¿Cuerpo con 'forma de pera'? ¿Con 'forma de manzana'? Sus genes podrían determinarlo

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Reportera de HealthDay

LUNES, 18 de febrero de 2019 (HealthDay News) -- Un estudio reciente de gran tamaño descubrió 24 variaciones genéticas que ayudan a distinguir a las personas con cuerpo en forma de manzana de las que tienen el cuerpo en forma de pera.

Los investigadores dijeron que los hallazgos podrían explicar el motivo de que algunas personas tiendan a acumular cualquier exceso de peso alrededor del vientre. Algo más importante es que, algún día, podrían aclarar la biología de las enfermedades vinculadas con la obesidad, en particular la obesidad abdominal.

Aunque la obesidad se vincula con una variedad de afecciones de la salud, la grasa excesiva alrededor de la parte media del cuerpo puede ser un factor de riesgo particular de ciertas enfermedades, como la diabetes tipo 2 y la enfermedad cardiaca.

"Pero en realidad no sabemos por qué", señaló la investigadora principal, Ruth Loos, profesora en la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

Entonces, su equipo exploró la genética subyacente de la distribución de la grasa corporal. Si los investigadores pueden aprender sobre las variantes genéticas importantes, explicó Loos, pueden comprender mejor por qué algunas personas desarrollan diabetes o enfermedad cardiaca cuando aumentan de peso, mientras que otras no.

Los hallazgos, publicados en línea el 18 de febrero en la revista Nature Genetics, provienen de un inmenso esfuerzo internacional de investigación, que observó a 476,000 personas en 70 centros de investigación alrededor del mundo.

Loos y sus colaboradores se enfocaron en encontrar las llamadas variantes de codificación, que son diferencias dentro de los genes que tienen el potencial de alterar la forma en que los genes y sus proteínas funcionan.

Al final, los científicos descubrieron dos docenas de variantes de codificación que se asociaban con la distribución de la grasa corporal. Algunas de esas variantes ya se han vinculado con procesos como el control del azúcar en la sangre y el metabolismo de la grasa.

En general, apuntó Loos, los genes vinculados con la obesidad se pueden separar en dos amplios grupos. Un grupo actúa en el cerebro, influyendo en la cantidad que una persona come al regular el hambre y la saciedad.

"Las variaciones genéticas que identificamos en este estudio no actúan en el cerebro", apuntó Loos. "Funcionan a nivel celular, determinando en qué lugar del cuerpo se almacena la grasa".

Todo esto plantea la posibilidad de desarrollar medicamentos que puedan "modificar" esas vías genéticas, de forma que la grasa corporal se redistribuya de una forma más saludable, según Loos.

Pero para eso falta mucho, enfatizó.

Loos dijo que el próximo paso es aprender más sobre cómo esas variaciones genéticas funcionan en el cuerpo.

Pero nadie está diciendo que el peso y la forma del cuerpo sean genéticamente inamovibles.

El Dr. Carl Lavie es director médico de rehabilitación cardiaca y cardiología preventiva en el Instituto Cardiaco y Vascular Ochsner, en Nueva Orleáns.

"Los genes están implicados en el desarrollo de la obesidad y en el lugar en donde se distribuye la grasa", comentó Lavie. "Pero las evidencias de causas ambientales son mucho más firmes".

Esas causas no son sorprendentes. Lavie apuntó a los estilos de vida sedentarios y a unas dietas azucaradas y ricas en calorías.

"Independientemente del perfil genético de una persona", planteó, "la actividad física y reducir la ingesta de calorías puede prevenir la obesidad y la obesidad abdominal, y evitar que progrese".

Además, anotó Lavie, el ejercicio mejora el nivel de aptitud cardiovascular de una persona, que es un factor esencial en el riesgo de desarrollar, o morir de, una enfermedad cardiaca.

Loos se mostró de acuerdo en que los genes no son el destino. "La obesidad es parcialmente genética", dijo. "No debemos olvidar que la dieta y el ejercicio son muy importantes".

Sin embargo, añadió, las personas con una predisposición genética a almacenar grasa abdominal tendrán más dificultades para mantener una cintura delgada y saludable para el corazón.

Más información

La Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard tiene más información sobre la obesidad y los genes.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Ruth Loos, Ph.D., professor, Charles Bronfman Institute for Personalized Medicine, Icahn School of Medicine at Mount Sinai, New York City; Carl Lavie, M.D., medical director, cardiac rehabilitation and preventive cardiology, John Ochsner Heart and Vascular Institute, New Orleans; Feb. 18, 2019, Nature Genetics, online

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