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El ejercicio frecuente reduce el riesgo de muerte cardiaca súbita en las mujeres

Incluso dos horas a la semana hacen la diferencia, aunque más horas sería mejor

VIERNES 6 de mayo (HealthDay News/HispaniCare) -- He aquí otra razón para levantarse del sofá y comenzar a moverse. El ejercicio frecuente puede ayudar a prevenir un paro cardiaco, sobretodo si se realiza a largo plazo.

Según una reciente investigación presentada el jueves en la reunión anual de la Heart Rhythm Society en Nueva Orleáns, las mujeres que no hacían ejercicio o muy poco, menos de dos horas a la semana, se enfrentaban a un riesgo 6.4 veces superior de que su corazón se detuviera súbitamente durante o poco después de hacer ejercicio que las mujeres que realizaban ejercicio moderado o vigoroso frecuentemente durante más de dos horas a la semana.

El ejercicio sí ejerce presión sobre el corazón, así que el estudio halló un aumento general de seis veces el riesgo de muerte cardiaca súbita durante el ejercicio o durante la siguiente hora después de haber terminado una sesión de ejercicios entre moderada y vigorosa.

Sin embargo, los investigadores también hallaron que un programa de ejercicio frecuente reducía este riesgo general de muerte cardiaca súbita, pues las mujeres que hicieron ejercicio entre cuatro y siete horas a la semana redujeron sus probabilidades de un evento de ese tipo en la mitad, en comparación con las mujeres que hacían menos ejercicio.

Teniendo todo en cuenta, "el ejercicio a largo plazo reduce el riesgo de muerte súbita. Existe un mayor riesgo transitorio durante y justo luego del ejercicio que se reduce con ejercicio frecuente", explicó el Dr. William Whang, becario de electrofisiología cardiaca del Hospital General de Massachusetts en Boston, uno de los autores del estudio.

Whang dijo que era importante mencionar que "el riesgo absoluto de muerte súbita durante el ejercicio es sumamente bajo, cerca de una muerte súbita por cada 18 millones de horas de ejercicio entre moderado y vigoroso".

El Dr. Stephen Siegel, cardiólogo del Centro Médico de la Universidad de Nueva York, aseguró que este es un asunto viejo y algo complicado.

"Hacer ejercicio aumenta el riesgo de muerte cardiaca súbita, pero si uno lo hace frecuentemente, el riesgo es menor", explicó Siegel.

La muerte cardiaca súbita no es un ataque al corazón. Durante uno de estos ataques, se forma un bloqueo que interrumpe el flujo sanguíneo al corazón, por lo que éste queda privado de oxígeno. En la muerte cardiaca súbita, el corazón simplemente se detiene. Aunque esta suspensión generalmente se relaciona con arritmia cardiaca, en muchos casos los médicos simplemente no conocen la causa subyacente.

Según la Heart Rhythm Society, entre los factores de riesgo de muerte súbita se encuentran hipertensión arterial, diabetes, colesterol alto, un estilo de vida sedentario, obesidad, tabaquismo, una dieta inadecuada, problemas en el ritmo cardiaco, palpitaciones incluso en reposo y desmayos sin causa aparente.

Whang y sus colegas recogieron información para este estudio del Nurses' Health Study (estudio sobre la salud de las enfermeras), un trabajo de investigación amplio y continuo. La información sobre la realización de ejercicios se recolectó entre 1986, 1988, 1992, 1996, 1998 y 2000.

Los investigadores obtuvieron información de unas 70,000 mujeres sin historia de enfermedad cardiaca o apoplejía al inicio del estudio. En los 18 años que pasaron entre 1986 y 2004, 140 de las mujeres que participaron en el estudio murieron a causa de muerte cardiaca súbita.

El ejercicio moderado a vigoroso incluyó caminar a paso vivo, además de actividades más intensas que esa, como correr o jugar tenis, según Whang.

Los investigadores hallaron que durante una sesión de ejercicio entre moderado y vigoroso, y una hora después, el riesgo de muerte cardiaca súbita de una mujer promedio aumentaba 6.2 veces con relación a cuando estaba en reposo. Sin embargo, para las mujeres sedentarias (aquellas que realizaban menos de dos horas de ejercicio a la semana) el riesgo fue significativamente mayor, 20.9 veces que cuando estaban en reposo.

El ejercicio frecuente llevó las posibilidades de muerte súbita a niveles más aceptables. Las mujeres que hicieron ejercicio más de dos horas a la semana vieron caer su riesgo de muerte cardiaca súbita durante el ejercicio sólo 3.3 veces más que cuando estaban en reposo.

Y lo que es más importante, hacer ejercicio más frecuentemente también pareció reducir el riesgo general de una mujer de muerte cardiaca súbita, independientemente del momento en que ocurriera.

Los investigadores hallaron que las mujeres que hacían ejercicio entre dos y cuatro horas a la semana presentaban una reducción cercana al diez por ciento de muerte cardiaca súbita, mientras que las mujeres que pasaron entre cuatro y siete horas a la semana sudando la gota gorda redujeron su riesgo en 56 por ciento. Según el estudio, las mujeres que hicieron ejercicio durante más de siete horas a la semana presentaron una reducción de 69 por ciento en el riesgo.

Luego de hacer ajustes por otros factores de riesgo, como índice de masa corporal, dieta, diabetes y otros, los investigadores hallaron que el umbral de beneficios reales para la salud del corazón se hizo evidente cuando las mujeres hacían ejercicio más de cuatro horas a la semana. Al llegar a ese punto, los riesgos de muerte cardiaca súbita comenzaron a reducirse notablemente.

"Una de las cosas más críticas por hacer para mejorar la salud y bienestar del corazón es hacer ejercicio frecuentemente", recomendó Siegel. "Aunque el riesgo permanece, el beneficio general de hacer ejercicio supera con creces el riesgo temporal".

Tanto Whang como Siegel aseguraron que alguien que no ha permanecido activo debe comenzar lentamente. Para la mayoría, es mejor consultar primero con el médico.

Según Siegel, cualquiera que ha sido sedentario y tiene factores de riesgo de enfermedad cardiaca, como tabaquismo, diabetes, hipertensión arterial, colesterol alto o una historia familiar de enfermedad cardiaca, definitivamente debería consultar a su médico antes de comenzar un programa de ejercicios.

También advirtió que los individuos que experimentan cualquier incomodidad o dolor en el pecho durante el ejercicio deben suspenderlo inmediatamente y buscar ayuda médica.

Más información

La Heart Rhythm Society tiene más información sobre la muerte cardiaca súbita.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: William Whang, M.D., cardiac electrophysiology fellow, Massachusetts General Hospital, Boston; Stephen Siegel, M.D., cardiologist, New York University Medical Center, clinical assistant professor, medicine, New York University School of Medicine, and vice president, Greater New York Chapter of the American College of Sports Medicine; May 5, 2005, presentation, Heart Rhythm Society's annual scientific sessions, New Orleans
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