Los científicos descubren una nueva forma en que la grasa daña a las arterias

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Reportera de HealthDay

JUEVES, 19 de septiembre de 2019 (HealthDay News) -- Unos científicos podrían haber descubierto una forma en que la obesidad daña de forma directa a las arterias y contribuye a la enfermedad cardiaca, un descubrimiento que afirman que podría conducir a nuevos tratamientos en algún momento.

Los investigadores británicos encontraron que en los pacientes con enfermedad cardiaca que son obesos, la grasa corporal que rodea a las arterias tiende a secretar unas cantidades altas de una proteína llamada WNT5A. Esa proteína, a su vez, parece tener efectos "tóxicos" dentro de los vasos sanguíneos.

Los hallazgos, publicados en la edición del 18 de septiembre de la revista Science Translational Medicine, son un paso inicial.

Pero sugieren que la WNT5A es un buen objetivo para nuevos medicamentos dirigidos a tratar o prevenir la enfermedad cardiaca, según el investigador principal, el Dr. Charalambos Antoniades.

"Si desarrollamos un tratamiento para 'desactivar' la producción de la WNT5A en las células grasas, o bloquear sus efectos en la pared [de los vasos sanguíneos], quizá podamos 'neutralizar' la obesidad y prevenir los ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares", planteó Antoniades, profesor de medicina cardiovascular en la Universidad de Oxford.

Muchos estudios han mostrado que las personas obesas tienen un riesgo más alto de desarrollar enfermedad cardiaca, en comparación con las personas más delgadas. El Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology, ACC) dice que se debe en parte a motivos "indirectos": la obesidad fomenta afecciones que pueden conducir a los problemas cardiacos, como la diabetes tipo 2, la hipertensión y la apnea del sueño.

Los nuevos hallazgos, según Antoniades, iluminan la forma en que la obesidad daña directamente a los vasos sanguíneos.

En el estudio, él y sus colaboradores analizaron muestras de sangre y de tejido de unos 1,000 pacientes con enfermedad cardiaca que se habían sometido a una cirugía del corazón. En general, encontraron, los pacientes obesos tenían unos niveles mucho más altos de WNT5A en la sangre.

La proteína era liberada específicamente, en grandes cantidades, por la grasa que rodeaba a los vasos sanguíneos, señaló Antoniades.

Además, los pacientes con unos niveles más altos de WNT5A tendían a mostrar una progresión más rápida de la acumulación de "placa" en las arterias en los tres a cinco años posteriores. Las placas son depósitos de grasa, calcio y otras sustancias que obstruyen a las arterias y pueden provocar un ataque cardiaco o accidente cerebrovascular.

Esos hallazgos por sí mismos no señalan a la WNT5A como culpable de provocar la enfermedad cardiaca. Pero los investigadores encontraron evidencias más directas en el laboratorio, según Antoniades. Resulta que cuando los vasos sanguíneos son expuestos a la proteína, producen más "productos tóxicos" y entran en un estado que fomenta la acumulación de la placa.

Dos cardiólogos de EE. UU. revisaron los hallazgos del estudio.

"Esta proteína no solo está significativamente elevada en los pacientes obesos, sino que también lesiona a los vasos sanguíneos", comentó el Dr. Benjamin Hirsh, director de cardiología preventiva en el Hospital Cardiaco Sandra Atlas Bass de Northwell Health, en Manhasset, Nueva York.

Hirsh dijo que es probable que la "vía" de la WNT5A sea una forma en que la obesidad daña a los vasos sanguíneos. Afirmó que los hallazgos son "un paso importante para mejorar nuestra comprensión de los mecanismos específicos mediante los cuales la obesidad es nociva".

El Dr. Salim Virani es cardiólogo en el Centro Médico Michael E. DeBakey de la VA en Houston, y director de la Sección de Prevención y el Consejo de Liderazgo del ACC.

Virani se mostró de acuerdo en que comprender los mecanismos que vinculan a la obesidad y a la enfermedad cardiaca es importante, porque podría conducir a nuevos tratamientos más dirigidos. Dicho esto, ningún fármaco reemplazará a un estilo de vida saludable, enfatizó.

"La dieta y el ejercicio siempre serán lo primero".

Una pérdida de peso incluso modesta puede beneficiar al corazón, apuntó. Más allá de eso, añadió Virani, la obesidad también se relaciona con un aumento en los riesgos de otras afecciones, incluso de ciertos tipos de cáncer. Intentar tener un peso más saludable siempre será importante.

E independientemente de cuánto peso pierda, dijo Virani, un estilo de vida más saludable que incluya al ejercicio regular puede mejorar el bienestar físico y emocional.

"Ser obeso y físicamente activo es mejor que ser obeso y sedentario", afirmó.

El "mayor problema", según Hirsh, es persuadir a las personas para que elijan opciones más saludables y eviten la obesidad en primer lugar. Pero abordarla, aseguró, "ofrecerá unos beneficios mucho mayores" que cualquier medicamento.

Más información

El Colegio Americano de Cardiología ofrece más información sobre la obesidad y la enfermedad cardiaca.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Charalambos Antoniades, M.D., Ph.D., professor, cardiovascular medicine, University of Oxford, England; Salim Virani, M.D., Ph.D., staff cardiologist, Michael E. DeBakey Veterans Affairs Medical Center, Houston, and professor, medicine, Baylor College of Medicine, Houston, and chairman, Prevention Section and Leadership Council, American College of Cardiology; Benjamin Hirsh, M.D., director, preventive cardiology, Northwell Health Sandra Atlas Bass Heart Hospital, Manhasset, N.Y.; Science Translational Medicine, online, Sept. 18, 2019

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