Los niveles virales en la sangre no son un indicativo del curso de la infección del VIH

Estudio desafía la antigua creencia de que mientras mayor sea la carga viral, más rápida será la progresión al SIDA

MARTES 26 de septiembre (HealthDay News/HispaniCare) -- Un nuevo estudio cuestiona uno de los principios básicos del manejo del VIH, que la cantidad del virus en la sangre puede predecir de manera precisa qué tan rápido un individuo desarrollará el SIDA.

En el informe que aparece en la edición del 27 de septiembre del Journal of the American Medical Association, los investigadores explican que los niveles de VIH en la sangre no son un buen indicador de qué tan rápido descenderá el nivel de las células T CD4, unas células vitales del sistema inmunológico. Una caída de las células CD4 indica que el VIH está progresando a SIDA. Los niveles del VIH también son usados como un factor importante para decidir cuándo debería iniciarse el tratamiento, y este estudio sugiere que los niveles de la carga viral no deberían ser usados como un factor decisivo para empezar el tratamiento.

"El dogma imperante es que si se conoce la cantidad de virus que hay en la sangre, se puede saber con qué rapidez descenderán los niveles de las CD4. Si alguien tiene una carga viral elevada, se asume que esta persona desarrollará el SIDA con mayor rapidez", explicó el autor principal del estudio, el Dr. Benigno Rodriguez, especialista en enfermedades infecciosas del Centro médico Case y profesor asistente de medicina en la Universidad Case Western Reserve de Cleveland.

Y, agregó, en estudios de poblaciones de gran escala, esa hipótesis es por lo general correcta. Pero Rodriguez apuntó que los investigadores deseaban saber si eso era cierto en base al paciente individual.

"Cuando nos planteamos la pregunta específica de qué tanta de la variabilidad entre pacientes en la progresión podíamos explicar basándonos en la carga viral, la respuesta fue que muy poca, 6 por ciento a lo sumo", destacó.

Para explicar lo que los médicos solían pensar respecto a la interacción entre los niveles de VIH y el descenso de las células T CD4, el Dr. W. Keith Henry sugirió imaginar a un tren que avanzaba a gran velocidad hacia un puente colapsado. Dijo que la distancia hasta el puente era el número de células T CD4, y que la velocidad del tren era el nivel de VIH en la sangre.

"En esta analogía, el nivel de VIH es el factor más importante para la pérdida celular en un paciente individual", explicó. Sin embargo, agregó, los resultados del nuevo estudio sugieren que los niveles de VIH sólo representan cerca del 4 al 6 por ciento de la variabilidad en la pérdida de células CD4 en cualquier individuo.

"Esto quiere decir que ocurren más cosas que las observadas a simple vista", aseguró Henry, quien agregó que estos hallazgos podrían incentivar nuevas áreas de investigación que a su vez podrían conducir a mejores terapias así como a diagnósticos que ayuden en la decisión de cuándo empezar la terapia antirretroviral.

Henry fue uno de los autores de un editorial acompañante en la misma edición de la publicación y director de la investigación clínica del VIH en el Centro médico del Condado de Hennepin y la Universidad de Minnesota.

Para el nuevo estudio, Rodriguez y sus colegas examinaron dos grandes grupos de personas infectadas con VIH, cerca de 1,500 personas en cada grupo, durante un periodo de 20 años. Los participantes del estudio no habían iniciado la terapia con medicamentos antirretrovirales.

Los investigadores hallaron que "la carga viral para el individuo tenía muy poco valor predictivo en términos de la rapidez con la que una persona desarrollaba el SIDA", apuntó Rodriguez.

De hecho, agregó, "en nuestro estudio alrededor del 10 por ciento de los pacientes con cargas virales bajas tuvieron un rápido desarrollo de la enfermedad, así que las personas deberían saber que tener una carga baja no significa que están bien".

Tanto Rodriguez como Henry apuntaron que medir los niveles del VIH en la sangre es aún útil como una herramienta para controlar la eficacia de la terapia antiretroviral.

Dado que la carga viral no es un buen indicador para empezar el tratamiento, Rodriguez señaló que cualquier persona con un conteo de células CD4 por debajo de 200 necesita sin duda alguna iniciar la terapia antiretroviral. Y los que tienen un conteo de CD4 por encima de 350 pueden probablemente esperar para iniciar la terapia, que puede tener efectos secundarios. Para los que tengan conteos entre 200 y 350, Rodriguez agregó que la decisión de empezar o no la terapia es menos clara. Dijo que un análisis para determinar el funcionamiento del sistema inmunológico, quizá al evaluar la respuesta del cuerpo a una vacuna, puede ayudar a los médicos a decidir si es hora de empezar el tratamiento.

"Un simple número no es suficiente para decirle a una persona en qué punto se encuentra en términos del VIH", señaló Rodriguez. "Hay tantos elementos involucrados en la decisión para empezar la terapia, y todos estos tipos de criterios no pueden llevarse a cabo a menos que esté bajo el cuidado de un médico especializado en VIH".

Más información

Para más información sobre el VIH, vaya al National Institute of Allergy and Infectious Diseases.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Benigno Rodriguez, M.D., M.Sc., assistant professor of medicine, Case Western Reserve University, and attending physician in infectious diseases, Case Medical Center, Cleveland; W. Keith Henry, M.D., director, HIV clinical research, Hennepin County Medical Center and the University of Minnesota, Minneapolis; Sept. 27, 2006, Journal of the American Medical Association
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