Acquire the license to the best health content in the world
Contact Us

Estudio halla que no hay diferencia entre fluidos intravenosos

Investigadores dicen que tanto la solución salina como la albúmina son seguras para pacientes en la UCI

MIÉRCOLES, 26 de mayo (HealthDayNews/HispaniCare) -- Durante años, los médicos han estado debatiendo sobre cuál es el fluido más seguro para la resucitación de pacientes en estado crítico y heridos: la solución salina o la albúmina, un componente de la sangre humana.

Ahora, un estudio de gran envergadura realizado por investigadores australianos y de Nueva Zelanda revela que no hay diferencia entre los mismos cuando se trata de la sobrevivencia del paciente.

Según esta investigación, publicada en la edición del 27 de mayo del New England Journal of Medicine, el riesgo de morir no es más alto entre los pacientes de las unidades de cuidados intensivos que recibieron albúmina que entre los que recibieron solución salina.

Considerado el estudio más grande jamás realizado sobre cuidados intensivos, los hallazgos de la "Saline versus Albumin Fluid Evaluation" (SAFE, evaluación de fluidos: albúmina versus solución salina) prolongaron el debate sobre la mejor manera de mantener los niveles de fluidos en los pacientes.

"Esto significa que los médicos de todo el mundo pueden a partir de ahora confiar en los resultados del estudio SAFE a la hora de tomar decisiones sobre cuál de éstos fluidos utilizar en sus pacientes", declaró el Dr. Simon Finfer, presidente de la junta del Intensive Care Society Clinical Trials Group de Australia y Nueva Zelanda, y autor del estudio.

En un editorial que acompaña a este artículo, la Dra. Deborah Cook, experta en medicina de cuidado crítico y profesora de la Universidad McMaster de Ontario, considera el estudio como un hito en la medicina de cuidados intensivos.

El estudio nació tras una investigación realizada en 1998 y publicada en el British Medical Journal que sugería que la albúmina causaba un incremento en la tasa de mortalidad entre pacientes críticos. Dicho estudio, y otros estudios conflictivos de este tipo, sólo sirvieron para enturbiar esta cuestión, lo que causó aún mayor incertidumbre al respecto.

Para arrojar un poco de claridad sobre el debate, los investigadores reclutaron casi 7,000 pacientes que habían sido admitidos en 17 unidades de cuidado intensivo (UCI) en Australia y Nueva Zelanda. Los pacientes recibieron al azar 4 por ciento de albúmina o solución salina ordinaria para resucitación de fluidos durante 28 días o hasta que fueron dados de alta o murieron.

Al contrastar los resultados, los investigadores no encontraron diferencias apreciables entre ambos grupos: hubo 726 muertes en el grupo de la albúmina y 729 muertes en el grupo de la solución salina.

La proporción de pacientes que sufrió insuficiencia en uno o varios órganos también fue similar. Además, los investigadores no encontraron ninguna diferencia en el número de días que los pacientes permanecieron en las UCI.

Hay dos posibles salvedades que hacer a este estudio. Ofrece pocas pruebas de que el tratamiento con solución salina pueda ser mejor para pacientes con lesiones cerebrales y que la albúmina podría ser la mejor opción para pacientes con infecciones graves.

Los autores aclararon que se necesita profundizar en este campo para determinar si un fluido es mejor que el otro para poblaciones específicas o pacientes en estado crítico.

Entonces, ¿resolverá este estudio el debate de la albúmina frente a la solución salina? ¿Cambiará la forma en que los médicos trabajan?

Cook considera que algunos médicos utilizarán el estudio para justificar el uso de la albúmina por su seguridad generalizada. Otros concluirán que el uso rutinario de albúmina es difícil de justificar sin pruebas de que sea beneficioso, ya que la solución salina es menos costosa y produce resultados similares.

"La solución salina cuesta menos, pero algunos médicos tomarán en cuenta otros muchos factores al tomar una decisión", agregó Finfer.

Más Información

La Society of Critical Care Medicine le puede dar información acerca de los problemas comunes en los pacientes en estado crítico.

FUENTES: Simon Finfer, MBBS, MRCP, FRCA, staff specialist, Intensive Therapy Unit, Royal North Shore Hospital, Sydney, Australia, and chairman, Australian and New Zealand Intensive Care Society Clinical Trials Group; May 27, 2004, New England Journal of Medicine
Consumer News in Spanish