Nuevas terapias con medicamentos parecen promisorias para enfermedades intestinales

Según los investigadores, tratamientos a largo plazo y biológicos surgen como candidatos

MARTES 23 de mayo (HealthDay News/HispaniCare) -- Tratamientos a largo plazo con nuevos compuestos parecen promisorios para los trastornos intestinales como la enfermedad de Crohn, según los investigadores.

Y para los que tienen enfermedad de Crohn moderada, que con frecuencia no responde al tratamiento convencional, las nuevas terapias biológicas, que se dirigen a la causa específica de la inflamación que genera la enfermedad en lugar de suprimir el sistema inmunológico completo igual que los medicamentos tradicionales, también se ven bien, aseguran los expertos.

Los expertos compartieron sus evaluaciones el lunes en la reunión anual de la Semana de las Enfermedades Digestivas en Los Ángeles.

Más de un millón de personas en los Estados Unidos tienen enfermedades inflamatorias de los intestinos, afirmó la Dra. Maria Abreu, directora del Centro de Enfermedades Intestinales Inflamatorias en la Escuela Médica Mount Sinai de la ciudad de Nueva York. Abreu fue presidenta del panel.

Si bien todos los tratamientos son "tremendamente importantes", el adalimumab (Humira), un medicamento que ya está aprobado para el tratamiento de la artritis reumatoidea y la artritis psoriásica, podría ser "uno de los más importantes" para los pacientes de enfermedad intestinal, afirmó. No todos los tratamientos que se están discutiendo están ya en el mercado.

La enfermedad intestinal inflamatoria (EII) incluye la colitis ulcerativa, una inflamación del revestimiento del recto y del colon que causa evacuaciones frecuentes y diarrea, además de la enfermedad de Crohn, una inflamación del tracto gastrointestinal que con mayor frecuencia afecta la parte inferior del intestino delgado. La inflamación lleva al dolor y a la diarrea. El síndrome del intestino irritable es principalmente un problema que afecta al intestino grueso y que lleva a calambres, hinchazón, diarrea y estreñimiento.

En los pacientes de artritis, además de enfermedad de Crohn, algunas proteínas inflamatorias similares aumentan. Esto llevó a los investigadores a evaluar los medicamentos para la artritis en estas enfermedades del tracto gastrointestinal.

En la sesión del lunes, los investigadores informaron acerca de los resultados de una serie de estudios.

El adalimumab (Humira) brindó remisión de la enfermedad de Crohn en pacientes de enfermedad entre moderada y severa, informó el Dr. Jean-Frederic Colombel, principal autor del estudio e investigador del Centro Hospitalario Universitario de Lille, Francia. En el estudio, en el que participaron 854 pacientes y continuó por 56 semanas, el 46 por ciento de los que tomaban el medicamento logró la remisión, en comparación con sólo el 17 por ciento de los que tomaban un placebo.

El natalizumab (Tysabri), un medicamento aprobado para la esclerosis múltiple, fue sacado del mercado de manera voluntaria el año pasado cuando se relacionó potencialmente con infecciones cerebrales mortales conocidas como leucoencefalopatía multifocal progresiva (LMP). Pero se espera que vuelva al mercado, luego de que el fabricante enviara más datos a la U.S. Food and Drug Administration para probar su seguridad y de que un panel asesor de la FDA recomendara la reintroducción del medicamento.

El Dr. Stephan Targan es director del centro de enfermedades intestinales inflamatorias del Centro Médico Cedars-Sinai de Los Ángeles y el autor principal de un estudio sobre el tratamiento con Tysabri en más de 500 pacientes de enfermedad de Crohn. Informó que una proporción mayor de pacientes del grupo de Tysabri respondió a la terapia en las semanas ocho y doce que los que tomaban un placebo, el 48 por ciento en comparación con el 32 por ciento, respectivamente. Más del 25 por ciento de los del grupo de Tysabri logró la remisión para las semanas ocho y doce, en comparación con el 16 por ciento de los que tomaban un placebo. El medicamento deprime la respuesta del sistema inmunológico que causa la inflamación característica de la enfermedad de Crohn.

Otro estudio de Tysabri, en el que participaron 2,248 pacientes de enfermedad de Crohn, esclerosis múltiple o artritis reumatoide, encontró que el riesgo de desarrollar la infección cerebral LMP era muy bajo, según el Dr. William Sandborn de la Clínica Mayo, quien dirigió el estudio. Antes del retiro voluntario del medicamento, se identificó a tres pacientes con la infección y se informó inicialmente acerca de cuatro infecciones más en las reseñas posteriores al mercadeo. El análisis de Sandborn, en el que su equipo revisó el fluido espinal y la sangre, no encontró casos adicionales entre los pacientes que estudiaron. Además, los cuatro casos posteriores a la comercialización no tenían la infección después de todo.

Otro tratamiento biológico, que se llama certolizumab pegol y se encuentra en ensayos clínicos de fase III, ayudó a las personas que tenían enfermedad de Crohn entre moderada y severa. Se asignó a los 659 pacientes al medicamento o a un placebo. En la semana cuatro, el 20 por ciento de los que tomaban el medicamento logró una remisión y respuesta, en comparación con el 10 por ciento de los que tomaban el placebo.

El lubiprostone (Amitiza), aprobado en enero de 2006 por la FDA para el estreñimiento crónico, también ayudó a pacientes de SII, afirmó el Dr. John F. Johanson, principal autor del estudio e investigador de Rockford Gastroenterology Associates, en Illinois. Se asignó a alrededor de 50 de los pacientes a cada uno de los cuatro grupos, ya fuera con un placebo o con una de tres dosis del medicamento. Todos los que tomaron el medicamento mostraron mejoría, en comparación con los que tomaron el placebo, y los que tomaron la mayor dosis tuvieron la mayor mejora.

La teduglutida es una hormona natural que gobierna el crecimiento y el mantenimiento de las células del revestimiento del tracto gastrointestinal y que se encuentra en estudio. El Dr. Alan Buchman, investigador de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, dirigió un estudio en que tres dosis diferentes del medicamento o un placebo fueron administradas a 100 personas que tenían enfermedad de Crohn. La mitad de los pacientes tratados con el medicamento respondieron luego de dos semanas y más de la tercera parte también logró la remisión en ese momento. Después de ocho semanas, el 61 por ciento del grupo de tratamiento respondió y el 56 por ciento también logró la remisión.

Más información

Para más información sobre los trastornos intestinales, visite el American College of Gastroenterology.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Maria Abreu, M.D., director, Inflammatory Bowel Disease Center, and associate professor of medicine, Mount Sinai Medical Center, New York City; Jean-Frederic Colombel, M.D., researcher, Centre Hospitalier Universitaire de Lille, France; Stephan Targan, M.D., director,inflammatory bowel disease center, Cedars-Sinai Medical Center, Los Angeles; William Sandborn, M.D., Mayo Clinic, Rochester, Minn.; John F. Johanson, M.D., researcher, Rockford Gastroenterology Associates, Rockford, Ill.; May 22, 2006, presentations, Digestive Disease Week meeting, Los Angeles
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