Los médicos con frecuencia sobrestiman su experiencia

Estudios sugieren que se hace necesaria más evaluación independiente

MARTES 5 de septiembre (HealthDay News/HispaniCare) -- Un reciente estudio sugiere que los médicos con frecuencia tienen una opinión falsamente exagerada de sus propias capacidades.

De hecho, los médicos que fueron juzgados por terceros como los de peor rendimiento en un área dada con frecuencia se confirieron a sí mismos calificaciones especialmente altas, informan investigadores.

"Hay un subgrupo de profesionales médicos que parecen ser, ya sea por entrenamiento o personalidad, incapaces de juzgarse a sí mismos", afirmó, el Dr. David Davis, investigador principal y profesor de gestión y evaluación de políticas de la salud de la Universidad de Toronto, en Canadá.

Los hallazgos sugieren que evaluadores externos podrían estar mejor equipados para revisar el rendimiento de los médicos y entonces dirigirlos a las áreas que necesitan mejora con educación médica continua.

Ahora mismo, esas decisiones se dejan al médico individual. Pero "necesitamos tener sistemas que informen a los médicos sobre lo que saben y lo que no saben", señaló Davis.

Su equipo publicó sus hallazgos en la edición del 6 de septiembre del Journal of the American Medical Association.

Más que en cualquier otra profesión, los médicos participan en capacitación continua toda su vida en la forma de educación médica continua, o EMC. De hecho, las juntas médicas requieren que los médicos participen en EMC regular para renovar sus certificaciones. Esa capacitación refresca las habilidades del médico al mismo tiempo que lo mantiene al tanto de las más recientes innovaciones en medicina.

Pero en la mayoría de los casos, los médicos deciden en qué áreas particulares podrían estar flojos.

En su revisión, Davis y sus colegas de Canadá y los Estados Unidos decidieron ver qué tenían que decir los datos acumulados sobre la exactitud de la autoevaluación de los médicos. Para hacerlo, se enfocaron en 17 estudios que comparaban las autoevaluaciones de los médicos con las de un revisor externo objetivo.

"En las dos terceras partes de esos estudios, parece como si los médicos, sin ningún medio externo de observar su conducta, juzgaron mal su competencia", aseguró Davis.

En muchos casos, los médicos pensaban que eran diestros en ciertas tareas, por ejemplo detectar señales de abuso sexual en pacientes o administrar inyecciones a las articulaciones, aunque típicamente eran clasificados como de bajo rendimiento por expertos externos.

Davis aseguró que los hallazgos no deberían ser muy sorprendentes para nadie que esté familiarizado con la naturaleza humana.

"Esto no es único en los médicos", apuntó. "Es algo peculiar de todos los humanos. Es simplemente parte de la condición humana que no tengamos opiniones completas y objetivas de nosotros mismos". De hecho, añadió, algunos estudios han encontrado tendencias similares entre abogados, ingenieros y otros profesionales.

Según los expertos, la solución es un mayor uso de evaluación externa para ayudar a los médicos a decidir en qué concentrarse en la EMC.

Davis apuntó que un sistema como ese es ahora ampliamente usado en toda Gran Bretaña.

"Se conoce como sistema de evaluación, en la que compañeros médicos se sientan con un colega, revisan algunos cuadros y les dicen, por ejemplo, que como practicante general parece ser muy habilidoso en la geriatría o la pediatría, pero que qué pasa con la obstetricia", explicó Davis. A ese médico se le recomendaría que se concentrara en obstetricia en su próxima ronda de EMC.

Otro experto estuvo de acuerdo en que los hallazgos apuntan a una falla común entre los médicos.

"Con frecuencia confiamos demasiado cuando en realidad no sabemos mucho sobre [un tema]", afirmó el Dr. Daniel Duffy, vicepresidente ejecutivo de la American Board of Internal Medicine, con sede en Filadelfia.

Duffy, quien fue también coautor de un editorial en el JAMA sobre los hallazgos del estudio, afirmó que hay herramientas que pueden ayudar a los médicos a obtener una visión más objetiva de sus fortalezas y debilidades. Por ejemplo, la American Board of Internal Medicine, usa lo que se conoce como un "módulo de práctica de mejora".

Este programa "simplemente revisa una muestra de pacientes de la práctica [del médico] y recolecta datos sobre la calidad de la atención que están recibiendo", explicó Duffy. "Lo que el médico obtiene es una instantánea de su práctica. Esa es una herramienta muy poderosa para los médicos".

Duffy dijo que los pacientes no deberían estar muy preocupados por los nuevos hallazgos.

"No pienso que sea una causa de alarma, pero es causa de concienciación, tanto de parte del médico como del paciente", apuntó. "Pienso que también es perfectamente razonable involucrar a los médicos en un debate sobre la educación del propio médico y sobre cómo se mantienen al tanto de las cosas".

Los médicos podrían también necesitar más ayuda para manejar a los pacientes que no hablan inglés, según un segundo estudio publicado en el JAMA de esta semana.

La encuesta de más de 2,000 médicos residentes que recibían entrenamiento en hospitales de los EE.UU. encontró que más de la mitad no era consciente de que el acceso a un intérprete capacitado es ahora en derecho legal para los pacientes de los EE.UU. con inglés limitado.

El ochenta y cuatro por ciento de los médicos en entrenamiento afirmaron que con frecuencia recurrían a miembros bilingües de la familia del paciente, incluso a niños pequeños, como mediadores durante las conversaciones con los pacientes.

"La falta de intérpretes médicos apropiados no sólo hace que realizar el diagnóstico y elegir las opciones de tratamiento correctas sea más difícil, sino que también puede resultar más costoso, dado que algunos estudios han demostrado que los proveedores tienden a ordenar más pruebas en estos casos", afirmó el coinvestigador, el Dr. Joseph Betancourt, del Hospital General de Massachusetts en Boston.

Más información

Para directrices sobre la elección de un médico, visite la National Institute on Aging.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: David Davis, M.D., professor, health policy, management and evaluation, also professor, family and community medicine, University of Toronto, Canada; Daniel Duffy, M.D., executive vice president, American Board of Internal Medicine, Philaelphia; Sept. 6, 2006, Journal of the American Medical Association
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