A medida que la inundación se retira, los riesgos para la salud aumentan

Expertos aseguran que la falta de techo, agua potable y alimentos luego del paso de Katrina pone en peligro a miles de personas

VIERNES 2 de septiembre (HealthDayNews/HispaniCare) -- Ahora que la inundación en Nueva Orleáns se retira, los expertos se concentran en los gigantescos problemas de salud que quedaron después del paso del huracán Katrina y en la difícil situación de cientos de miles de refugiados.

La situación en Nueva Orleáns "se deteriora rápidamente", aseguró Ivor l. van Heerden, director del Centro de huracanes de la Universidad estatal de Luisiana. "El desorden se está propagando y está dificultando los esfuerzos de búsqueda y rescate".

Las personas que siguen en la ciudad no tienen agua ni alimentos y están perdiendo las esperanzas, agregó van Heerden. Y las decenas de miles que han sido evacuadas, y se quedaron sin hogar, se enfrentan a una situación igualmente complicada, aseguró.

"En este momento, hay más de 400,000 refugiados en Baton Rouge. La mayoría cuenta con muy poco recursos, no tiene agua, no tiene gasolina y sus tarjetas de crédito ya no funcionan", dijo.

También parece haber una gran cantidad de desaparecidos, agregó. Hay más de 300,000 personas que no abandonaron la ciudad, sostuvo van Heerden. Siguiendo las predicciones del alcalde de Nueva Orleáns y de la gobernadora de Luisiana, dijo que "la cuenta final de muertes será estremecedora y será de varios miles".

Varios informes de los medios que fueron muy difundidos decían que en el centro de convenciones de Nueva Orleáns, donde permanecen refugiadas unas 25,000 personas, las personas desesperadas pedían alimentos y agua a gritos mientras que los cadáveres, algunos sobre sillas de ruedas o envueltos en sábanas, se acumulaban por ahí.

"Algunas personas no han probado agua o alimentos desde hace tres o cuatro días y eso es inaceptable", declaró a The New York Times Joseph W. Matthews, director de la Oficina de atención de emergencias de la ciudad.

Van Heerden predice que la contaminación en Nueva Orleáns está empeorando. "Hay miles de cadáveres y cuerpos de animales muertos, además de la contaminación que proviene de las plantas químicas, vagones de tren y estaciones de gasolina".

Además, el gas está empezando a surgir de las tuberías subterráneas, anotó el funcionario de Luisiana. También el riesgo de incendio ha aumentado, agregó.

"Hay partes de Nueva Orleáns donde tomará meses y meses y más meses antes de que la gente pueda regresar", sostuvo van Heerden. "Habrá problemas de edificios contaminados y problemas con moho tóxico formado en los espacios de las paredes".

Van Heerden también considera que como la gente ha estado expuesta a los mosquitos por varios días y éstos se están multiplicando, el riesgo del Nilo Occidental va a aumentar dramáticamente. En lo que va corrido del año, se han reportado 52 casos del Nilo Occidental en Luisiana, junto con cuatro muertes, según el último conteo de los U.S. Centers for Disease Control and Prevention.

Un experto considera que la variedad de riesgos para la salud son un problema significativo para los refugiados a lo largo de 90 millas (145 Km.) de la costa del Golfo que recibieron el impacto de la tormenta del lunes.

El primer problema es el acceso al agua potable, sostuvo el Dr. Eric A. Weiss, experto en medicina de emergencias de la Facultad de medicina de la Universidad de Stanford. También anotó que "la gente, sobre todo los ancianos, han resultado desplazados del cuidado médico normal. Necesitan acceso a sus medicamentos y a médicos".

A Weiss no le preocupa que surjan brotes de cólera u otras enfermedades similares. "No tenemos cólera en los Estados Unidos", sentenció. "Yo esperaría que los brotes que aparecieran serían similares a los de un crucero, piense en el Superdome como si fuera un barco de vacaciones muy grande".

En los refugios en los que la gente está hacinada, las infecciones respiratorias y virales se propagan rápidamente, agregó Weiss. "Podría haber pequeñas epidemias de enfermedades virales y bacterianas en estos refugios", anotó.

Weiss también desestimó las preocupaciones sobre enfermedades que la enorme cantidad de cadáveres que flotan en el agua podría causar.

"El peligro no es tan grave", sostuvo. "No existe un riesgo significativo de enfermedad por cuerpos flotantes".

Otro experto estuvo de acuerdo.

Richard Garfield, profesor internacional de enfermería clínica de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York, declaró a Fox News que "son los vivos los que pueden contagiar más enfermedades que los muertos". Garfield ayudó a coordinar la respuesta médica en Indonesia luego del devastador maremoto del año pasado.

Otro experto ve la mezcla de aguas negras con el agua de la inundación como una amenaza potencial para la salubridad. Esto es particularmente cierto para quienes están expuestos al agua, tienen heridas abiertas o no se pueden lavar las manos.

La American Red Cross le puede dar más detalles sobre la atención del desastre.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
Consumer News in Spanish