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A la mayoría de niños que tienen insomnio les recetan medicamentos, según plantea un estudio

La práctica es común, aunque la FDA no aprueba el uso pediátrico

MIÉRCOLES 1 de agosto (HealthDay News/Dr. Tango) -- Más del 80 por ciento de los niños estadounidenses que visitan a un médico en busca de ayuda para combatir problemas del sueño reciben alguna forma de medicamento recetado, según ha encontrado una investigación reciente, a pesar del hecho de que, actualmente, las pastillas para dormir no están aprobadas para los niños.

"La preocupación con los medicamentos para el sueño es que no sabemos qué cantidad usar ni por cuánto tiempo con los niños", explicó Milap C. Nahata, coautor del estudio. "Esto se debe a que muchos medicamentos que se usan en la atención pediátrica en general, entre ellos los somníferos, han sido bien estudiados y aprobados por la FDA, pero no han sido estudiados en cuanto a su efectividad y seguridad en los niños".

Nahata es profesor de pediatría y medicina interna y presidente de una división del Colegio de farmacia de la Universidad estatal de Ohio en Columbus. El estudio de su equipo aparece en la edición del 1 de agosto de Sleep.

Los nuevos hallazgos complementan una encuesta de la National Sleep Foundation del 2004 que reveló que las dificultades del sueño se encuentran extremadamente generalizadas entre los jóvenes.

Esa encuesta encontró que el 60 por ciento de los niños y niñas estadounidenses menores de 11 años experimentaban algún tipo de problema para dormir al menos algunas noches a la semana, mientras que casi las tres cuartas partes de los padres indicaban que les gustaría alterar algo sobre la conducta de sueño de sus hijos.

Nahata y sus colegas anotaron que, en los Estados Unidos, alrededor del 75 por ciento de todos los medicamentos recetados no especifican el uso pediátrico en la etiqueta y ningún medicamento contra el insomnio está indicado para pacientes jóvenes.

En su estudio, los autores analizaron datos recolectados entre 1993 y 2004 en la Encuesta nacional de atención médica ambulatoria.

Los investigadores se concentraron en información sobre los pacientes menores de 17 años que tenían dificultades para dormir que buscaron atención como pacientes ambulatorios.

Durante ese periodo de 12 años, se registraron aproximadamente 18.6 millones de consultas de niños que buscaban ayuda por trastornos del sueño. La mayor porción, del 36 por ciento, tenía que ver con niños entre los seis y los doce años de edad. Los adolescentes entre los 13 y los 17 dieron cuenta de otro tercio del grupo de pacientes.

Poco más de un tercio de los pacientes fue atendido por pediatras, mientras que menos de una cuarta parte buscó atención psiquiátrica. Otro 13 por ciento más visitó médicos con consultorios de familia.

En cuanto a las terapias recetadas, los investigadores encontraron que al 7 por ciento de los pacientes se le recomendó asesoría dietética y nutricional, mientras que al 22 por ciento se le ofreció terapia conductual. Se ofreció tratamiento de salud mental y gestión del estrés al 17 por ciento de los pacientes.

En contraste, al 81 por ciento de los niños y adolescentes se le recetó algún tipo de medicamento para sus problemas de sueño.

Específicamente, a alrededor de un tercio se le recetaron antihistamínicos, a alrededor de un cuarto se le ofrecieron agonistas alfa-2, al 15 por ciento se le ofrecieron benzodiacepinas y el 6 por ciento recibió recetas de antidepresivos. Se recetó una combinación de un régimen medicamentoso más terapia conductual en poco menos de una quinta parte de los casos.

Los pacientes que buscaron atención de un psiquiatría eran más de tres veces más propensos a recibir una receta de un medicamento para sus problemas de sueño que los que visitaron a un médico de práctica general.

El estudio no exploró con qué frecuencia seguían los jóvenes pacientes la receta en realidad o por qué recurrían los médicos tan rápidamente a las soluciones farmacéuticas para los problemas de sueño pediátricos.

Sin embargo, Nahata enfatizó que este estudio simplemente siguió los tipos de medicamentos para el sueño que se recetaban a los niños y la frecuencia de su uso. No se trataba de un intento de medir la falta de propiedad de ninguna terapia particular. Considera que se necesitan investigaciones futuras que exploren tales temas.

"Y señalo que, legalmente, me alegra que los médicos puedan recetar estos medicamentos para usos no indicados en la etiqueta para los niños cuando los necesitan", añadió. "Porque a veces pueden ayudar. Pero el punto es que, cuando estos medicamentos son utilizados para uso pediátrico, necesitamos ser cautos".

El Dr. Gregg Jacobs, especialista del insomnio del Centro de trastornos del sueño de la Facultad de medicina de la Universidad de Massachusetts en Worcester, Massachusetts, señaló que recetar medicamentos con frecuencia esquiva las causas del problema de sueño.

"Los niños están en los años dorados del sueño", observó. "No es normal que tengan problemas de sueño. Si es así, se sabe que algo anda mal. Y medicar al niño no ayuda a llegar al fondo del problema. Es más importante averiguar qué está sucediendo. ¿Se trata del estrés, de cafeína, un problema en el ambiente familiar?".

Jacobs añadió que, a pesar del gran esfuerzo de mercadeo de los laboratorios para convencer a pacientes y médicos de que los somníferos recetados son una solución fácil y barata, considera que tales terapias son sólo "marginalmente efectivas", independientemente de la edad del paciente.

"Y hay muchos efectos secundarios entre los adultos que podrían ser aún más graves entre los niños", advirtió. "Los pacientes podrían desarrollar tolerancia o dependencia de estos medicamentos, además de que con frecuencia causan sedación diurna y a veces amnesia. Y probablemente lo más sorprendente de todo es que el uso nocturno habitual de pastillas para dormir se relaciona con un mayor índice de mortalidad en los adultos. Esto se ha demostrado en una docena de estudios".

"Además, los métodos conductuales de tratamiento son extremadamente efectivos", agregó Jacobs. "Entonces, ¿por qué arriesgarse con estos medicamentos en niños si probablemente no son muy efectivos y de cualquier manera enmascararían el problema verdadero? Las pastillas para dormir deben ser el último recurso".

Más información

Para más información sobre los niños y el sueño, visite la Nemours Foundation.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Milap C. Nahata, Pharm.D., professor, pediatrics and internal medicine, and division chair, Ohio State University College of Pharmacy, Columbus, Ohio; Gregg Jacobs, M.D., insomnia specialist, Sleep Disorders Center, University of Massachusetts Medical School, Worcester, Mass; Aug. 1, 2007, Sleep
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