Según los científicos, a menudo se exagera la relación entre los 'biomarcadores' y la enfermedad

Un estudio halla que las investigaciones pequeñas son más propensas que las grandes a exagerar las relaciones

MARTES, 31 de mayo (HealthDay News/HolaDoctor) Una investigación reciente sugiere que un grupo de estudios que relacionan los genes, las proteínas y otros denominados "biomarcadores" con ciertas enfermedades han sobrevalorado con mucho las conexiones.

Al analizar 35 de los estudios citados con más frecuencia y publicados entre 1991 y 2006 en 10 revistas biomédicas famosas, los autores del estudio hallaron que menos de la mitad de los biomarcadores estudiados revelaron relaciones estadísticamente significativas con la enfermedad en ensayos de seguimiento más grandes.

Los investigadores hallaron que solo el 20 por ciento de las asociaciones seleccionadas aumentó en más del 35 por ciento el riesgo relativo de un paciente a padecer una afección.

"No estoy muy sorprendido porque he observado caso por caso a estos biomarcadores que tanto citan y cuyo efecto no se correspondía con el que se les atribuía", comentó el autor del estudio, el Dr. John Ioannidis, director del Centro de Investigación Preventiva de Stanford en Palo Alto, California. "Considero que el mensaje clave para los investigadores es que no debe depender de los resultados de un solo estudio, independientemente de qué tan espectacular sea. Es necesario reproducirlos, volver a analizarlos y ver el panorama general".

El estudio aparece publicado en la edición del 1 de junio de Journal of the American Medical Association.

Los estudios, cada uno de los cuales había sido citado en por lo menos 400 ensayos posteriores, analizaron las relaciones entre los biomarcadores incluidos microbios o genes específicos, así como niveles de proteínas y otras moléculas en sangre y la probabilidad de desarrollar afecciones como el cáncer y la enfermedad cardíaca.

Debido a la práctica científica común de citar en los estudios nuevos las investigaciones de respaldo previas, a menudo y en repetidas ocasiones se hace referencia a la investigación señera, lo que hace que sus resultados parezcan incontrovertibles, comentó Ioannidis. Sin embargo, los ensayos subsiguientes más grandes con frecuencia informan de relaciones menos espectaculares o incluso estadísticamente insignificantes entre los mismos biomarcadores y ciertas enfermedades.

Ioannidis apuntó que los estudios con mayores cantidades de pacientes o aquellos que reunían los resultados de varios estudios independientes (denominados metaanálisis), tienen más probabilidades de precisión que los ensayos más pequeños. Por ejemplo, en 29 de los 35 estudios muy citados o el 83 por ciento el metaanálisis correspondiente reveló un efecto menor del biomarcador.

Ioannidis ha advertido que las asociaciones débiles o inexistentes no se deben al fraude ni al mal diseño del estudio. En parte, las razones por las cuales los estudios pequeños no pueden confirmarse con estudios más grandes tienen que ver con la probabilidad estadística, que determina la posibilidad de ciertos acontecimientos. Para citar el caso de tirar monedas, por ejemplo, es posible que alguien obtenga cuatro caras consecutivas al tirar unas cuantas veces, pero si tira una moneda cientos de veces, las probabilidades de obtener caras en lugar de cruces siempre se acercarán a la proporción 50:50.

"Algunos biomarcadores definitivamente funcionan, de modo que considero que pueden ser muy útiles. Sin embargo, debido a que un estudio sugiere que serán eficaces no podemos asumir que lo sean en todos los ámbitos", comentó la Dra. Stephanie Bernik, directora de oncología quirúrgica de Lenox Hill Hospital en la ciudad de Nueva York.

"Es muy entusiasmante encontrarlos", agregó. "Es importante buscar los marcadores pero debe mantenerse una visión crítica porque lo que al principio puede parecer un hallazgo muy importante podría no ser un éxito".

La competición feroz entre los científicos para informar de hallazgos significativos, y un público esperanzado y ansioso de avances en la lucha contra enfermedades terribles pueden contribuir a cualquier exageración de la importancia de un estudio, coinciden Ioannidis y otros expertos.

Los estudios analizados incluyeron uno que relacionaba la mutación del gen BRCA1 con el cáncer de colon, otro que asociaba los niveles sanguíneos de proteína C reactiva con la enfermedad cardiovascular, y uno que relacionaba los niveles del aminoácido homocisteína con la enfermedad vascular. Los investigadores también han informado de la evidencia reciente de biomarcadores en afecciones como la enfermedad de Alzheimer, la leucemia y la enfermedad renal.

Los investigadores informaron que el metaanálisis halló que exceptuando algunas de las asociaciones, todas tenían importancia estadística nominal, aunque algunas parecían no tener "ningún valor predictivo". Si los clínicos continúan usando biomarcadores cuyo valor es cuestionable o exagerado, esto podría causar "una importante escalada de los costos de salud", con limitados beneficios, advirtieron.

"Hay varias razones por las cuales las personas le prestan atención al primer hallazgo o al más dramático. La gente se entusiasma más al respecto", comentó el Dr. Marc L. Gordon, neurólogo e investigador sobre el Alzheimer del Feinstein Institute for Medical Research en Manhasset, Nueva York. "Esto no quiere decir que no deban hacerse estudios pero necesitamos analizar toda la gama de datos".

Ioannidis, quien también es profesor de prevención de enfermedades en Stanford, estuvo de acuerdo. "Para el público en general, no es malo estar expuesto a la información", comentó. "Da que pensar, es intrigante y hay un flujo permanente de ella. Sin embargo, hay que ser muy escéptico en cuanto a usar la información para hacer cambios en el estilo de vida o en la práctica clínica. Muchas de esas afirmaciones no serán validadas, aunque algunas podrían serlo".

Más información

Puede encontrar más información acerca de los biomarcadores en el Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental de los Estados Unidos (U.S. National Institute of Environmental Health Sciences) biomarcadores.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor
FUENTES: John Ioannidis, M.D., director del Centro de Investigación Preventiva de Stanford, profesor de prevención de enfermedades de Stanford University, Palo Alto, California; Stephanie Bernik, M.D., directora de oncología quirúrgica de Lenox Hill Hospital, Nueva York; Marc L. Gordon, M.D., neurólogo e investigador sobre el Alzheimer del Feinstein Institute for Medical Research, Manhasset, Nueva York; 1 de junio de 2011 Journal of the American Medical Association.
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