VIERNES 15 de octubre (HealthDayNews/HispaniCare) -- El consumo moderado de alcohol parece ser más beneficioso para la salud cardiaca que la abstinencia o el consumo en exceso; sin embargo, consumir una gran cantidad de alcohol en un corto periodo de tiempo se ha relacionado con unas tasas de muerte más altas debido a todo tipo de causas, incluyendo problemas cardiovasculares.

¿A qué se deben estos resultados tan contradictorios? El efecto del alcohol sobre las plaquetas puede ser parte de la respuesta a esta pregunta, según un reciente estudio realizado en Holanda.

Las plaquetas son las células en forma de disco responsables de formar coágulos y reparar pequeñas roturas en las paredes de los vasos sanguíneos. Cuando la gente abusa del alcohol, aumenta la aglomeración de plaquetas, lo que significa que las plaquetas se adhieren unas a otras, según el estudio que aparece en la edición de octubre de Alcoholism: Clinical & Experimental Research.

Consumir grandes cantidades de alcohol también inhibe la adherencia de las plaquetas, lo que significa que las plaquetas no se adhieren de forma tan rápida en la pared de un vaso sanguíneo dañado.

Evitar que las plaquetas se adhieran a las paredes de los vasos sanguíneos podría ser positivo, afirmó el autor del estudio, el Dr. Dylan W. de Lange, investigador del Laboratorio de trombosis y hemostasia del Centro Médico Universitario de Utrecht. Puede evitar que los vasos sanguíneos se coagulen y el corazón o el cerebro se queden sin el oxígeno que necesitan.

Todo gira en torno al delicado proceso de balance de los coágulos sanguíneos, explicó de Lange: "Si tenemos pocas sangraríamos hasta la muerte, si tenemos demasiadas nos produciría un infarto cardiovascular [ataque cardiaco]".

Sin embargo, a nivel de un consumo excesivo de alcohol, es dudoso si el beneficio de una menor adherencia compensaría por completo el aumento de aglomeración de plaquetas, afirmaron los autores del estudio.

Curiosamente, los investigadores descubrieron que consumir vino tinto en exceso no aumentaba la aglomeración de plaquetas. Esto puede ayudar a explicar la razón por la que las personas que beben vino tinto muestran un nivel inferior de enfermedades cardiacas.

En los Estados Unidos, los científicos están intentando entender la relación entre el consumo moderado de alcohol y el menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. El National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism define el consumo moderado de alcohol como el consumo de no más de una bebida al día en la mayoría de las mujeres, y no más de dos bebidas al día en la mayoría de los hombres.

La investigación holandesa es poco común porque se han realizado pocos estudios sobre el impacto del consumo en exceso sobre el sistema cardiovascular, afirmó de Lange.

"Y muy pocos estudios se han centrado en la adherencia de las plaquetas", añadió. De estos estudios, la mayoría han estudiado la aglomeración de plaquetas "in vitro", es decir, en un tubo de ensayo, no en seres humanos.

Para este experimento, 20 voluntarios en perfecto estado de salud consumieron tres vasos de alcohol o vino tinto en un periodo de 45 minutos. Se dio un plazo de otros 45 minutos para que el alcohol fuera absorbido. Las muestras de sangre se recogieron 90 minutos después del inicio del experimento. El ciclo completo se repitió, lo que significó que los voluntarios consumieron seis bebidas en tres horas.

En el laboratorio, los investigadores estudiaron si las plaquetas de los participantes se adherían al colágeno o al fibrinógeno, dos proteínas que están expuestas cuando las paredes internas de un vaso sanguíneo sufren alguna rotura. En el ritmo de flujo sanguíneo que normalmente se encuentra en los vasos sanguíneos que se estrechan a causa de la arteriosclerosis, el alcohol inhibía la adherencia de las plaquetas al fibrinógeno, señaló de Lange.

¿Deberían estas personas consumir alcohol de forma moderada? Todavía no hay pruebas suficientes para determinar la cantidad óptima de alcohol que las personas deben consumir para mantener un buen estado de salud", afirmó de Lange.

"El alcohol todavía no es la panacea para las enfermedades cardiovasculares", señaló.

Más información

Visite el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism para conocer más a fondo los efectos del alcohol sobre el corazón.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
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