Cuenta de ahorro de salud constituye el nuevo 'IRA médico'

Una meta clave es ayudarlo a gestionar los costos de la atención sanitaria

Primero de cinco artículos

LUNES 22 de agosto (HealthDay News/HispaniCare) -- ¿Cansado de las costosas primas de los seguros de salud? ¿Harto de las restricciones de las HMO? Entonces, puede que una "HSA" sea para usted.

Una cuenta de ahorro de salud, o HSA por sus siglas en inglés, es como una cuenta de retiro individual para la atención sanitaria. Puede contribuir hasta $2,650 para un individuo y $5,250 para una familia, y esos ahorros acumulados pueden ser invertidos a fin de ganar ingresos adicionales.

Para muchos, uno de los atractivos es el tratamiento preferencial de impuestos que ofrecen las HSA, aunque los defensores señalan que también pueden ayudar a contener los crecientes costos de atención sanitaria mediante la estimulación de los consumidores a gastar sus dólares sabiamente.

"Este dinero está libre de impuestos al ser ingresado, lo que acumula está libre de impuestos, y finalmente, siempre y cuando sea gastado en [gastos médicos] calificados, también sale libre de impuestos", explicó Tom Billet, consultor principal de beneficios en la oficina de Watson Wyatt Worldwide en Stamford, Connecticut, un firma de consultoría de beneficios.

Además, los participantes de una HSA pueden deducir la cantidad total de su contribución anual de sus impuestos federales por ingresos.

A fin de calificar para una de estas cuentas, debe inscribirse en un "plan sanitario con deducible alto". Éste es un tipo de póliza de seguro que tiene una prima por lo regular más baja que los seguros de salud tradicionales y un deducible más elevado que lo usual, al menos $1,000 por individuo o de $2,000 por familia, aunque esos mínimos pueden ser mucho más altos.

Antes de que un plan con deducible alto empiece a cubrir gastos, un individuo puede haber desembolsado hasta $5,100 de su bolsillo ese año, incluyendo el deducible y los copagos. La cantidad de desembolso del bolsillo para una familia es de $10,500 en 2005.

Las personas acostumbradas a pagar, por ejemplo, $10 ó $20 por consulta en un plan de seguro de salud tradicional podrían llegar a desconcertarse la primera vez que visitan el médico dentro de un plan con deducible alto.

"Se van a asustar con el precio, y eso es duro", declaró JoAnn Laing, presidenta de Information Strategies Inc., en Fort Lee, Nueva Jersey, y autora de The Consumer Guide to HSAs.

Aún así, Laing declaró que las HSAs pueden tener sentido porque la mayoría de personas a menudo gastan más en sus primas anuales de seguro de salud que en su tratamiento médico. "Así que si reduce la cantidad que paga por su prima, esos dólares ahorrados pueden ir a parar al pago de su tratamiento", destacó.

La idea detrás de las HSA es lograr que los estadounidenses ahorren dinero para futuros gastos médicos y, cuando lo gasten, que lo hagan de forma juiciosa. Las HSA son una de las opciones del Presidente George Bush para controlar el elevado costo de la atención sanitaria en los Estados Unidos.

Algunas personas usan sus HSA para ahorrar para los futuros gastos médicos, porque no existe penalización para pasar los fondos de un año a otro. Otros usan sus cuentas para pagar costos médicos de rutina, incluido consultas médicas, facturas hospitalarias y medicamentos con o sin receta.

Existen varias formas de abrir una HSA. Si recibe beneficios de salud en su trabajo, vea si su empleador ofrece un plan de salud con deducible alto que cumpla con los requisitos de HSA. A veces estos planes vienen combinados con una opción HSA. Y algunos empleadores realizan contribuciones anuales a la cuenta del trabajador.

Si su empleador no ofrece beneficios de salud, puede adquirir un plan de salud con deducible alto y establecer su propia HSA o buscar un producto combinado en el mercado. Los consumidores pueden solicitar HSA en bancos, uniones crediticias, compañías de seguros y otras compañías aprobadas, de acuerdo con el gobierno federal.

Sin embargo, una HSA puede que no sea la mejor opción para todos.

A los consumidores que no pueden apartar el dinero suficiente para financiar su HSA o que no puedan hacer frente a los altos deducibles probablemente les pueda ir mejor con un plan de seguro tradicional. Así como para individuos con enfermedades crónicas que por lo general gastan hasta o más de su deducible anual, por lo que no disponen de dinero para pasar de año a año.

"Para las personas más jóvenes y sanas con pocos gastos médicos, éste [una HSA] posiblemente sea un plan que les funcione muy bien", destacó Billet.

Más información

Para más información sobre las HSA visite el U.S. Treasury Department.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
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