La cirugía para perder peso podría animar su vida sexual

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Reportero de HealthDay

MIÉRCOLES, 20 de febrero de 2019 (HealthDay News) -- Aparte de los beneficios para la salud que la cirugía para perder peso puede otorgar, un nuevo estudio muestra que podría mejorar la vida sexual de un paciente.

Y se pone todavía mejor: esa mejora podría con frecuencia ser duradera.

Tras monitorizar el impacto que la cirugía para perder peso tuvo en la vida sexual de unos 2,000 pacientes, los investigadores encontraron que alrededor de la mitad reportaron mejoras notables en su experiencia sexual en general, hasta cinco años tras la cirugía.

"En este estudio, evaluamos cuatro aspectos del funcionamiento sexual: el deseo, la frecuencia de la actividad, el grado en que la salud física limita la actividad sexual, y la satisfacción con la vida sexual", explicó la autora del estudio, Kristine Steffen.

Tras comparar los informes prequirúrgicos con las experiencias postquirúrgicas, ella y sus colaboradores concluyeron que "una mejora en la satisfacción sexual en general persiste a lo largo de cinco años tras la cirugía, tanto en las mujeres como en los hombres".

Steffen es profesora en el departamento de ciencias farmacéuticas en la facultad de farmacia de la Universidad Estatal de Dakota del Norte, en Fargo.

Los participantes del estudio tenían una edad promedio de 47 años, y la mayoría eran mujeres. Todos se sometieron a su primer procedimiento para perder peso (en la mayoría de los casos un baipás gástrico en Y de Roux) en uno de 10 hospitales de Estados Unidos, en algún momento entre 2005 y 2009.

Antes de la cirugía, todos los pacientes tenían una obesidad grave, con un índice de masa corporal promedio que se acercaba a 46. El índice de masa corporal (IMC) es una medida que se basa en el peso y la estatura. Por ejemplo, una persona que mida 6 pies (1.83 metros) y pese 339 libras (154 kilos) tendría un IMC de 46.

Los investigadores no preguntaron a los pacientes si una vida sexual de baja calidad era una motivación importante para desear hacerse la cirugía. Sin embargo, el equipo anotó que antes de la cirugía, alrededor de un 70 por ciento de las mujeres y un 74 por ciento de los hombres dijeron que no estaban satisfechos con su vida sexual. Más o menos un 60 por ciento de las mujeres y un 67 por ciento de los hombres también reportaron específicamente que tenían limitaciones físicas prequirúrgicas respecto a la actividad sexual.

Un año tras la cirugía, se preguntó a alrededor de un 92 por ciento de los pacientes sobre su función sexual en el mes anterior. Entre los que habían indicado una insatisfacción sexual antes de la cirugía, un 56 por ciento de las mujeres y un 49 por ciento de los hombres dijeron que las cosas habían mejorado de forma significativa.

A su vez, alrededor de 1,400 pacientes fueron monitorizados durante cuatro años más después de la cirugía. Steffen anotó que en ese momento "hubo menos mujeres que seguían teniendo mejoras en la mayoría de los dominios a los cinco años, en comparación con el primer año, lo que sugiere que no todas las mejoras observadas tras la cirugía se mantienen con el tiempo en todos los pacientes".

Aun así, Steffen dijo que a los cinco años, un tercio de las mujeres seguían reportando mejoras postquirúrgicas en términos de la frecuencia de su deseo sexual y su actividad sexual general. A los cinco años, más de la mitad también dijeron que tenían menos limitaciones de la salud física respecto a la actividad sexual, y más de la mitad seguían indicando que estaban más satisfechas con su vida sexual.

En cuanto a los hombres, Steffen dijo que la mayoría siguieron reportando mejoras sostenidas en su vida sexual a los cinco años en todos los frentes, excepto en términos de las limitaciones de la salud física. Aun así, un 68 por ciento de los hombres dijeron que esas limitaciones sexuales seguían siendo menos problemáticas a los cinco años.

Steffen anotó que una reducción en los síntomas de depresión pareció asociarse con las mejoras en la función sexual, tanto en los hombres como en las mujeres. Pero el equipo no evaluó el impacto que la cirugía podría haber tenido en la disfunción eréctil, así que no está claro hasta qué grado ese factor podría haber tenido un rol.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 20 de febrero de la revista JAMA Surgery.

La Dra. Dana Telem, coautora de un editorial publicado junto con el estudio, es profesora asociada en la división de cirugía mínimamente invasiva en la Universidad de Michigan. Dijo que los resultados no son inesperados.

"Es común que tras la cirugía bariátrica [para perder peso], los pacientes sientan más energía y experimenten reducciones en las afecciones médicas relacionadas con el peso que pueden afectar a la salud sexual, incluso en las primeras semanas tras la cirugía", explicó. "Entonces, no me sorprende que en muchos pacientes esto también se traduzca en una mejor función sexual".

Pero Telem añadió que la investigación resalta un ángulo que no es muy tradicional de los beneficios potenciales de la cirugía bariátrica, lo que podría ayudar a "reducir las barreras, como el sesgo y el estigma, que rodean a la operación".

Más información

Para más información sobre la cirugía para perder peso, visite el Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Kristine Steffen, Pharm.D., Ph.D., professor, department of pharmaceutical sciences, school of pharmacy, North Dakota State University, Fargo, N.D.; Dana Telem, M.D., MPH, associate professor, division of minimally invasive surgery, Michigan Medicine, University of Michigan, Ann Arbor; Feb. 20, 2019, JAMA Surgery, online

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