Una alta ingesta de grasas trans triplica el riesgo de enfermedad cardiaca

Un estudio encuentra que el componente de la comida rápida es aún más peligroso de lo que se sospechaba

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Reportero de Healthday

MARTES 27 de marzo (HealthDay News/HispaniCare) -- Las mujeres que comen dietas ricas en las insalubres grasas trans tienen tres veces más riesgo de enfermedad cardiaca que las que tienen la ingesta más baja, encuentra un estudio reciente.

"Este estudio simplemente refuerza la idea de que la grasa trans es mala, mucho peor que la grasa saturada, y que necesitamos realizar un esfuerzo concertado para reducir las grasas trans, que incluya a individuos, fabricantes de alimentos y creadores de políticas", afirmó el Dr. Frank Hu, autor principal del estudio y profesor asociado de nutrición y epidemiología en la Facultad de salud pública de la Harvard, en Boston.

Se espera que los resultados del estudio de Hu sean publicados en la edición del 10 de abril de la revista de la American Heart Association, Circulation.

Las grasas trans, también conocidas como hidrogenadas, son compuestos artificialmente producidos a partir de aceites líquidos procesados. Estas grasas dañinas también aumentan el nivel de colesterol malo y podrían reducir el nivel de colesterol bueno de una persona. Debido a que estas grasas son tan espesas y rígidas, pueden taponar las arterias y vasos sanguíneos, lo que puede resultar en ataque cardiaco o accidente cerebrovascular.

Comúnmente, las grasas trans se encuentran en los alimentos procesados como las papitas, galletas dulces, roscas, pasteles y muchas comidas rápidas.

Investigaciones anteriores ya habían implicado las grasas trans de la dieta como un agente importante en el desarrollo de la enfermedad cardiaca. Sin embargo, las investigaciones previas se habían realizado en base a información de autoinformes sobre la dieta. El estudio actual incluye una medida objetiva de la ingesta de grasa trans, los niveles de grasa trans en los glóbulos rojos. Hu explicó que debido a que los glóbulos rojos viven por seis meses o más, los niveles de grasa trans en esas células son un buen indicador de la ingesta promedio de grasas trans.

El equipo de la Harvard examinó las muestras de sangre recolectadas de casi 33,000 mujeres que participaron en el estudio continuo Nurse's Health Study. Durante el periodo del estudio de seis años, 166 mujeres desarrollaron enfermedad cardiaca. Entonces, los investigadores recogieron información sobre 327 mujeres sanas, para que sirvieran como control.

Las mujeres fueron agrupadas en cuatro cuartiles distintos en base a los niveles de grasas trans en su sangre.

Los investigadores encontraron que las mujeres en el cuarto cuartil, las que tenían los mayores niveles de grasas trans, tenían tres veces el riesgo de enfermedad cardiaca cuando se les comparaba con las mujeres con los niveles más bajos, las que se encontraban en el cuartil inferior. Las mujeres en el segundo y tercer cuartil tenían un riesgo de enfermedad cardiaca 60 por ciento mayor.

Hu y sus colegas también calcularon la ingesta diaria promedio de grasas trans a partir de los niveles de grasa trans en la sangre. Se calculó que las mujeres en el cuartil inferior tenían una ingesta diaria promedio de grasa trans de 2.5 gramos, mientras que se estimó que las mujeres en el cuartil superior ingerían 3.6 gramos por día de grasas trans. Hu enfatizó que estos promedios debían considerarse como estimados aproximados.

La U.S. Food and Drug Administration (FDA) calcula que la dieta estadounidense promedio contiene alrededor de 5.8 gramos de grasa trans al día. La American Heart Association aconseja que la grasa trans no debería constituir más del uno por ciento de la ingesta calórica diaria.

Aunque no se incluyeron hombres en el estudio, Hu señaló que considera que los hallazgos también son aplicables a los hombres.

"Las grasas trans son un componente peligroso e innecesario de nuestra dieta. Ver este tipo de datos asusta. Un cambio tan pequeño aumenta enormemente el riesgo", señaló la Dr. Nieca Goldberg, directora médica del Programa de salud de la mujer en el Centro Médico de la Universidad de Nueva York, y autora de The Women's Healthy Heart Program: Life-Saving Strategies for Preventing and Healing Heart Disease in Women (El programa de corazón saludable para mujeres: estrategias que salvan vidas para prevenir y sanar la enfermedad cardiaca en las mujeres).

"Las personas necesitan en verdad tomar conciencia de las grasas trans y eliminarlas de sus dietas", afirmó, y añadió que los cambios recientes de la FDA en el etiquetado, introducido en enero de 2006, hace que sea más fácil para las personas saber qué contienen los alimentos empacados. Sin embargo, saber qué contienen las comidas de restaurantes o la comida rápida sigue siendo difícil.

Pero Goldberg considera que una ley promulgada recientemente en la ciudad de Nueva York para prohibir a los restaurantes servir comidas que contengan grasas trans después de 2008 podría "tener un efecto dominó" por todo el país. Sin embargo, hasta que la ley entre en efecto, sugiere evitar los alimentos fritos y ordenar fruta para el postre cuando se coma fuera de casa.

Cuando compre alimentos empacados, busque alimentos que no contengan grasa trans. Sin embargo, bajo las reglas actuales, los productos que contienen 0.5 gramos o menos de grasa trans pueden poner en la etiqueta que contienen cero gramos de grasa trans. Eso significa que si se comen cuatro alimentos con 0.5 gramos de grasas trans cada uno, se habrán consumido dos gramos de grasa trans sin intención. Dado que este estudio encontró que un promedio de tan sólo un gramo extra al día puede aumentar de forma significativa el riesgo de enfermedad cardiaca, Hu aconsejó que el etiquetado es probablemente "algo que debemos tomar en cuenta".

Mientras tanto, si un producto dice en la etiqueta que tiene cero gramos de grasa trans, pero en la lista de ingredientes incluye "aceite vegetal parcialmente hidrogenado", ese alimento contiene algo de grasa trans, añadió Hu.

Más información

Para más información sobre las grasas trans, visite la American Heart Association.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Frank Hu, M.D., Ph.D., associate professor, nutrition and epidemiology, Harvard School of Public Health, Boston, Mass.; Nieca Goldberg, M.D., medical director, Women's Health Program, New York University Medical Center, and author, The Women's Healthy Heart Program: Lifesaving Strategies for Preventing and Healing Heart Disease in Women; April 10, 2007, Circulation

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