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La obesidad en la mediana edad se vincula con unas mayores probabilidades de demencia

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Reportero de HealthDay

JUEVES, 25 de junio de 2020 (HealthDay News) -- Si está buscando un buen motivo para bajar de peso, piense en esto: ser obeso en la mediana edad parece aumentar las probabilidades de demencia.

Esa es la conclusión de un estudio de gran tamaño que publicaron unos investigadores británicos, y se hace eco de unos hallazgos similares que se publicaron en diciembre.

Dorina Cadar, la investigadora principal del nuevo estudio, dijo que la meta es identificar los factores de riesgo que son influidos por el estilo de vida, de forma que se puedan tomar medidas para prevenir el deterioro mental.

"Esperamos que una parte sustancial, aunque sin duda no todos, los casos de demencia se puedan prevenir mediante intervenciones de salud pública", planteó. Cadar es investigadora sénior del Colegio Universitario de Londres.

Su equipo encontró que las personas que eran obesas en la mediana edad tenían un riesgo un 31 por ciento más elevado de demencia que las personas de mediana edad cuyo peso es normal, y el riesgo fue particularmente alto para las mujeres.

La buena noticia es que perder peso podría reducir las probabilidades de forma significativa, señalaron los investigadores.

En el estudio, Cadar y sus colaboradores analizaron datos de casi 6,600 personas de a partir de 50 años que participaban en un estudio británico sobre el envejecimiento. Los investigadores usaron tres fuentes para determinar la demencia: el diagnóstico médico, los reportes de informantes, y las estadísticas de los hospitales.

Si bien la obesidad fue un riesgo en ambos sexos, el riesgo de demencia fue incluso más alto entre las mujeres con obesidad abdominal, una afección que se mide según el tamaño de la cintura. Tras un seguimiento promedio de 11 años, tenían un 39 por ciento más de probabilidades de desarrollar demencia, encontró el estudio.

El riesgo más alto fue independiente de otros factores, como la edad, el nivel educativo, el estado civil, el tabaquismo, la genética, la diabetes y la hipertensión. No se encontró una asociación entre la obesidad abdominal y la demencia en los hombres, comentaron los autores del estudio.

Pero cuando los investigadores tomaron en cuenta tanto el peso como el tamaño de la cintura, en conjunto, tanto los hombres como las mujeres tenían unas probabilidades un 28 por ciento más altas de desarrollar demencia.

Un estudio solo de mujeres, publicado en diciembre, descubrió unos riesgos similares.

El Dr. Sam Gandy, director asociado del Centro de Investigación sobre el Alzheimer de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York, revisó los nuevos hallazgos.

"Este nuevo trabajo es coherente del todo tanto con el campo en general como con nuestro propio trabajo en particular", dijo.

Gandy comentó que las proteínas implicadas en la inflamación, la enfermedad cardiovascular y la diabetes tipo 2, que son factores de riesgo del Alzheimer, podrían contribuir a los vínculos entre la obesidad y la demencia.

Keith Fargo, director de programas científicos de la Asociación del Alzheimer (Alzheimer's Association), dijo que los vínculos entre las causas subyacentes de las afecciones físicas crónicas y la demencia se conocen bien.

"La asociación entre los factores de riesgo de la salud cardiaca (como la diabetes, la obesidad y la hipertensión) y el deterioro cognitivo y la demencia está bien establecida en la investigación sobre el Alzheimer", apuntó Fargo.

Estos nuevos hallazgos amplían las evidencias generales que vinculan a la obesidad con un riesgo más alto de demencia, anotó. Las diferencias sexuales identificadas en el último estudio son interesantes, dijo Fargo. Pero "es demasiado pronto para saber si este hallazgo es válido basándose en un solo estudio", explicó.

La Asociación del Alzheimer está realizando un ensayo clínico de dos años para ver si unas intervenciones de estilo de vida saludable que se dirijan a los factores de riesgo pueden proteger la función cognitiva en un grupo diverso de adultos mayores.

"Lo que es de verdad interesante es la posibilidad de que vivir de una forma más saludable pueda reducir el riesgo de demencia", añadió Fargo.

Estos últimos hallazgos fueron publicados en la edición en línea del 23 de junio de la revista International Journal of Epidemiology.

Más información

Para aprender más sobre la demencia, visite la Asociación del Alzheimer.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

FUENTES: Dorina Cadar, PhD, senior research fellow, Institute of Epidemiology and Health Care, University College London, U.K.; Keith Fargo, PhD, director, scientific programs and outreach, Alzheimer's Association; Sam Gandy, MD, PhD, associate director, Mount Sinai Alzheimer's Disease Research Center, and professor of neurology and psychiatry, Icahn School of Medicine at Mount Sinai, New York City; International Journal of Epidemiology, June 23, 2020, online

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