See What HealthDay Can Do For You
Contact Us

Hospital detiene transplantes de hígado luego de muerte de donante

Hombre muere días luego de dar parte de su órgano a su hermano

Miércoles, 16 de enero (HealthDayNews) Un hospital de la ciudad de Nueva York ha suspendido los transplantes de hígado de donantes vivos luego de la muerte esta semana de un periodista quien se sometió a un procedimiento para salvar a su hermano moribundo.

El Centro Médico Mount Sinai, uno de los principales centros de transplante de hígado de donantes vivos de la nación, indicó que está investigando por qué Mike Hurewitz de 57 años de edad murió el 13 de enero, tres días luego de donar gran parte de su hígado a su hermano, Adam, de 54 años. Los dos hombres se sometieron a una operación el 10 de enero, según el "Albany Times-Union", el periódico para el cual trabajó Mike Hurewitz.

Hurewitz, cuyo hermano sobrevivió, es el primer donante vivo de hígado que muere en el hospital, y sólo el segundo paciente en morir en los Estados Unidos desde que el procedimiento de donantes vivientes de hígado se tornó relativamente difundido a finales de los 1990.

"Hasta que se complete la investigación interna, Mount Sinai cree que el curso más prudente a seguir es poner un alto en todos sus transplantes de hígado de donantes adultos vivos, que representan aproximadamente 35 casos en este hospital anualmente", dijo el hospital en una declaración. Los transplantes a niños de donantes vivos, aquellos que involucren riñones y todos los injertos de donantes muertos no se verán afectados por la suspensión, que el hospital ha denominado como "temporal".

Joan Lebow, una portavoz de Mount Sinai, dijo que la familia de Hurewitz pidió a los funcionarios del hospital no discutir los detalles de su muerte con los medios noticiosos. Un doctor familiarizado con el caso comentó que Mike Hurewitz había parecido tener una fuerte recuperación de la operación y había estado haciendo llamadas telefónicas en día que murió.

Los doctores de Mount Sinai considerados los cirujanos más activos de donantes en vida de hígado en este país, habían ejecutado 158 de los procedimientos hasta finales de Septiembre de 2001, de acuerdo con la Red Unida para Donación de Organos (UNOS, por sus siglas en inglés).

El primer transplante exitoso de donante vivo en este país ocurrió en 1989. Desde entonces, los doctores han llevado a cabo aproximadamente 1,400 de dichos transplantes en adultos y niños.

Jon Nelson, director de la oficina de programas especiales en la Administración Federal de Servicios y Recursos de Salud, que recopila información sobre donación de órganos, informó que la donación en vida de órganos, tanto hígado como riñones, "son claramente la parte más rápidamente creciente del sector de la donación".

La oficia de Nelson es parte del Departamento de Salud y Servicios Humano de los EE.UU., que ha promovido de manera agresiva la donación de órganos. Aún así la agencia ha estado renuente a motivar esta práctica a causa de los riesgos a los donantes. "El departamento nunca ha sido realmente un defensor vigoroso de la donación en vida", expresó Nelson. No obstante, agregó, Salud y Servicios Humanos exhorta a las sociedades médicas cuyos miembros ejecutan operaciones a crear patrones que minimicen los riesgos a los pacientes.

Los expertos estiman que el riesgo de muerte asociado con la donación decreció entre 0.5 y 1 por ciento. Pero ese alcance, de ser preciso, habría producido entre siete y 14 muertes, mucho más que las dos muertes reportadas en este país. Nelson concuerda que los números de riesgo de muerte parecen inflados. Aún así, añadió, los donantes también enfrentan complicaciones no fatales, hospitalizaciones prolongadas, y tiempo perdido en el trabajo mientras se recuperaban.

En los transplantes de hígado de donantes vivos, los doctores insertan una gran parte del órgano de una persona saludable en un paciente. Ambos procedimientos se ejecutan aproximadamente al mismo tiempo. Debido a que el hígado se regenera, si todo sale bien, cada cual tiene un órgano completo en cuestión de meses.

Los transplantes de donantes vivos tienen la intención de amilanar la ausencia severa en órganos disponibles, pero algunos éticos médicos se han quejado de que la operación expone a una persona saludable a un riesgo sustancial de muerte mientras que no le ofrece beneficios que no sean morales, quizás a su favor. En latín, señalaron, la frase es Primun Non Nocere: Lo primero, no hacer daño.

Más de 17,800 estadounidenses están en espera de transplantes de hígado, según UNOS. En el 2000, los cirujanos ejecutaron 4,954 transplantes de hígado, indicó el grupo, mientras 1,687 personas murieron antes de que un órgano estuviera disponible.

UNOS indicó que 378 personas, aproximadamente dos tercios de los cuales eran adultos, se sometieron a transplantes de hígado de donantes vivos en el 2000. Los donantes adultos representan 737 de los 1,400 transplantes entre 1988 y septiembre de 2001.

El Dr. Cosme Manzarbeitia, director del programa de transplante del Centro Médico Albert Einstein en Filadelfia, dijo que Hurewitz probablemente murió de las complicaciones que provinieron de la cirugía, no de la resección misma del hígado. "La asociación podría ser más incidental", dijo Manzarbeitia.

En los pasados años, Manzarbeitia ha participado en aproximadamente cerca de media docena de injertos de hígados de donantes vivos, aunque no en este hospital, que todavía tiene que ejecutar una.

Sin embargo, Manzarbeitia dijo que su hospital intenta ofrecer la cirugía y llevará a cabo una tan pronto como se presenten con la "pareja ideal". Los transplantes de donantes vivos tienen requerimientos estrictos para compatibilidad de tipo de sangre y el tamaño del hígado.

Qué hacer

Para más sobre los transplantes de donantes vivos, puedes ir a Stanford University, que tiene un extenso programa de hígado.

Para aprender más sobre los transplantes de Organos, visita la Red Nacional de Transplantes de Organos o el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU.

Fuentes: entrevistas con Joan Lebow, portavoz, Centro Médico Mount Sinai, ciudad de Nueva York; Cosme Manzarbeitia, M.D., director, programa de transplante, Centro Médico Albert Einstein, Filadelfia; Jon Nelson, director, Oficina de Programas Especiales, Administración de Servicios y Recursos de Salud, Washington, D.C.; Anne Paschke, portavoz, Red Unida para Donación de Organos, Richmond, Va.; declaración del Centro Médico Mount Sinai; "Albany Times-Union", 14 de enero de 2002
Consumer News in Spanish
undefined
undefinedundefined