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El aumento en los precios de las frutas y las verduras se relaciona con el aumento en el peso de los chicos

El hallazgo podría ayudar a explicar la epidemia de obesidad, particularmente en las áreas más pobres, según un estudio

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Por
Reportera de HealthDay

MIÉRCOLES 5 de octubre (HealthDay News/HispaniCare) -- El aumento en los precios de las frutas y las verduras podría llevar a un mayor aumento de peso entre los niños en edad escolar, particularmente los que viven en áreas de bajos ingresos.

En contraste, la nueva investigación sugiere que los niños que viven en barrios en los que las frutas y las verduras son más asequibles aumentan menos de peso en los años entre el jardín de infantes y el tercer grado.

Si bien estudios anteriores han relacionado la disponibilidad de alimentos con la dieta, éste, llevado a cabo por Rand Corp., y publicado en la edición actual de Public Health, es el primero en evaluar la relación entre el aumento de peso en los niños y el precio de los alimentos, apuntó el autor principal Roland Sturm, economista principal de Rand.

"Es un estudio muy importante", afirmó el Dr. Tom Farley, profesor de ciencias de la salud comunitaria de la Facultad de Salud Pública y Medicina Tropical de la Universidad de Tulane en Nueva Orleáns. "Es el primero, hasta donde sé, que relaciona el precio de las frutas y las verduras, o de cualquier otro alimento, con la obesidad en los niños o incluso con la obesidad en cualquier población de edad".

Los hallazgos podrían explicar la actual epidemia de sobrepeso y obesidad en los Estados Unidos y otros países desarrollados. Durante el mismo periodo en que los participantes en el estudio aumentaron de peso, el precio de las frutas y verduras aumentó más rápidamente que los precios de otros alimentos y más rápido que el costo de vida, declararon los autores.

Los expertos han dicho que la disponibilidad y asequibilidad de los diferentes alimentos podría contribuir a la epidemia actual de obesidad. Las personas pobres, que tienen tasas más altas de sobrepeso y obesidad, por ejemplo, tienden a vivir en barrios con menos supermercados grandes y tiendas abiertas las 24 horas más pequeñas. Esas tiendas de menor tamaño con frecuencia tienen precios más altos.

"Nadie sabe en realidad por qué estamos teniendo un problema tan grande con la obesidad. Pero es un problema grave y ocurre cuando nadie quiere tener sobrepeso y cuando todo el mundo comprende la biología básica de cómo se engorda", afirmó Farley, quien es coautor de Prescription for a Healthy Nation (Receta para un país sano). "Muchas personas están interesadas en tratar de comprender las influencias ambientales, y la disponibilidad y el precio de los artículos sanos y malsanos. En términos de estudios minuciosos, no hay mucha información disponible".

Para este estudio, los autores evaluaron el aumento de peso en una muestra nacionalmente representativa de 6,918 niños de 59 áreas metropolitanas de todos los Estados Unidos. A los niños se les hizo seguimiento desde el jardín de infantes hasta el tercer grado. Entonces, se hizo una referencia cruzada entre su aumento de peso y el precio relativo de las frutas y verduras en casa área geográfica, además del número de restaurantes, tiendas de abarrotes y tiendas abiertas las 24 horas.

"Usualmente, debido a la confidencialidad, no se sabe dónde viven las personas pero aquí tenemos el código postal y la escuela", apuntó Sturm.

De acuerdo con las tablas de crecimiento, los niños deben aumentar unas 22 libras (casi 10 kilos) entre el jardín de infantes y el tercer grado. Los niños de este estudio aumentaron un promedio de 29 libras (poco más de 13 kilos).

Los niños que vivían en áreas metropolitanas donde las frutas y las verduras eran de precio superior aumentaron significativamente más peso que los niños que vivían en áreas en que esos artículos eran más asequibles.

Por ejemplo, los niños de Mobile, Alabama, la región que tiene el precio relativo más alto de frutas y verduras, aumentaron 50 por ciento más peso excesivo (cuando se medía en términos del índice de masa corporal) que los niños a nivel nacional. Pero para los niños de Visalia, California, que tuvo el costo más bajo para esos artículos, el aumento excesivo de índice de masa corporal fue de cerca de la mitad del promedio nacional.

Los precios más bajos de la carne tuvieron el efecto opuesto, aunque el efecto no fue estadísticamente significativo. Tampoco hubo efectos por los precios de los lácteos o de las comidas rápidas, afirmaron los investigadores.

Una vez más, no hubo relación entre el aumento del exceso de peso y la superabundancia de tiendas abiertas las 24 horas, restaurantes (incluidos los de comida rápida) y tiendas de abarrotes en el barrio.

Ese hallazgo, reconoció Sturm, fue "sorpresivo".

Farley apuntó que podría no descartar una relación. "Estaban viendo a niveles de ciudades completas, de áreas geográficas grandes, de manera que podría ser que la influencia sea más importante al nivel geográfico más pequeño de los barrios", comentó. "El efecto podría estar ahí".

Este estudio no incluyó información sobre qué comían los niños en realidad. Sin embargo, un estudio diferente publicado esta semana encontró que el número y frecuencia con que los niños comían alimentos fritos servidos en restaurantes se aumentó más del doble entre 1996 y 1999.

Entonces, la pregunta se convirtió en ¿Qué puede hacerse? Investigaciones anteriores han encontrado que una reducción del 10 por ciento en los precios de las frutas y verduras aumentó su consumo en 7.2 por ciento.

"No se pueden cambiar los precios a gran escala, pero hay programas pilotos del USDA [Departamento de Agricultura de los EE.UU.] en algunas escuelas para dar a los niños acceso a las frutas y verduras", señaló Sturm. "Si implementáramos este programa en todo el país, costaría $4.5 mil millones, que no es exactamente una suma modesta".

Los impuestos para los alimentos ricos en calorías podrían ayudar a aliviar el problema, apuntó Farley. "Podría ser que el precio relativo sea particularmente importante", afirmó. "Al trabajar con personas de bajos ingresos en lo que era Nueva Orleáns, encontramos que el precio de los bizcochitos, en comparación con el precio de una manzana, puede hacer una gran diferencia".

Más información

El Departamento de Agricultura de los EE.UU. tiene información sobre la nutrición para los niños, y la nueva pirámide infantil de los alimentos.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Roland Sturm, Ph.D., senior economist, Rand Corp., Santa Monica, Calif.; Tom Farley, M.D., professor, community health sciences, Tulane University School of Public Health and Tropical Medicine, New Orleans, and co-author, Prescription for a Healthy Nation; Public Health

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