See What HealthDay Can Do For You
Contact Us

Médicos perezosos con la higiene de las manos

Los cirujanos y los médicos de emergencia son los peores, según un estudio

VIERNES 9 de julio (HealthDayNews/HispaniCare) -- Muchos médicos no se lavan las manos cuando deberían. Los peores son los que trabajan en las salas de operaciones y de emergencia.

Eso halló un pequeño estudio con 163 estudiantes de medicina, residentes y médicos de planta del Hospital de la Universidad de Ginebra en Suiza.

Los anestesiólogos fueron los que menos lo hacían, apenas el 23 por ciento de las veces que hubieran debido hacerlo. Los cirujanos, los segundos peores, apenas practicaban una higiene apropiada de las manos el 36 por ciento de las veces. Los médicos de emergencia lo hacían apenas el 50 por ciento de las veces, según el informe, el cual aparece en la edición de esta semana de los Annals of Internal Medicine.

"Están muy ocupados, por lo que se les dificulta llenar este requisito", explicó Didier Pittet, autor del estudio y director del Programa de Control de la Infección en los Hospitales de la Universidad de Ginebra.

El estudio halló que, en general, los médicos practicaron higiene de sus manos apenas el 57 por ciento de las veces en que pudieron haberlo hecho.

Los médicos internistas, por otro lado, cumplieron este requisito el 87 por ciento de las veces, el mejor de todas las especialidades médicas.

A pesar de los esfuerzos para estimular a los médicos a practicar buena higiene de las manos, el cumplimiento permanece universalmente en niveles bajos, según los expertos.

En los Estados Unidos, "la tasa de higiene de las manos está en promedio entre el 40 y el 60 por ciento, si ese día las cosas salieron bien", anotó en un editorial acompañante en la publicación el Dr. Robert A. Weinstein, presidente de la División de Enfermedades Infecciosa del Hospital Stroger (en Cook County) de Chicago.

Sin embargo, hay más cosas en juego que los hábitos de higiene personal. La mala higiene de las manos constituye un riesgo real para los pacientes, afirmó el Dr. Paul Schyve, vicepresidente de la Joint Commission on Accreditation of Healthcare Organizations (JCAHO). Pone a pacientes individuales en riesgo de adquirir infecciones en el hospital y podría llevar a la proliferación de bacterias resistentes a los medicamentos en los hospitales.

En 2002, los U.S. Centers for Disease Control and Prevention emitió recomendaciones a escala nacional que promueven el uso de desinfectantes para las manos de base alcohólica para descontaminarlas si no están visiblemente sucias. Los expertos en control de infecciones dicen que estos desinfectantes son efectivos, fáciles de usar y le quitan los obstáculos al lavado de las manos.

En el Hospital de la Universidad de Ginebra, hay botellas de este desinfectante alcohólico en todas partes y se insta a los médicos a llevarlas consigo.

Aún así, dos tercios de los médicos que participaron en el estudio percibía la higiene de las manos como una tarea difícil, "lo cual constituye una respuesta decepcionante a las directrices revisadas recientemente", anotó Weinstein.

Para entender por qué los médicos son tan laxos con la higiene de sus manos, Pittet y sus colegas enviaron observadores entrenados a contar el número de veces en las que los médicos debieron haberse las manos, así como el número de veces en que realmente lo hicieron. Después, se le pidió a los médicos que llenaran un cuestionario sobre su actitud y creencias acerca del lavado de las manos.

Los investigadores encontraron que la observancia era superior, aunque no fabulosa, cuando los médicos sabían que los estaban observando, el 61 por ciento comparado con el 44 por ciento.

Los autores sostienen que los hallazgos subrayan la importancia de los modelos de conducta para motivar a los médicos a adoptar mejores hábitos para lavar sus manos.

"Si un médico antiguo se adhiere apropiadamente a estas prácticas, las posibilidades de que uno más joven adopte el mismo comportamiento son muy altas", explicó Pittet.

Desafortunadamente, lo contrario también es cierto. La falta de adhesión a buenas prácticas para la higiene de las manos, agregó, da un mal ejemplo que será seguido rápidamente por los que están en entrenamiento y por los más jóvenes, incluso si tenían la intención de tener buenos hábitos.

Al reconocer la importancia de la higiene de las manos, en 2004, la JCAHO estableció nuevas metas de seguridad para los pacientes en todos los hospitales acreditados por la comisión en los Estados Unidos con el fin de reducir las infecciones adquiridas en los centros de salud. Para seguir acreditados, los hospitales deben demostrar que cumplen con las directrices de higiene de las manos de los CDC.

Schyve reconoció que habrá algunos fallos. El punto es asegurarse de que los hospitales tengan sistemas establecidos para estimular la higiene de las manos.

"Queremos ver qué ha hecho la organización para tratar de facilitar esto", dijo.

Weinstein arguyó que la higiene de las manos, incluyendo el uso de desinfectantes alcohólicos, debe ser interiorizado por los médicos.

"Ya no sirve de nada razonar con la gente", se lamentó. "Limpiar sus manos con esta cosa debe ser su religión".

Más Información

Visite los U.S. Centers for Disease Control and Prevention para más información sobre la higiene de las manos.

FUENTES: Didier Pittet, M.D., director, Infection Control Program, University of Geneva Hospitals, Switzerland; Robert A. Weinstein, M.D., chairman, Division of Infectious Diseases, Stroger (Cook County) Hospital, Chicago; Paul Schyve, M.D., vice president, Joint Commission on Accreditation of Healthcare Organizations, Oakbrook Terrace, Ill.; U.S. Centers for Disease Control and Prevention; July 6, 2004, Annals of Internal Medicine
Consumer News in Spanish