El estilo de vida podría contrarrestar los genes de la presión arterial

Un estudio halla que fumar, beber y otras cosas pueden modificar la predisposición genética

MARTES, 16 de junio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Nacer con una predisposición genética para la presión arterial alta no significa que esté condenado a tener esta afección, según muestra un estudio a largo plazo.

"Es bien sabido desde hace muchos años que los genes afectan la presión arterial", aseguró la Dra. Nora Franceschini, profesora asistente de epidemiología en la Universidad de Carolina del Norte y autora principal de un informe sobre el estudio. "También se sabe que el estilo de vida afecta la presión arterial. Ahora sabemos que interactúan y que el efecto de los genes varía entre los individuos que tienen diferentes conductas".

Éste es un hallazgo importante porque la presión arterial alta es un factor de riesgo significativo para el ataque cardiaco, el accidente cerebrovascular y otras enfermedades cardiovasculares. El estudio, que aparece en la edición en línea del martes de Circulation: Cardiovascular Genetics, "refuerza el mensaje de que los cambios en el estilo de vida pueden modificar el efecto de la genética", dijo Franceschini.

El mensaje procede del Estudio Strong Heart Family, que ha analizado la diabetes y la presión arterial alta entre indios americanos en Arizona, Dakota del Norte y del Sur, y Oklahoma, un grupo étnico en el que la incidencia de ambas enfermedades es alta. El estudio incluye ahora más de 3,600 personas de 14 a 93 años.

El nuevo informe muestra que diferentes estilos de vida y estatus socioeconómicos influyen sobre el efecto de patrones genéticos heredados.

Cerca del 15 por ciento de la variación en la presión arterial diastólica, el número inferior en una lectura de la presión arterial, se debe a los genes, aseguró Franceschini. El estudio relacionó los efectos de tres características del comportamiento, beber, fumar y hacer ejercicio, con el de los genes. También evaluó el nivel de educación como factor socioeconómico.

El estudio encontró que los genes de la presión arterial alta tenían mayor efecto en los fumadores que en los no fumadores, dijo Franceschini. También encontró un efecto similar en el ejercicio físico. Y halló que diferentes genes afectaban la presión arterial de los que bebían en comparación con los que habían dejado de beber o que nunca lo habían hecho.

"Nuestro estudio muestra un efecto integral a través de múltiples comportamientos", dijo.

Los hallazgos ayudan a responder si los genes por sí mismos determinan la presión arterial alta, apuntó el Dr. Richard A. Stein, profesor de medicina y director del programa de cardiología urbana de la Universidad de Nueva York y vocero de la American Heart Association.

"La respuesta es que no, por muchos factores", dijo Stein. "El efecto real se explica sólo al añadir factores socioeconómicos y del comportamiento en la ecuación. De hecho, tiene más que ver con su forma de vida que con la predisposición genética con la que se nace".

El próximo paso en el estudio es un esfuerzo por identificar genes específicos que interactúen con cada una de las características del comportamiento que elevan la presión arterial, dijo Franceschini. Un análisis de todo el genoma "nos permitirá identificar los genes en particular que intervienen en la interacción", dijo.

Otro estudio que aparece en la misma edición de la revista mostró que pequeños cambios en las medidas dirigidas para controlar la presión arterial alta pueden producir resultados significativos.

Una medida semejante fue la distribución de tarjetas de bolsillo para registrar las consultas médicas, documentar la presión arterial, actualizar los datos de los medicamentos y ofrecer información de contacto, de acuerdo con el informe del Tennessee Valley Healthcare System y la Administración de Veteranos.

Se entregaron más de 30,000 tarjetas de bolsillo a los veteranos del sistema, y el resultado fue una mejora de 4.2 por ciento en el control de la presión arterial, que se traduce en una reducción significativa del riesgo cardiovascular, dijo el informe.

Más información

El Instituto Nacional del Corazón, Pulmones y Sangre de los EE. UU. tiene más información sobre la presión arterial alta.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Nora Franceschini, M.D., research assistant professor, epidemiology, Gillings School of Global Public Health, University of North Carolina, Chapel Hill, N.C.; Richard A. Stein, M.D., professor, medicine, and director, Urban Community Cardiology Program, New York University, New York City; June 16, 2009, Circulation: Cardiovascular Genetics
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