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Beber alcohol en exceso entorpece la mente, incluso tras la sobriedad

Un estudio revela que la memoria y las habilidades de aprendizaje se ven obstaculizadas

VIERNES 19 de noviembre (HealthDayNews/HispaniCare) -- No es un secreto que una noche de bebida en exceso puede proporcionar a la mañana siguiente resequedad en la boca, una jaqueca atroz y un estómago irritado.

Pero también puede dificultar el aprendizaje de nueva información, o el recordar cosas que ya se sabían, según reporta un nuevo estudio.

Los investigadores de Irlanda del Norte afirman que las resacas contribuyen con los problemas de memoria y de retardo en el tiempo de reacción, incluso tras varias horas desde la última llamada.

Los hallazgos pueden parecer obvios, y de hecho "confirman lo que mucha gente observa sobre cómo se desempeña uno tras una noche de copas", dijo el Dr. Robert Cloninger, un profesor de psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington que estudia el efecto del alcohol.

Lo distinto sobre estos nuevos hallazgos es que el organismo de la mayoría de los participantes había procesado todo el alcohol de la noche anterior. Incluso cuando sus niveles de alcohol en la sangre habían retornado a cero, aún presentaban problemas para las funciones básicas.

"Esto es significativo ya que sugiere que si sale a beber y se permite un tiempo suficiente para que la concentración de alcohol en la sangre retorne a cero para el momento en que se regrese a clase al siguiente día, aún se presentarían dificultades en el aprendizaje de nueva información", dijo el investigador del alcohol Aaron White, un profesor asistente de investigación de psicología de la Universidad de Duke. "Estos descubrimientos sugieren que el alcohol puede afectar su capacidad de aprendizaje por mucho tiempo después de que la intoxicación se haya desvanecido".

Los investigadores registraron a 33 mujeres y 15 hombres, todos "bebedores sociales" para que formaran parte del estudio. Los sujetos fueron evaluados con pruebas de memoria y coordinación durante las mañanas siguientes ya sea tras haberse abstenido de beber, o de haber bebido la cantidad acostumbrada de alcohol entre las diez de la noche y las dos de la madrugada.

Los participantes no eran precisamente bebedores moderados. Las mujeres, en promedio, bebieron 10.6 "unidades" por noche cuando se les permitió beber; el promedio para los hombres fue de 10.5. Una "unidad" fue definida como una copa de vino, aproximadamente un cuarto de litro (media pinta) de cerveza o una "medida" de licor.

Los hallazgos aparecen en la edición de noviembre/diciembre de Alcohol and Alcoholism.

A la mañana siguiente tras haber bebido, los sujetos se desempeñaron peor en algunas pruebas de memoria y tiempos de respuesta que aquellos que no bebieron, aunque la resaca no afectó el desempeño de los bebedores en todas las pruebas.

Como era de esperarse, los bebedores no se sentían bien tampoco.

"Los participantes reportaron efectos de resaca que fueron medidos en términos de fatiga, incomodidad física y disturbio emocional", dijo la coautora del estudio Adele McKinney, una asistente de investigación en la Universidad de Ulster.

El estudio no especuló sobre cómo las resacas contribuyen al menor desempeño de las funciones mentales. Sin embargo, White de la Universidad de Duke dijo que las resacas tienen mucho que ver con el hecho de que el alcohol simplemente no es bueno para el cuerpo.

"La gente se siente enferma al día siguiente principalmente por que han intoxicado sus organismos con alcohol la noche anterior", White señaló. "Es un veneno, y da la casualidad que es un veneno que propicia un sensación grata de intoxicación. Pero se paga por ello. El cuerpo debe dedicar energía en asimilarlo y eliminarlo".

Incluso cuando no queda alcohol en el organismo, la gente aún sufre los efectos posteriores como la fatiga, náusea y deshidratación, apuntó. "Todo eso dificultará su atención para aprender o permanecer despierto", añadió. "Esto ocasionará que su desempeño se vea deteriorado".

¿Qué podemos hacer? Por supuesto, se puede optar por no beber, o al menos, no beber tanto. Consumir un vaso de agua o de otra bebida sin alcohol entre sus bebidas puede retardar la embriaguez y combatir la deshidratación, White sugirió.

Pero si se bebe demasiado, lo mejor es tomar una aspirina durante la mañana siguiente, dijo White. Y simplemente dejar que el tiempo transcurra.

Más información

Para saber más sobre el abuso de alcohol, visite el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Robert Cloninger, M.D., professor, psychiatry, Washington University Medical School, St. Louis; Aaron White, Ph.D., assistant research professor, psychology, Duke University, Durham, N.C.; Adele McKinney, research assistant, University of Ulster, Northern Ireland; November/December 2004 Alcohol and Alcoholism
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