Menos niños toman antidepresivos

Un estudio encuentra que la disminución sigue a las advertencias sobre posibles riesgos de suicidio

LUNES 2 de abril (HealthDay News/HispaniCare) -- El número de niños estadounidenses a quienes se recetan antidepresivos parece haberse reducido desde las advertencias sobre la conducta suicida asociada a los medicamentos, según encontró un estudio reciente.

En octubre de 2003, la U.S. Food and Drug Administration lanzó una advertencia sanitaria pública que apunta a un mayor riesgo de intentos de suicidio o conductas relacionadas con éste entre los niños y adolescentes que tomaban antidepresivos que se conocen como inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina, entre los que se encuentra Prozac. Luego, en marzo de 2004, la FDA publicó otra advertencia, en la que ordenaba a los fabricantes incluir una "advertencia de recuadro negro" en las etiquetas de los productos que recomendaba la vigilancia de los adultos y niños que tomaban los fármacos.

La disminución en las recetas de los medicamentos para los niños podría ser potencialmente preocupante, señaló un experto, porque podría significar que pacientes jóvenes que podrían beneficiarse de los medicamentos no los reciben.

"La publicidad y cobertura en los medios de comunicación de las audiencias y advertencias de la FDA contribuyeron a la significativa reducción en el uso de los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS) en el tratamiento de niños y adolescentes", afirmó el Dr. David Fassler, profesor clínico de psiquiatría del Colegio de medicina de la Universidad de Vermont.

"El cambio en los patrones de práctica fue más evidente entre los pediatras y otros médicos de atención primaria", aclaró Fassler, quien no participó en el estudio.

Los hallazgos aparecen en la edición de abril de Archives of General Psychiatry.

En el estudio, el Dr. Charles B. Nemeroff, de la Facultad de medicina de la Universidad de Emory, y sus colegas, evaluaron las recetas para ISRS. Los datos incluyeron a alrededor del 55 por ciento de todas las solicitudes de reembolso farmacéuticas de los EE.UU., entre ellas pagadores privados, Medicaid y compras en efectivo. En total, hubo más de 1.4 mil millones de recetas por año. En la encuesta participaron a unos 3,400 médicos de 29 especialidades. Los investigadores utilizaron esta instantánea para calcular el número de diagnósticos y recetas de antidepresivos en los Estados Unidos.

Entre 2000 y 2005, los investigadores encontraron que "el crecimiento en el total de recetas de antidepresivos pareció comenzar a disminuir cerca de la fecha de las advertencias sanitarias públicas de octubre 2003 y marzo 2004 sobre la ideación suicida pediátrica".

"Sin embargo, para cuando el panel de la FDA se reunió para discutir los hallazgos de los datos en septiembre de 2004, los procedimientos de la reunión tuvieron poco efecto sobre el mercado, una conducta que ya se había alterado", apuntó el informe.

El equipo de Nemeroff encontró que las recetas de antidepresivos para adolescentes y niños aumentaron 0.79 por ciento por mes entre abril de 2002 y febrero de 2004, y luego disminuyeron 4.23 por ciento por mes entre febrero de 2004 y julio de 2004, estabilizándose entre julio de 2004 y marzo de 2005.

Además, hubo un cambio en quién suministraba la atención a los niños y adolescentes deprimidos, pasando de los médicos de atención primaria a los psiquiatras, encontraron los investigadores.

En el periodo de diciembre de 2003 a febrero de 2004, los psiquiatras atendieron al 44 por ciento de los niños y adolescentes que tenían depresión. Pero esa cifra llegó al 63 por ciento para el periodo de diciembre de 2004 a febrero de 2005.

El único ISRS aprobado por la FDA para uso en pacientes psiquiátricos es la fluoxetina (Prozac). Sin embargo, los análisis también mostraron una tendencia a recetar bupropión, un antidepresivo que no es ISRS, a los pacientes jóvenes, según señalaron los autores del estudio.

Esto "podría deberse en gran parte a que los médicos atribuyen el aumento en el riesgo de la ideación suicida sobre todo a los ISRS, aunque el bupropión también lleva una advertencia de recuadro negro", anotaron los investigadores.

"Sin embargo, es evidente que han necesidad de una mayor exploración de la relación entre la acción de la FDA, la reacción de los medios de comunicación y el cambio en la conducta de los médicos para asegurar que la diseminación sobre la seguridad de los fármacos no interfiera con un acceso apropiado a la atención", concluyó el grupo de Nemeroff.

Fassler señaló que este hallazgo es "de preocupación particular cuando se ve en el contexto del reciente informe de los U.S. Centers for Disease Control and Prevention que documenta el inesperado e inquietante aumento en la tasa de suicidio de los adolescentes entre 2003 y 2004".

Fassler afirmó que, según los datos disponibles actualmente, sería prematuro concluir que hay una relación causal definitiva entre las tasas de suicidio y la reducción en la tasa de recetas de ISRS. "Sin embargo, sabemos que se ha hecho cada vez más difícil para muchos jóvenes acceder a un tratamiento eficaz y apropiado para la depresión", apuntó.

Aún así, otro experto no está de acuerdo en que el uso de todos los ISRS se haya reducido entre niños y adolescentes.

"La información que tengo afirma que el uso de Prozac ha aumentado con el tiempo", señaló el Dr. Randall S. Stafford, director del Programa de resultados y prácticas de prevención del Centro de investigación de la prevención de la Facultad de medicina de la Universidad de Stanford.

Stafford enfatizó que el tratamiento de la depresión en niños y adolescentes debe incluir una combinación de medicamentos y psicoterapia. "Los médicos recetaban más medicamentos sin seguir el consejo de que los pacientes pediátricos también deben recibir psicoterapia y seguimiento frecuente", concluyó.

Más información

La National Library of Medicine puede darle más información sobre la depresión en adolescentes.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: David Fassler, M.D., clinical professor of psychiatry, University of Vermont College of Medicine, Burlington; Randall S. Stafford, M.D., Ph.D., associate professor of medicine, director, Program on Prevention Outcomes and Practices, Stanford Prevention Research Center, Stanford University School of Medicine, Palo Alto, Calif.; April 2007, Archives of General Psychiatry
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