudios en Política de la Salud Philip R. Lee de la universidad.

Entre 214 empleados que eran consumidores empedernidos de bebidas azucaradas antes de la prohibición, la ingesta diaria promedio de esas bebidas se redujo en un 48 por ciento en un plazo de 10 meses. En específico, pasaron de beber 35 onzas (más de un litro) al día, en promedio, a 18 onzas (poco más de medio litro).

"Es bastante para una intervención sencilla", dijo Schmidt.

La reducción en el consumo se basó en los que los trabajadores reportaron, lo que, reconoció Schmidt, puede verse influido por la presión social.

Pero los investigadores también contaron con evidencias biológicas que respaldaban las afirmaciones de los empleados. Las personas que reportaron las mayores reducciones en las bebidas azucaradas también mostraron una mayor mejora en su sensibilidad a la insulina, una hormona clave para la regulación del azúcar en la sangre. Los problemas con la sensibilidad a la insulina pueden ser un precursor de la diabetes tipo 2.

Y también hubo un cambio en el tamaño del vientre. En todo el grupo del estudio, la circunferencia promedio de la cintura se redujo en poco menos de una pulgada.

"La idea de que podamos modificar esta cosa en particular y mostrar este tipo de efecto es bastante emocionante", aseguró Schmidt.

La política eliminó todas las bebidas con azúcares añadidos de las cafeterías, máquinas expendedoras y camiones de comida de la universidad, permitiendo solo la venta de agua embotellada, bebidas de dieta, té sin endulzar y jugo de fruta 100 por ciento.

Además, se pusieron más fuentes de agua en el campus, y hubo una campaña educativa para explicar la motivación a los empleados, dijo Schmidt. Dado que la universidad es un campus de ciencias de la salud, anotó, esos motivos tuvieron un elemento especial: ¿vender azúcar no contradice la misión del campus?

El estudio sugirió que la educación parece ser muy importante.

De los 214 empleados que los investigadores estudiaron, la mitad se asignaron al azar a una "intervención motivacional" al principio. Implicó una entrevista de 15 minutos con un educador en salud que les habló sobre los efectos de salud del azúcar, y cómo reducirla.

Resulta que esos empleados tuvieron más éxito al reducir su ingesta diaria de bebidas azucaradas: la redujeron, en promedio, en más de 25 onzas (casi 740 mililitros) al día.

Jennifer Harris es directora de iniciativas de mercadeo en el Centro Rudd de Políticas Alimentarias y Obesidad de la Universidad de Connecticut. Dijo que "creo que es una política magnífica, y es magnífico que de verdad observaran beneficios. Se podría argumentar que los empleados simplemente comprarían sus bebidas con azúcar en otros lugares".

Pero, indicó, la política podría haber ofrecido a los empleados un "recordatorio" de que las bebidas no son opciones saludables.

"Las bebidas endulzadas con azúcar son la [fuente] principal de azúcar adicional de la dieta de las personas", señaló Harris.

Y reducirlas no tiene ningún inconveniente, apuntó Schmidt, dado que no ofrecen ningún nutriente necesario.

¿Podría una política de este tipo funcionar fuera del campus médico de San Francisco? Los empleados de este estudio no eran profesores ni médicos; lo más frecuente fue que trabajaran en áreas de servicio o técnicas, incluyendo a los trabajadores de la cafetería que antes tenían acceso a todas las bebidas azucaradas que pudieran beber.

Pero Schmidt dijo que se necesita más investigación para evaluar las prohibiciones de bebidas azucaradas en varios lugares de trabajo, en distintas áreas del país.

Los investigadores estudian ahora los efectos de una prohibición de las ventas en un grupo de hospitales de California. Los sistemas de salud de otros estados (incluyendo a la Clínica Cleveland, la Universidad de Michigan, la Baylor en Texas y la Geisinger en Pensilvania) también han instituido prohibiciones de las ventas.

Más información

La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) ofrece consejos para evitar las bebidas azucaradas.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Laura Schmidt, Ph.D., M.P.H., professor, Philip R. Lee Institute for Health Policy Studies, University of California, San Francisco, School of Medicine; Jennifer Harris, Ph.D., M.B.A., director, marketing initiatives, Rudd Center for Food Policy & Obesity, University of Connecticut, Hartford; Oct. 28, 2019, JAMA Internal Medicine, online

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