MIÉRCOLES 21 de julio (HealthDayNews/HispaniCare) -- Los adultos mayores de los Estados Unidos podrían tener mejor acceso a los medicamentos si los precios de los mismos se bajaran a los niveles que se pagan en otras naciones industrializadas, según sugiere un reciente análisis.

Una reducción del 45 por ciento permitiría al congreso cerrar la brecha en el cubrimiento que tendrá lugar cuando el beneficio para medicamentos ambulatorios de venta bajo fórmula médica entre en vigencia en 2006, concluyeron los autores. Los precios reducidos, agregan, permitirían mejorar el cubrimiento de los medicamentos para adultos mayores sin costo adicional para el gobierno federal.

Pero esto tiene un costo. Según el estudio, que aparece en la edición en línea del 21 de julio de Health Affairs, las reducciones en los precios podrían obstruir el desarrollo de la innovación farmacéutica, lo que haría que menos medicamentos nuevos entraran al mercado.

Gerald Anderson, autor del estudio, catedrático de políticas y gestión de la salud de la Escuela Bloomberg de Salud Pública del Johns Hopkins en Baltimore, afirmó que el Congreso se enfrenta a una decisión muy clara.

"La decisión obvia", sostuvo, "es un mejor acceso a los medicamentos para los beneficiarios de Medicare o precios más altos que conllevarían más investigación y desarrollo".

Pero Richard P. Rozak, vicepresidente principal de NERA Economic Consulting de Washington, afirmó que esa propuesta no es tan sencilla. Para empezar, muchos productos tienen precios más altos en los Estados Unidos que en otros países.

Los laboratorios farmacéuticos enfrentan costos de responsabilidad civil por sus productos en los Estados Unidos, consecuencia de un ambiente lleno de litigaciones legales. "¿Deberían los Estados Unidos empezar a reformar el sistema de responsabilidades para reducir los costos causados por este rubro?" se pregunta Rozak.

El estudio de Anderson, patrocinado por el Commonwealth Fund y la Robert Wood Johnson Foundation, surge en medio de incesantes críticas al beneficio para medicamentos de prescripción de Medicare que el Presidente Bush sancionó en diciembre pasado.

Los expertos en políticas de salud citan dos fallas principales de esta legislación. La primera es una brecha en la cobertura, conocida popularmente como " el hueco de la dona". Bajo esta ley, cuando los costos de los medicamentos de los adultos mayores alcancen $2,250, la cobertura de Medicare cesa. Los adultos mayores deben cubrir el cien por ciento de sus costos hasta que las facturas alcancen $5,100. Entonces, Medicare pagará el 95 por ciento de los costos. Los legisladores incluyeron esta brecha en la ley para reducir los gastos en medicamentos de Medicare en $400 mil millones en diez años.

La ley también contiene una controvertida previsión que impide que el gobierno federal negocie directamente con los laboratorios acerca del precio.

¿Y si Medicare pudiera regular los precios de los medicamentos? ¿Cerraría la brecha en la cobertura? Para determinarlo, Anderson y sus colegas compraron los precios de mayorista promedio de 30 medicamentos vendidos en los Estados Unidos, Canadá, Francia y el Reino Unido.

Uno de esos medicamentos es Lipitor, el medicamento de prescripción más vendido en los Estados Unidos. A $1.81 por cada tableta de 10 miligramos en 2003, este medicamento que reduce el colesterol es casi doblemente caro en los Estados Unidos que en Canadá, Francia y el Reino Unido, donde los autores sostiene que cada pastilla costaba 99 centavos, 67 centavos y 90 centavos, respectivamente.

También compararon los precios de los medicamentos luego de un descuento del 20 por ciento, más o menos equivalente a la reducción en el precio que las aseguradoras privadas en los Estados Unidos logran negociar con los fabricantes farmacéuticos.

Entonces, los investigadores crearon dos modelos: uno que simula gastos en medicamentos según la legislación actual y otro que supone una reducción del 45 por ciento.

Con un veinte por ciento de descuento, se calcula que el gasto total en medicamentos alcanzará $101.9 mil millones en 2006 de acuerdo con la nueva legislación. De esa cantidad, Medicare pagará $44.5 mil millones, los beneficiarios serán responsables por $31 mil millones y los pagadores de tercera `parte gastarán $26.4 mil millones.

El estudio muestra que como alternativa, Medicare podría negociar o establecer precios comparables con aquellos de los países seleccionados para eliminar el hueco de la dona, sin costo adicional para el gobierno. Con esta opción, que supone una reducción de 45 por ciento en el precio, no habría brecha en la cobertura. Los beneficiarios pagarían $19.1 mil millones y los terceros pagadores pagarían $9.9 mil millones. /p>

Es claro que una reducción de tal magnitud en el precio afectaría a la industria farmacéutica.

"Va a reducir la cantidad de investigación y desarrollo que podrían realizar", advirtió Anderson.

La realidad de esto por ahora es pura especulación. ¿Protegerían la inversión para investigaciones que permitan encontrar curas para las enfermedades? ¿Llevarían a los inversionistas a poner su dinero en medicamentos de "imitación" que se parecen a los productos que ya están en el mercado?

"Si al cambiar los precios vamos a evitar investigaciones copionas, entonces no creo que sea tan mala idea", afirmó Vicki Gottlich, abogada de la oficina del Center for Medicare Advocacy de Washington, DC.

Más Información

Visite a Medicare para obtener más información sobre el próximo beneficio en medicamentos.

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