Un mayor nivel educativo quizá signifique menos enfermedad cardiaca

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MARTES, 25 de junio de 2019 (HealthDay News) -- Una nueva investigación ofrece un convincente motivo para seguir estudiando: los adultos estadounidenses que pasaron más tiempo en el aula en la niñez tienen un riesgo más bajo de enfermedad cardiaca.

"Como sociedad, deberíamos pensar en invertir en políticas sociales para mejorar la salud general y reducir los costos de la atención de la salud", planteó la autora del estudio, la Dra. Rita Hamad, profesora asistente de medicina familiar y comunitaria en la Universidad de California, en San Francisco.

Hamad y su equipo analizaron datos recolectados entre 1971 y 2012 sobre más de 75,000 personas nacidas en la primera mitad del siglo XX. En ese periodo, los estados requerían que los niños fueran a la escuela durante hasta 12 años.

Alrededor de un tercio de los participantes no se graduaron de la secundaria, y un 34.5 por ciento reportaron enfermedad cardiaca.

Pero cada año de escolaridad obligatoria hasta la secundaria se asoció con una reducción del 2.5 por ciento en el riesgo de enfermedad cardiaca y en los factores de riesgo de la enfermedad cardiaca, incluyendo una reducción de más de un 3 por ciento en el tabaquismo y un riesgo casi un 5 por ciento más bajo de depresión. Pero los investigadores solo observaron una asociación, no un vínculo causal.

"Para los profesionales clínicos y los sistemas de salud que luchan por abordar las disparidades en la enfermedad cardiaca entre ricos y pobres, nuestros hallazgos sugieren que unas intervenciones transversales que gestionen factores sociales como la educación son importantes", señaló Hamad en un comunicado de prensa de la universidad.

El estudio ofrece algunas de las primeras evidencias de los efectos de las políticas educativas en la enfermedad cardiaca en Estados Unidos, según los investigadores.

Aunque un nivel educativo más alto se asoció con una mejora en el colesterol de lipoproteína de alta densidad (HDL, el "bueno"), también se vinculó con un colesterol total y un índice de masa corporal (IMC) más altos. El IMC es un estimado de la grasa corporal basado en la estatura y el peso.

Una posible explicación es que las personas con ingresos altos nacidas entre 1900 y 1950 tendían a comer unas dietas más sustanciosas. Hoy en día, un IMC más alto se asocia más estrechamente con unos ingresos más bajos, según los investigadores.

"En general, las personas con un mayor nivel educativo podrían tener menos enfermedad cardiaca porque cuentan con unos ingresos más altos, lo que les permite costearse una alimentación y una atención de la salud mejores", añadió Hamad. "O quizá tengan más recursos y por tanto menos estrés, que ya se ha vinculado con la enfermedad cardiaca".

Ahora, los investigadores están examinando cómo las políticas sobre la asistencia a la escuela afectan a los costos de la atención de la salud, y si las políticas reducen las disparidades raciales en la enfermedad cardiaca.

El estudio se publicó en línea el 25 de junio en la revista PLoS Medicine.

Más información

El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU. ofrece una guía para un corazón sano.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTE: University of California, San Francisco, news release, June 25, 2019

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