La TRH podría empeorar la incontinencia urinaria

Expertos aseguran que se trata de otro revés para la terapia de reemplazo de estrógenos

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Reportero de HealthDay

MARTES 22 de febrero (HealthDay News/HispaniCare) -- Un reciente estudio halla que la terapia hormonal, que los médicos han recetado muchas veces a las mujeres posmenopáusicas para prevenir la incontinencia urinaria, podría aumentar su incidencia y gravedad.

Los datos del Women's Health Initiative (WHI), el principal estudio sobre terapia hormonal, hallaron que los riesgos de desarrollar algún tipo de incontinencia urinaria eran significativamente mayores para las mujeres que se sometieron a terapia que para las que no lo hicieron.

Varios expertos se muestran reacios a recomendar terapia de reemplazo hormonal (TRH) para pacientes incontinentes y estos hallazgos podrían corroborar esa tendencia.

"Recomendaría una terapia hormonal para la incontinencia urinaria? No, nunca", aseguró la Dra. Jean Fourcroy, miembro del consejo administrativo del National Association for Continence.

Los hallazgos aparecen en la edición del 23 de febrero del Journal of the American Medical Association.

Investigadores dirigidos por la Dra. Susan Hendrix de la Escuela de Medicina de la Universidad Estatal Wayne de Detroit, analizaron los datos de cerca de 23,300 mujeres entre los 50 y los 79 años de edad. Se enfocaron en los síntomas de la incontinencia urinaria que tuvieron lugar dentro del año siguiente al inicio de la terapia hormonal.

El equipo informó que la incidencia del desarrollo de incontinencia por esfuerzo (aquella que sucede por esfuerzos como levantar pesos o incluso toser) aumentó más del doble para las mujeres a las que se les había prescrito sólo estrógeno como terapia hormonal, en comparación con las mujeres que recibieron un placebo.

La incontinencia de urgencia, causada por una contracción involuntaria de los músculos de la vejiga, resultó 32 por ciento más posible en las mujeres sometidas a TRH de sólo estrógenos, mientras que la incidencia de la incontinencia mixta, que tiene diversas causas, aumentó en un 79 por ciento.

Los investigadores anotaron que los aumentos relacionados con hormonas en el riesgo de incontinencia por esfuerzo o incontinencia mixta fueron algo menores para las mujeres que recibieron una combinación de hormonas, como estrógeno más progestina. En cuanto a la incontinencia de urgencia, la terapia hormonal mixta pareció no aumentar el riesgo comparada con un placebo.

Los investigadores agregaron que las mujeres a las que ya se les diagnosticó incontinencia urinaria al inicio del estudio informaron acerca de un aumento en la frecuencia y grado del problema luego de que se les prescribiera la terapia hormonal.

El informe sobre incontinencia urinaria y terapia hormonal no pudo haber sido hecho antes porque la prueba completa Women's Health Initiative no terminó hasta febrero de 2004 y "toma mucho tiempo asegurarse de que los registros estén completos y recopilar la información", explicó Hendrix, profesora de obstetricia y ginecología.

El hallazgo de que la terapia hormonal empeoraba el panorama fue "bastante sorprendente", aseguró Hendrix, y el tratamiento quizá se siga prescribiendo para la incontinencia por varios médicos.

"Necesitamos educar a pacientes y médicos sobre los efectos de los medicamentos para poder tratar mejor a los pacientes", anotó.

El informe es un revés más para la TRH a partir de los datos de la Women's Health Initiative. En julio de 2002, una parte del estudio se suspendió inesperadamente luego de que los resultados mostraron que la terapia combinada aumentaba el riesgo de ataque cardiaco, apoplejía, coágulos y cáncer de mama. Las ventas de TRH se han reducido dramáticamente desde entonces.

El hallazgo de un mayor riesgo de incontinencia urinaria "es un poco sorprendente porque las pruebas anteriores habían mostrado un beneficio", aseguró la Dra. Catherine E. DuBeau, profesora asociada de medicina de la Universidad de Chicago, quien escribió un editorial acompañante en la publicación.

Su editorial recomienda que "los médicos no deberían prescribir más estrógenos conjugados orales a largo plazo para el tratamiento de la incontinencia urinaria de urgencia, de esfuerzo o mixta para mujeres posmenopáusicas de 50 años o más".

Sin embargo, el hallazgo "no es la última palabra sobre el uso de estrógenos para tratar la incontinencia urinaria", aclaró DuBeau. "Todavía hay muchas cosas que no sabemos sobre [la efectividad de] los estrógenos tópicos" como las lociones o las cremas.

El resultado más importante del estudio "será lograr que las mujeres sepan que no tienen que sufrir de incontinencia urinaria", comentó DuBeau. Muchas mujeres consideran que el asunto es tan embarazoso que ni siquiera lo mencionan a sus médicos, dijo, a pesar de que hay una cantidad de tratamientos útiles disponibles, desde la terapia conductual hasta el tratamiento farmacológico, si es necesario. También se ha aprobado un dispositivo implantable para su uso en casos extremos, dijo.

Fourcroy declaró que el estudio tiene algunas debilidades que necesitan más análisis.

"Entre las mayores está que el alivio de la incontinencia se asocia con la pérdida de peso", anotó Fourcroy, y el nuevo informe no tiene información sobre el índice de masa corporal de las participantes, una medida de la obesidad. "Podríamos ver un subconjunto de diferencias si analizáramos la información sobre el índice de masa corporal", comentó.

Pero el punto es que, dijo, la terapia hormonal "no es la solución".

Más información

Para saber más sobre los distintos tipos de incontinencia urinaria, sus causas y tratamiento, visite la National Association for Continence.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Susan Hendrix, M.D., professor, obstetrics and gynecology, Wayne State University; Detroit; Catherine E. DuBeau, M.D., associate professor, medicine, University of Chicago; Jean Fourcroy, M.D., trustee, National Association for Continence, and consultant, urology and endocrinology, Bethesda, Md.; Feb. 23, 2005, Journal of the American Medical Association

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