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La niña que aparece en la famosa fotografía de la guerra de Vietnam difunde un mensaje de esperanza

Kim Phuc, ahora con 46 años, sobrevivió a las quemaduras causadas por el napalm y hoy día ayuda a los supervivientes de quemaduras

La niña que aparece en la famosa fotografía de la guerra de Vietnam difunde un mensaje de esperanza

JUEVES, 10 de septiembre (HealthDay News/DrTango) -- Se trata de una fotografía que muchos creen ayudó a poner fin a la Guerra de Vietnam: Una niña de nueve años, desnuda y obviamente adolorida, atraviesa una calle después de sufrir quemaduras con napalm en gran parte de su cuerpo.

Lo que la icónica fotografía, tomada en 1972 por el fotógrafo de Associated Press Nick Ut, no muestra es lo que tuvo que luchar aquella niña para sobrevivir después de aquel día.

Kim Phuc Phan Thai (Kim Phuc para la mayoría), de 46 años, habló recientemente en una conferencia de supervivientes de quemaduras y especialistas en quemaduras en la ciudad de Nueva York sobre la lucha física y psicológica que tuvo que librar durante décadas.

"Sufrí quemaduras en el 65 por ciento de mi cuerpo", contó en la entrevista que concedió a HealthDay. Las quemaduras de tercer grado no afectaron su cara, pero destruyeron todas las capas de piel de la espalda y de su brazo izquierdo, dejándole cicatrices permanentes y dolor recurrente.

"Debería estar muerta", dijo Phuc. "Mis quemaduras eran tan profundas que tuvieron que ponerme injertos de piel, que procedían en su mayoría de la parte posterior de mis piernas, es decir del 35 por ciento de la piel que no había sufrido daños. Y desde principio a fin, incluso en la fisioterapia, estuve en la unidad de quemados de Saigón durante casi 14 meses. Me sometí a 17 operaciones. Pero sobreviví", agregó.

"Así que ahora pienso, 'no puedo cambiar lo que me pasó. Pero sí su significado'".

Phuc ha llegado lejos y ahora es conferenciante, activista por la paz, embajadora de buena voluntad de Naciones Unidas, defensora de la protección de menores, esposa y madre de dos hijos, y una inspiración para los supervivientes de quemaduras de todo el mundo. Vive en Toronto, su hogar desde que solicitó asilo político en Canadá a principios de los 90.

El mensaje de esperanza de Phuc coincide con muchos de los ponentes de la conferencia, celebrada a principios de este mes por la Phoenix Society for Burn Survivors, la organización de apoyo y defensa de supervivientes de quemaduras sin fines de lucro más grande del país. La conferencia fue auspiciada por el Centro de quemados Hearst del Hospital Presbiteriano de Nueva York y el Centro médico Cornell de la NY Firefighters Burn Center Foundation.

Además de escuchar el discurso de Phuc, los supervivientes de quemaduras pueden asistir a talleres diseñados para empoderarles con información práctica, tales como consejos de maquillaje para mejorar la apariencia de la piel afectada o escuchar las historias de personas que han logrado superar el dolor con éxito.

Por ejemplo, varios bomberos y ex miembros del ejército relataron su experiencia con lesiones de quemaduras durante el curso de su trabajo. Una de esas personas es la periodista de la CBS Kimberly Dozier, que fue herida mientras realizaba su trabajo en Oriente Medio. También escucharon la historia de J.R. Martinez, superviviente de quemaduras y veterano de la guerra de Irak, que trabaja actualmente como actor en la telenovela All My Children.

Por su parte, Phuc señaló que los eventos que cambiaron su infancia están tan vivos hoy como aquel día 8 de junio de 1972, cuando las bombas cayeron sobre su pueblo natal de Trang Bang, al norte de Saigón.

"Vieron que el templo era el siguiente objetivo y nos dijeron que corriéramos", contó Phuc, cuya familia se había escondido en los terrenos del templo.

"Estaba en medio del grupo", recordó Phuc, "mi madre, mi hermana y mi primo estaban en frente de mí, mi tía y mis tíos iban por detrás. Me detuve".

Escuché el estruendo de las bombas de los aviones sudvietnamitas mientras caían, y "después vi cómo el fuego me rodeaba", dijo Phuc. "Tenía tanto miedo. El fuego quemó toda mi ropa. Y vi todas mis quemaduras. La gente gritaba: '¡Nong qua! ¡Nong qua!' que quiere decir '¡quema mucho!' '¡quema mucho!'".

Dos primos de Phuc murieron a causa de las lesiones que sufrieron durante el bombardeo, pero Kim recibió la ayuda del fotógrafo Ut, que la llevó al hospital del sur de Vietnam donde recibió atención médica. Luego recibió tratamiento durante más de un año en el Hospital Barsky de Saigón, financiado por EE. UU.

Phuc superó todos los pronósticos y sobrevivió a tan dura experiencia. Sin embargo, el Dr. Roger Yurt, director del Centro de quemados Hearst, subrayó que la atención de quemados ha mejorado de forma drástica en los últimos años. Los pacientes que tienen quemaduras tan graves como Phuc pasan por "un proceso de tratamiento mucho más eficiente, rápido y mejorado", aseguró.

"En la época en que Kim Phuc sufrió sus quemaduras, lo que se hacía normalmente para predecir la tasa de mortalidad era sumar la edad del paciente a la cantidad de superficie corporal quemada", explicó. Mediante esa fórmula, un paciente de 50 años con quemaduras en el 50 por ciento de su cuerpo tenía una probabilidad de morir de casi cien por ciento.

"Sin embargo, hoy día ese mismo paciente tendría una tasa de supervivencia de 50 por ciento, o sea el doble de probabilidades", destacó Yurt. Esto se debe a mejores anestésicos, mejor atención nutricional y respiratoria, así como a una monitorización más estrecha de la función cardiaca, dijo.

La llegada de productos de piel artificial, que no estaban disponibles en los años 70, revolucionó la cirugía de injerto de piel conjuntamente con el tejido de piel real, agregó Yurt.

También en la actualidad hay muchos más de centros de atención de quemados en Estados Unidos. De acuerdo con la Phoenix Burn Society, más de 140 centros especializados atienden ahora a más de 500,000 estadounidenses que buscan tratamiento médico para las lesiones de quemaduras cada año.

Yurt calificó este hecho como "todo un avance, porque en los años 70 había que enviar los pacientes con quemaduras a la ciudad de Nueva York, por ejemplo, o al centro de quemados del ejército en San Antonio. Ahora los podemos tratar con rapidez, aquí mismo".

Pero el cambio más importante en la atención de quemados es el cambio en la forma en que los médicos abordan el tratamiento, dijo.

"En el pasado nos preocupaba el hecho de operar a los pacientes demasiado pronto porque eran muy inestables", señaló Yurt. "Ahora sabemos que la intervención temprana y agresiva es en realidad algo crítico", explicó.

"Esto significa que el injerto de piel se ha vuelto mucho más exitoso, mientras que la tasa de infecciones en las heridas ha descendido de forma drástica", señaló el experto. "El resultado a largo plazo es mucho mejor".

Aún así, destacó Phuc, el legado de sus heridas permanecerá durante mucho tiempo.

"Todavía tengo dolor", dijo. "Porque mis nervios están muy dañados. No funcionan bien. Así que el dolor en un área se propaga a cualquier parte del cuerpo donde sufrí quemaduras".

Sin embargo, una alimentación sana, el ejercicio y una actitud optimista la han ayudado a superar el dolor cuando aparece. Además, Phuc señala que el dolor tiene su recompensa.

"Considero que el dolor es como mi protección. Hace que sea más humilde y me ayuda a valorar más la vida", dijo. "Y también a compartir mi historia personal".

Más información

Si desea más información así como recursos relacionados con lesiones por quemaduras y atención de quemados, visite la Phoenix Society for Burn Survivors.


Artículo por HealthDay, traducido por DrTango
FUENTES: Kim Phuc Phan Thai, burn survivor, conference speaker; Roger Yurt, M.D., director, Hearst Burn Center, New York-Presbyterian Hospital/Weill Cornell Medical Center, New York City; Phoenix Society's World Burn Congress for Burn Survivors, Aug. 26-29, 2009, New York City.
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