Cómo detener la náusea luego de la operación

El dialogo entre doctor y paciente es la clave para combatir la náusea postoperatoria

Martes, 12 de marzo (HealthDayNews) -- Nuevas combinaciones de medicamentos y terapias, precedidos por una charla de antaño entre el doctor y el paciente, podría reducir los índices de náusea y vómito que siguen a la cirugía.

Esa es la conclusión de un análisis de docenas de estudios de la náusea postoperatoria y el vómito (PONV, por sus siglas en inglés), un efecto secundario inoportuno de la anestesia usada durante la cirugía.

A pesar de avances significativos en la seguridad y los efectos secundarios de la anestesia desde los 1960, sostiene el autor del estudio doctor Tong J. Gan, casi 30 por ciento de los pacientes quirúrgicos experimentan todavía náusea y vómitos luego de una operación.

Gan señaló que al identificar aquellos en mayor riesgo del PONV antes de la cirugía, una combinación de medicamentos contra la náusea y contra el vómito y terapias complementarias podrían reducir ese porcentaje.

Gan, un profesor asociado de anestesiología en el Centro Médico de Duke University, dijo que eso podría incrementar la satisfacción del paciente, enviar las personas más rápido a casa y ahorrar gastos en el cuidado de salud. Su informe aparece en la edición de mañana de Journal of the American Medical Association.

Aparte de la incomodidad del PONV, argumentó Gan que, en algunos casos, arquear y vomitar repetidamente puede interferir con curar las cicatrices y prolongan la estadía en un hospital del paciente.

Gan dijo que es crucial para los anestesiólogos identificar características acerca de las personas que los coloque en un riesgo más alto para el PONV. Estas incluyen ser mujer, ser un no fumador, tener un historial de náusea y vómito luego de una cirugía o un historial de mareo, o haber recibido opiodes tales como la utilización de morfina como un analgésico.

"Sabemos que las mujeres tienen tres veces la incidencia de náusea y vómitos en comparación con los hombres", indicó Gan. Aunque la investigación ha examinado explicaciones hormonales para esta diferencia, las razones todavía no se comprenden bien.

La clave para reducir el riesgo del efecto de PONV, según Gan, está en que la paciente y el doctor discutan los factores de riesgo potencial antes de la cirugía. Esto puede hacerla una candidata para los medicamentos en contra la náusea y el vómito.

"Si ella pudieran comunicar esto con su anestesiólogo, eso ciertamente mejoraría la probabilidad de no enfermarse luego de la cirugía", expresó Gan, y explicó que los anestesiólogos podrían decidir suministrar a las pacientes medicamentos preventivos.

Drogas tales como dexametasona, ondansetron, droperidol, y escopolamina se pueden utilizar solo o en combinación para luchar contra los síntomas de la náusea o el vómito, expuso Gan.

Otro método preventivo que ha ganado terreno en años recientes es el uso de un porcentaje de oxígeno inhalado mayor durante y luego de la cirugía. El aire en la habitación constituye aproximadamente 20 por ciento de oxígeno, y por lo general se da a los pacientes una mezcla que contiene aproximadamente 30 por ciento de oxígeno durante la cirugía.

Sin embargo, algunos anestesiólogos han tenido éxito al dar a los pacientes un mezcla que contenía aproximadamente 80 por ciento de oxígeno durante la cirugía, a veces continúan con esto luego de dos horas de haber concluido la operación.

El doctor Daniel I. Sessler, un profesor de anestesiología en la Universidad de Louisville, ha conducido varios estudios de este efecto terapéutico para reducir el efecto de PONV.

Se sospecha que durante la cirugía, el flujo de sangre rica en oxígeno a los intestinos se comprime, impulsando la liberación de químicos que están relacionados con la náusea y el vómito.

"Suministrar oxígeno extra dará a los intestinos el suficiente oxígeno incluso con el flujo sanguíneo bajo", comentó Sessler. "Es una terapia atractiva que es libre de riesgo, libre de costo y aún así eficaz".

Junto con el método de alta concentración de oxígeno, manifestó Sessler, hay otras formas de reducir el riesgo del PONV, incluyendo seleccionar ciertos anestésicos en lugar de otros.

Sessler dijo que los pacientes deben también recibir mucho líquido durante la cirugía, y estuvo de acuerdo con que los pacientes en alto riesgo deben recibir medicamentos preventivos contra la náusea y el vómito.

Al mismo tiempo, expuso Gan, hay una creciente aceptación entre anestesiólogos en cuanto a técnicas de medicina complementaria, incluyendo la acupuntura y la hipnosis, para tratar el PONV.

"Utilizar una combinación de técnicas ha demostrado ser más eficaz que el hecho de usar un solo medicamento", comentó Gan, y añadió que dicha combinación comienza con una mejor comunicación entre doctores y pacientes. "Eventualmente, ayudará a los pacientes a experimentar una mejor recuperación si se comunican con sus doctores y sus anestesiólogos con respecto a sus factores de riesgo".

Gan enfatizó que aunque el campo de la anestesia ha realizado grandes avances en términos de seguridad, "necesitamos concentrarnos en cómo mejorar la calidad de la recuperación postoperatoria".

Qué hacer

Los niños representan un problema especial. Aunque niños menores de 2 años tiene una baja incidencia de náusea y vómito, Gan recalco que los comunes procedimientos infantiles tales como tonsilectomía tienen índice de PONV de frecuencia tan altos como 60 por ciento. Los niño pueden leer el artículo Whats Puke? de KidsHealth.org.

Lee acerca de PONV de Aventis o la Southern Medical Journal.

FUENTES: Tong J. Gan, M.D., profesor asociado, director, investigación clínica, División de Trauma General, Vascular, de Alto Riesgo, de Transplante y de Cuidado Critico Quirúrgico y de Transplante, Departamento de Anestesiología, Duke University Medical Center, Durham, N.C., Daniel I. Sessler, M.D., profesor, Departamento de Anestesiología, director, Outcomes Research Institute, Universidad de Louisville, Louisville, Ky.; 13 de marzo de 2002, "Journal of the American Medical Association"
Consumer News in Spanish