Visitar una clínica de 'temor dental' puede ayudar a mejorar la sonrisa de un niño

Visitar una clínica de 'temor dental' puede ayudar a mejorar la sonrisa de un niño
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JUEVES, 20 de enero de 2022 (HealthDay News) -- Si el sonido de un taladro dental le da escalofríos, es probable que no esté solo: unos investigadores finlandeses afirman que uno de cada dos adultos le tiene miedo al dentista, al menos un poco, mientras que uno de cada 10 le tiene mucho miedo.

Pero los investigadores añadieron que un programa de odontología local encontró una forma novedosa de convertir los gritos en sonrisas, al exponer a pacientes de incluso apenas 2 años a una serie de exámenes de desensibilización que empareja la atención dental con una amplia variedad de técnicas de reducción de la ansiedad.

La sede del programa es una pequeña ciudad del centro de Finlandia, Oulu. Oulu es el hogar de unos 200,000 finlandeses, y ahora también de la "Clínica para Pacientes Dentales Asustados".

Los pacientes de la clínica son tratados por tres dentistas "interesados en tratar a pacientes temerosos y que han tomado cursos avanzados sobre el tema", explicó la autora del estudio, Vuokko Anttonen. Dos son profesionales clínicos que dan clases sobre el tema del miedo al dentista, y el tercero es un hipnoterapeuta.

Anttonen es profesora de cariología, endodontología y odontología pediátrica de la unidad de investigación en ciencias orales de la Universidad de Oulu. En el estudio, ella y sus colaboradores monitorizaron las experiencias de 152 pacientes atendidos en la clínica entre 2000 y 2006.

Algunos eran adultos, y el mayor tenía 51 años. Pero casi un 80 por ciento tenían entre 2 y 10 años. Todos necesitaban atención dental. Pero todos habían sido remitidos a la clínica de miedo dental por una clínica de atención oral primaria, después de que varios intentos de proveer tratamiento fracasaran debido al miedo al dentista.

Esto incluía un miedo generalizado a los médicos, un miedo específico a la atención dental, un miedo a las agujas, un miedo a procedimientos dentales específicos o un reflejo nauseoso incontrolable.

En el informe, que se publicó en una edición reciente en línea de la revista BMC Oral Health, los investigadores resaltaron al doble método de la clínica, personalizado según la naturaleza del miedo particular de cada paciente.

El primero implica una batería de técnicas psicológicas diseñadas para fomentar la calma y para "fortalecer el sentido de control y confianza del paciente", explicó Anttonen. Apuntó que eso se logra mediante un trato que prioriza la transparencia, de forma que incluso los pacientes muy pequeños puedan comprender los procesos dentales y acepten proseguir.

Entonces, los dentistas clínicos intentan engatusar, distraer, relajar y desensibilizar a su paciente. A veces se hace a través de un refuerzo positivo clásico, por ejemplo felicitar a un niño por "superar" un proceso. A veces, se considera que la hipnoterapia es útil.

El segundo método es el control del dolor.

"El control del dolor es importante", enfatizó Anttonen. Entre las varias herramientas a disposición en la clínica se encuentran la sedación oral consciente, la sedación con óxido nitroso, o incluso la anestesia general.

Cuando el estudio finalizó, se reevaluaron los temores dentales, y el éxito se definió como no tener informes de señales de miedo dental ni una necesidad continuada de sedación o anestesia general.

El equipo concluyó en un estudio anterior que, en 2006, la clínica aliviaba los miedos dentales en unos siete de cada 10 pacientes, que entonces podían volver al dentista de su elección.

Pero los investigadores siguieron monitorizando a los 152 pacientes durante hasta 10 años, para ver con qué frecuencia en realidad lo hacían.

Encontraron que los pacientes de la clínica se habían sometido, colectivamente, a casi 2,600 procedimientos dentales en 2016, un momento en que la edad promedio del paciente era de 22 años.

Pero los hallazgos mostraron que los pacientes más jóvenes (los niños que tenían menos de 10 años cuando fueron tratados en la clínica de miedo dental) al final visitaron a dentistas regulares en la década posterior con más del doble de frecuencia que sus pares de más edad, con un promedio general de nueve visitas, frente a cuatro visitas. Como resultado, los pacientes más jóvenes de la clínica al final necesitaron una cantidad significativamente más baja de atención dental de emergencia.

"El temor es normal, y puede ser algo positivo para proteger a una persona de hacerse daño", observó Anttonen. "Pero si el miedo... es tan fuerte que le impide a una persona ir al dentista, es nocivo, y se debe resolver".

Jane Grover es directora sénior del consejo de Defensoría para el Acceso y la Prevención de la Asociación Dental Americana (American Dental Association, ADA). Anotó que si la meta final es prevenir el miedo a los dentistas en los adultos, lo mejor es comenzar pronto.

"El miedo proviene de muchos factores, lo que incluye una reticencia a lo desconocido", señaló Grover. "Cuando los niños pequeños hacen una visita inicial al dentista divertida (para contar sus dientes [o] apretar la jeringuilla de aire/agua mientras se deslizan por el sillón del dentista), o acompañan a sus padres/cuidadores a las citas dentales, idealmente para un procedimiento preventivo, por ejemplo una limpieza, experimentan las vistas y sonidos de un consultorio dental, lo que reduce la ansiedad en sus citas futuras".

Y ese es el motivo de que "la ADA tenga una longeva política de una visita dental cuando el niño tiene un año, lo que permite una maravillosa oportunidad para implicar a un parde o cuidador en los temas de la salud oral, por ejemplo el cepillado, la orientación nutricional y los beneficios del fluoruro tópico", añadió Grover.

"Trabajamos en colaboración con la Academia Americana de Odontología Pediátrica (American Academy of Pediatric Dentistry), que respalda que se realice una visita dental a la edad de 1 año o cuando salga el primer diente", anotó.

Más información

La Asociación Dental Americana ofrece más consejos para aliviar el miedo al dentista.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Vuokko Anttonen, PhD, DDS, professor, department of cariology, endodontology, and pediatric dentistry, research unit of oral health sciences, University of Oulu, Finland; Jane Grover, DDS, MPH, senior director, Council on Advocacy for Access and Prevention, American Dental Association; BMC Oral Health, Oct. 13, 2021, online

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