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Un estudio halla que el café, el sexo y el smog pueden desencadenar un ataque cardiaco

Incluso un pequeño aumento en el riesgo puede llegar a causar muchas muertes si se extiende entre la población

MIÉRCOLES, 23 de febrero (HealthDay News/HolaDoctor) -- Un análisis importante de datos sobre los factores desencadenantes potenciales de los ataques cardiacos halla que muchas de las sustancias y actividades que los estadounidenses disfrutan cada día, como el café, el alcohol, el sexo e incluso la respiración, pueden ayudar a causar un ataque.

Debido a que un gran número de personas están expuestas al aire sucio, la contaminación atmosférica durante el tráfico encabeza la lista de posibles desencadenantes del ataque cardiaco, ya que los investigadores achacan el 7.4 por ciento de los ataques al corazón al smog en la carretera.

Sin embargo, el café también se relacionó con el 5 por ciento de los ataques al corazón, las bebidas alcohólicas con otro 5 por ciento y fumar marihuana con poco menos del 1 por ciento, encontraron los investigadores europeos.

Entre las actividades diarias, realizar esfuerzos físicos se relacionó con un 6.2 por ciento de los ataques cardiacos, disfrutar de una comida pesada con el 2.7 por ciento y el sexo con el 2.2 por ciento.

Los investigadores destacaron que el riesgo de ataque cardiaco de cualquiera de estos factores para una persona en particular en un momento dado es muy pequeño. Pero podría aumentar si estos factores desencadenantes se generalizan en la población.

Por ejemplo, la contaminación atmosférica es un factor desencadenante de menor importancia de ataques cardiacos, pero como tantas personas están expuestas al smog, quizá provoca muchos más ataques cardiacos que otros factores desencadenantes más importantes, como el alcohol y la cocaína.

"Los riesgos pequeños pueden ser muy importantes si se generalizan entre la población", explicó el investigador principal Tim S. Nawrot, profesor asistente de epidemiología del Centro de Ciencias Ambientales Hasselt de la Universidad de Hasselt en Diepenbeek, Bélgica.

En un comentario sobre el estudio, el Dr. Gregg Fonarow, vocero de la American Heart Association y profesor de cardiología de la Universidad de California en Los Ángeles, agregó que "en base a estos resultados, la mejora de la calidad del aire y la reducción del tráfico no sólo puede ayudar al medio ambiente y aumentar la calidad de vida, sino también a disminuir de manera significativa la incidencia de [ataque cardiaco]".

El informe aparece en la edición en línea del 24 de febrero de The Lancet.

En su investigación, el equipo de Nawrot analizó 36 estudios que examinaban los desencadenantes ambientales de los ataques cardiacos. En su revisión, conocida como metaanálisis, los investigadores buscaron puntos en común que pudieran establecer la forma de clasificar estos factores en función de su riesgo.

En términos de riesgo, el equipo encontró que la contaminación atmosférica aumentaba el riesgo de ataque cardiaco de una persona en menos de 5 por ciento. Por el contrario, el café aumentaba el riesgo en 1.5 veces, el alcohol en tres veces y la cocaína incrementaba las probabilidades de ataque cardiaco en 23 veces.

Sin embargo, debido a que un pequeño número de personas de la población general consume cocaína, mientras que cientos de millones están expuestos a la contaminación atmosférica diaria, se calcula que la contaminación del aire causa más ataques cardiacos en la población que la cocaína.

Incluso los estados emocionales pueden desencadenar algunas veces un ataque cardiaco, halló el equipo. Por ejemplo, las emociones negativas en general se relacionan con casi el 4 por ciento de los ataques cardiacos, mientras que la ira, específicamente, se relacionó con poco más del 3 por ciento. Incluso los estados emocionales "positivos" se relacionaron con el 2.4 por ciento de los ataques cardiacos, apuntaron los autores del estudio.

Aunque la exposición al humo de segunda mano no se incluye en el análisis, los efectos son probablemente de igual magnitud que la contaminación atmosférica, agregaron los autores. Cuando se prohíbe fumar en lugares públicos, la tasa de ataques cardiacos ha descendido un promedio de 17 por ciento, señalaron.

El Dr. Andrea Baccarelli, profesor asociado Mark and Catherine Winkler de epigenética del medio ambiente de la Facultad de salud pública de Harvard y coautor de un editorial acompañante en la revista, dijo que "este trabajo se presenta como una advertencia para no pasar por alto los riesgos moderados cuando afectan a toda la población".

Al mismo tiempo, los investigadores muestran que factores desencadenantes tan potentes como la cocaína son muy perjudiciales para los (relativamente pocos) sujetos que la consumen, añadió.

"Sin embargo, debido a que son poco frecuentes, causan un número relativamente pequeño de [ataques cardiacos] en la población. Al contrario, los factores desencadenantes omnipresentes, tales como la contaminación del aire, afectan a todos los sujetos de una ciudad que tenga altos niveles de contaminación atmosférica. Aunque el riesgo debido a la contaminación del aire de cada individuo es entre moderado y pequeño, el número de eventos provocados por la contaminación del aire en esa ciudad será considerable", apuntó Baccarelli.

Más información

Para más información sobre el ataque cardiaco, visite la American Heart Association.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor
FUENTES: Tim S. Nawrot, Ph.D., assistant professor of epidemiology, Hasselt, Centre for Environmental Sciences, Hasselt University, Diepenbeek, Belgium; Andrea Baccarelli, M.D., Ph.D., Mark and Catherine Winkler associate professor of environmental epigenetics, Harvard School of Public Health, Boston; Gregg Fonarow, M.D., spokesman, American Heart Association, and professor, cardiology, University of California, Los Angeles; Feb. 24, 2011, The Lancet, online
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