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El dilema del embarazo y los medicamentos

Qué medicinas son seguras para la futura madre y su feto

Domingo, 20 de octubre (HealthDayNews) -- Estás embarazada, y de pronto te da un catarro o una infección de garganta. ¿Debes tomar medicina?

¿Y qué sobre los medicamentos regulares para el asma?

De hecho, ¿qué drogas son seguras para las mujeres embarazadas y sus bebés?

Preguntas como éstas surgen todo el tiempo cuando las futuras madres hablan con sus obstetras. Las respuestas, según los doctores, depende de la situación.

"Para el periodo de nueve meses de embarazo, mi primera opción fue no tomar nada", indicó la doctora Shari Brasner, una ginecóloga-obstetra en el Mount Sinai Hospital en la ciudad de Nueva York y autora de "Advice from a Pregnant Obstetrician".

Su razonamiento: Las mujeres tienden a culparse irracionalmente si algo sucede en el embarazo o luego en la vida de su bebé.

"El sentimiento de culpa es un fenómeno real, y ellas retornarán y señalarán a la medicina que tomaron, desde Tylenol hasta un tranquilizante, si tienen un resultado adverso con su bebé", indicó Brasner. "Pero, habiendo dicho esto, hay indicaciones claras para el uso de medicamentos durante el embarazo".

Las mujeres con medicamentos a largo plazo para tratar condiciones crónicas, tales como asma, trastornos convulsivos o depresión, necesitan una guía con respecto al riesgo de sus medicamentos en el feto. Brasner recomendó a estas mujeres buscar consejería antes del embarazo para discutir sus opciones, que pueden incluir dejar el medicamento durante la duración del embarazo, continuar tomándolo como antes o, en algunos casos, cambiar a medicamentos menos riesgosos para el feto.

El doctor John Larsen, un obstetra del George Washington University Hospital en Washington, D.C., trata a muchas mujeres con embarazos de alto riesgo y sostuvo que aproximadamente un tercio de las pacientes usan alguna clase de medicamento a largo plazo para condiciones que van desde la depresión hasta la hipertensión arterial.

"Hay que hacer un análisis de riesgo/beneficio con estas mujeres porque son dos los pacientes: ellas y sus bebés", expresó.

A veces los medicamentos pueden dejar de tomarse de forma segura, manifestó, cuando una mujer quien los haya estado tomando durante mucho tiempo obtiene una nueva evaluación saludable y ésta demuestra que la paciente ya no necesita de las drogas. En otros casos, se puede sustituir un nuevo medicamento que sea menos riesgoso para el feto, indicó Larsen.

Por otra parte, los doctores pueden cambiar el medicamento de una paciente por otro; tal como metildopa, que pertenece a una clase de medicinas llamadas antihipertensivos, indicó Brasner.

La Administración Federal de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) tiene un sistema de evaluación para los efectos de los medicamentos en un feto, y los doctores y farmacéuticos pueden consultarlo rápidamente para ver cuán perjudicial un medicamento se conoce que es para bebés que no han nacido.

A veces, sin embargo, una mujer necesita continuar tomando un medicamento, y los doctores deben evaluar los riesgos para el feto como mejor puedan durante el transcurso el embarazo.

Una mujer quien toma un antidepresivo como Zoloft o Prozac, por ejemplo, podría detener el medicamento por la duración de su embarazo. Sin embargo, una mujer altamente deprimida quien toma litio lo más probable es que deba continuar con el medicamento, explicó Larsen.

Ya que el litio no se recomienda que se use durante el embarazo, especialmente durante los primeros tres meses, de acuerdo con la FDA, Larsen dijo que debes ser diligente con respecto al monitoreo del feto.

"El litio es teratogénico (perjudicial al feto), de manera que es realmente importante examinar el feto durante el embarazo" para problemas cardiacos potenciales, indicó.

Afortunadamente, la mayoría de las mujeres por lo general están saludables cuando se embarazan, y para estas mujeres las preguntas de los medicamentos son menos estresantes.

Brasner recomienda a sus pacientes que intenten evitar los medicamentos durante los primeros tres meses de embarazo, cuando se están desarrollando los órganos del bebé. Durante el segundo trimestre, estaría bien tomar remedios sin receta para la tos o el catarro, expuso.

"Cuando preguntan al respecto, sin embargo, explicó que las medicinas sólo les darán alivio de síntomas hasta que el catarro disminuya. Y a menudo dicen, 'Oh, puedo esperar', y no toman nada", señaló Brasner.

No obstante, existen sus excepciones.

Cuando las pacientes embarazadas adquieren una infección bacterial, Brasner insta a que tomen antibióticos lo más pronto posible. Por ejemplo, infecciones del tracto respiratorio superior o del tracto urinario necesitan cuidado inmediato, y hay muchos antibióticos, tales como la penicilina y las cefalosporinas, que son seguras para las mujeres embarazadas y sus fetos, indicó Brasner.

"Existe mucha resistencia a tomar medicinas. Hay una conciencia muy saludable y hay preocupación por el bebé", dice a sus pacientes. Sin embargo, les recomienda que el estar muy enfermas, al final tampoco ayuda al bebé.

Larsen añadió: "Si tienes fiebre o diarrea incesantes, te estás pasando la raya en lo que es sacrificar al bebé".

Qué hacer

Para más sobre el embarazo y el "dilema de los medicamentos", visita la Administración Federal de Drogas y Alimentos. Para ver cómo las drogas ilícitas e incluso las legales como el alcohol pueden perjudicar al feto, visita la Biblioteca Nacional de Medicina.

Fuentes: Shari Brasner, M.D., ginecóloga y obstetra, Mount Sinai Hospital, ciudad de New York, y autora "Advice from a Pregnant Obstetrician"; John Larsen, M.D., profesor, ginecólogo y obstetra, George Washington University Hospital, Washington, D.C.
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