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Enfermedades mentales no tomadas en cuenta en muchas partes del mundo

Muchos enfermos en los países menos desarrollados no son tratados, según una encuesta

MARTES 1ro de junio (HealthDayNews/HispaniCare) -- Un considerable número de personas alrededor del mundo sufre de enfermedades mentales y muchos casos serios no están siendo tratados, según un nuevo estudio.

Esta desigualdad en el tratamiento podría rectificarse con una "reasignación de los recursos de tratamiento", afirmaron los autores de la encuesta internacional, publicada en la edición del 2 de junio del Journal of the American Medical Association. El boletín de esta semana está dedicado a problemas globales de salud.

"Lo que más me sorprende es lo perjudiciales que encontramos que son los trastornos mentales en términos de días de funcionamiento normal y lo consistentemente que esto fue verdad en todo el mundo", afirmó el autor del estudio, Ronald C. Kessler, profesor de política de atención de salud en la Facultad de Medicina de Harvard.

"Me sorprendió cuanta gente de otros países se declaró totalmente incapaz de funcionar entre 30 y 60 días al año. Simplemente no hay otras enfermedades que tengan este tipo de efecto. No es como tener un brazo roto. El costo social es devastador".

Kessler, junto con otros investigadores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el World Mental Health Survey Consortium de la OMS, obtuvieron datos de 60,643 entrevistas personales en 14 países. Los países fueron: Colombia, México, los Estados Unidos, Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Holanda, España, Ucrania, el Líbano, Nigeria, Japón y entrevistas separadas en Beijing y Shangai, China.

Shangai tenía la prevalencia más baja de cualquier trastorno mental en el año pasado (4.3 por ciento de la población), mientras que los Estados Unidos parecía tener la más alta, con 26.4 por ciento. Entre el 30 por ciento (Colombia) y el 80.9 por ciento (Nigeria) de los casos fueron clasificados como leves. En todos los lugares menos en Ucrania, los trastornos de ansiedad eran los más comunes. Los participantes que reportaron trastornos serios afirmaron que tuvieron por lo menos 30 días durante el año pasado en que no pudieron funcionar.

Entre el 36 al 50 por ciento de los casos serios en países desarrollados, y entre el 76 y el 85 por ciento en los países menos desarrollados, no recibieron tratamiento en lo absoluto el año anterior a la entrevista. El tratamiento para los casos leves sobrepasaba con creces el tratamiento para los casos serios.

"Aún cuando se cuenta con los recursos, encontrará que la gente pobre con esquizofrenia no está recibiendo ningún tratamiento, mientras que las mujeres de clase y edad medias en los suburbios va al psiquiatra tres veces por semana", apuntó Kessler. "Hay un mal uso de los recursos, y a veces ocurre más en los países pobres porque muchos de esos países no tienen una clase media muy grande. El 10 por ciento de la población que puede costeárselo obtiene todo tipo de cosas, y el 90 por ciento restante no puede. Esto es una locura".

Parte del problema es la naturaleza "invisible" de estos trastornos, de acuerdo con los investigadores del estudio.

"No está completamente claro cuándo estas cosas son enfermedades, o cuándo llega a ser suficientemente grandes para ser una enfermedad, así que hay mucha más discreción que en el caso de un brazo roto", apuntó Kessler. "Y cuando hay discreción en la asignación de recursos, van hacia los que pueden pagar".

Charles Goodstein, un profesor clínico de psiquiatría en la Universidad de Nueva York, advierte acerca de la interpretación exagerada de estos hallazgos. "Cuando se entrevista a 60,000 personas, se obtiene una visión superficial del asunto", dijo. "A veces, la habilidad para diagnosticar y comprender realmente la severidad de un problema sólo ocurre cuando se tiene la oportunidad de ver a un paciente a través del tiempo".

Los autores están de acuerdo en que este estudio particular sólo abarca la extensión y el carácter del problema.

"Básicamente, contamos cabezas, pero es sorprendente lo que puedes encontrar y las implicaciones que tiene cuando se hace esto del conteo de cabezas", dijo Kessler. "De estos datos, ya podemos ver cosas que se necesitan hacer, y estamos haciendo otras encuestas para definir cómo se deben realizar las intervenciones".

Por ejemplo, una característica llamativa de la enfermedad mental es que tiende a comenzar muy pronto en la vida, típicamente a los 16 años, apuntó Kessler. La época para comenzar la intervención es durante los años escolares. Esto presenta una oportunidad única, especialmente en los países menos desarrollados, añadió.

"Lo primero que pasa en estos países, aún antes que lo sanitario, es la escuela, así que ésta es la época en la vida en que sabes exactamente dónde estarán los niños, entre las 9 y las 3. Hay una persona frente a ellos que los conoce a todos", dijo Kessler.

Más Información

La Organización Mundial de la Salud tiene más información sobre problemas globales de la salud mental.

FUENTES: Ronald C. Kessler, Ph.D., professor, health-care policy, Harvard Medical School, Boston; Charles Goodstein, M.D., clinical professor, psychiatry, New York University School of Medicine, and president, Psychoanalytic Association of New York, New York City; June 2, 2004, Journal of the American Medical Association
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