Empleadores se dirigen a los malos hábitos de la cobertura del seguro

Los trabajadores podrían pagar más si fuman o mantienen estilos de vida poco saludables

MARTES 17 de enero (HealthDay News/HispaniCare) -- En el Bank of Geneva, un banco comunitario del nororiente de Indiana, los empleados reciben una reducción de $500 en su deducible anual de seguro de salud si no fuman.

Pero lo bueno no termina ahí. Los trabajadores que mantienen bajo control su peso, su presión arterial y su colesterol pueden obtener otros $1,500 en créditos anuales.

Recompensar los comportamientos saludables es la manera como el Bank of Geneva ha detenido el crecimiento de dos dígitos en las primas anuales de seguros de salud. A medida que el programa de incentivos comienza su tercer año, Andrew Briggs, el presiente del banco, aseguró que el dinero está motivando a los empleados del banco a poner su salud bajo control.

"Estamos viendo gente que quiere que sus deducibles se reduzcan", agregó. "Tienen un objetivo y (se están) esforzando por lograrlo".

Cada vez más empleadores de todo el país están usando recompensas o penalizaciones para persuadir a los trabajadores a dejar de fumar, perder el peso excesivo y llevar vidas más saludables. Los estudios demuestran que los comportamientos modificables, como fumar y otros factores de riesgo para enfermedades, como la hipertensión arterial y la obesidad, incrementan significativamente los gastos de salud.

Dale Ryman, consultor actuarial de Charlotte, Carolina del Norte en la oficina de Towers Perrin, una empresa de consultaría en beneficios globales, aseguró que, históricamente, los empleados han tenido temor de entrometerse con las vidas de sus empleados.

Ahora, eso está cambiando.

"Hoy en día, se han dado cuenta de que los malos comportamientos del estilo de vida tienen efectos significativos sobre los costos de los empleadores". Así, es el empleador el que sufre las consecuencias financiares de ese mal comportamiento en los costos de sus planes de salud", explicó Rayman.

Comparado con los empleados que no fuman, los trabajadores que lo hacen le cuestan a sus empleadores $1,000 al año en costos directos e indirectos, según la American Lung Association.

La obesidad le cuesta a los empleadores unos $13 mil millones al año, según el National Business Group on Health.

En algunas empresas, los empleados que cumplen con objetivos especificados de salud pueden llenar los requisitos para obtener primas de seguro más bajas.

A partir de este mes, se le pedirá a los empleados de King County, Washington, y sus cónyuges o compañeros domésticos que tienen cobertura a que se hagan una evaluación anual de buena salud. Es voluntaria, pero quienes se nieguen a participar pagarán el nivel más alto de gastos para pagar del bolsillo según un nuevo diseño de beneficios en tres partes. Quienes se hagan la evaluación y comienzan a tomar medidas para mejorar su salud son elegibles para el nivel más bajo de gastos que se deben pagar del bolsillo.

Algunos empleadores están tomando una posición punitiva, generalmente agregando un recargo por fumar. Al menos cuatro estados, Alabama, Georgia, Kentucky y Virginia Occidental, ahora cobran primas más altas a los empleados estatales que fuman y primas más bajas a los no fumadores, según la National Conference of State Legislatures.

La Organización Mundial de la Salud, que tiene la misión mundial de reducir el tabaquismo, recientemente promulgó una prohibición categórica de contratar fumadores. A todos los que estén solicitando empleo se les preguntará si fuman o si usan productos del tabaco y, si es así, si continuarían haciéndolo como empleados de la OMS. Si la respuesta a ambas preguntas es afirmativa, esa persona no será tenida en cuenta para el empleo.

En general, sin embargo, según explicaron los consultores en beneficios, las medidas punitivas no son igualmente populares porque la mayoría de los empleadores preferirían premios que castigos para reformar los comportamientos de los empleados.

"No es tanto el castigo, sino la palmada en la espalda", aseguró Howard Kraft, director de la oficina de Mercer Health & Benefits de Norwalk, Connecticut.

Los individuos de alto costo que tengan varios factores de riesgo, especialmente, necesitarán algo de estimulación para actuar, agregó Kraft. "La idea es recompensar a estas personas para que participen en el programa", aseguró, "porque sabemos que el cambio en el comportamiento es tan difícil".

Por otro lado, la diferencia entre premio y castigo podría ser confusa. "Lo que es un incentivo para uno, podría no ser un incentivo para otro", aseguró Kraft. "Es según como lo vea".

Al estructurar los incentivos y la falta de incentivos, los empleados deben tener cuidado de no infringir las leyes federales que protegen a los estadounidenses con discapacidades y a los trabajadores que reciben cobertura de seguro en el trabajo. También necesitan seguir las leyes estatales que evitan que los empleadores discriminen según un problema de salud.

Pero hay muchas áreas grises, anotó Rayman, de Tower Perrin, por lo que los empleadores típicamente acuden a asesoría legal antes de implementar nuevos incentivos.

Para evitar las afirmaciones de discriminación, un administrador de beneficios médicos de Fort Wayne, Indiana, ha creado un producto complementario de seguro que le brinda a los empleadores una manera de recompensar comportamientos saludables. El plan, llamado BeniComp Advantage, enfrenta el problema de los costos crecientes de seguros de salud dirigiéndose a los comportamientos. Es distinto de otro enfoque más reciente, el uso de las cuentas de ahorro de salud, en inglés HSAs.

"Si un empleado dijera que le va a depositar $1,000 en la HSA de los que no fuman, sería ilegal. No está permitido hacer depósitos en una HSA según los objetivos de buena salud", aseguró el Presidente del BeniComp Group Douglas J. Short.

El producto de BeniComp, aprobado ahora en 32 estados, estructura el incentivo de otra manera, aseguró Short. "Lo que está diciendo es que es mi dinero y con él te voy a recompensar por las decisiones que tomas con respecto a tu estilo de vida", explicó. "Así, ni siquiera te lo voy a dar si no cambias tu estilo de vida".

Está funcionando en el Bank of Geneva, que implementó el producto de BeniComp en 2004, aseguró Briggs. Cerca del 70 por ciento de los 51 empleados del banco eligen recibir beneficios de salud de su empleador.

"Si se proyectara al mismo nivel de incremento que hemos tenido en los últimos dos años", agregó Briggs, "hemos visto unos $400,000 en ahorros".

Más información

Para consejos sobre pasos pequeños que puede tomar para mejorar su salud, visite el Department of Health and Human Services de los EE.UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
Read this Next
About UsOur ProductsCustom SolutionsHow it’s SoldOur ResultsDeliveryContact UsBlogPrivacy PolicyFAQ