La gripe porcina podría aumentar el número de hospitalizaciones

Según los informes de Australia y EE. UU., la mayoría de los pacientes se recupera y la tasa de mortalidad es similar a la de la gripe estacional

JUEVES, 8 de octubre (HealthDay News/DrTango) -- Como presagio de lo que Estados Unidos podría experimentar este otoño e invierno, las autoridades de salud australianas y neozelandesas, que acaban de pasar por la temporada de gripe, informan sobre un tráfico "sustancial" en las unidades de cuidados intensivos como resultado de infecciones causadas por la gripe porcina H1N1.

Dado que en el Hemisferio Sur el invierno tiene lugar durante los meses de verano de Norteamérica, la gravedad de la temporada de gripe en Australia y Nueva Zelanda podría presagiar el carácter de la próxima temporada de gripe en el Hemisferio Norte.

Y un informe similar, esta vez de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., confirma que los pacientes afectados por la gripe H1N1 y que fueron atendidos en los hospitales estadounidenses durante los meses de abril, mayo y junio eran más propensos a ser mujeres o adultos jóvenes con una afección médica subyacente.

Ambos informes fueron publicados en línea el jueves en la New England Journal of Medicine.

El Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas y Alergia de EE. UU., dijo que los hallazgos no le sorprenden.

"Lo que vimos en primavera y lo que observamos ahora es que el virus H1N1 suele afectar más a la población joven, ahora bien cuando analizamos a los que que requieren hospitalización por complicaciones, la balanza se inclina de forma desproporcionada a favor de las mujeres embarazadas, las personas muy jóvenes y los que tienen afecciones médicas subyacentes que debilitan la respuesta inmunitaria", apuntó Fauci. "No me sorprende. Es exactamente el mismo patrón que hemos observado".

"Estamos atendiendo al mismo tipo de pacientes", aseguró la Dra. Tamara R. Kuittinen, médico de emergencia del Hospital Lenox Hill de Nueva York.

Hasta ahora, este hospital sólo ha confirmado un solo caso de H1N1 junto con otros sospechosos, dijo.

En el estudio de EE. UU., los investigadores de los CDC examinaron los informes médicos de 272 personas hospitalizadas por influenza H1N1 entre abril y mediados de junio de este año. Informaron que una cuarta parte fue ingresada en la UCI y que el siete por ciento falleció. Cerca de las tres cuartas partes de los pacientes encuestados tenía una o más afecciones médicas subyacentes como asma, diabetes, enfermedades cardiacas o pulmonares, o embarazo.

Cerca de la mitad de los pacientes eran niños menores de 18 años y apenas el cinco por ciento superaba los 65, lo que coincide con la teoría de que la mayoría de los adultos estadounidenses de edad avanzada podría tener cierta inmunidad contra la H1N1 por una exposición anterior. Los pacientes mayores también eran menos propensos a tener una enfermedad grave, apuntó el equipo de los CDC. Un punto positivo: "Los pacientes parecían beneficiarse de la terapia antiviral", escribieron los autores del estudio.

En el informe de Australia y Nueva Zelanda, los investigadores encontraron que entre el 1 de junio y el 31 de agosto de 2009, el invierno en el Hemisferio Sur, 722 pacientes con infecciones por H1N1 confirmadas en laboratorio fueron ingresados en las unidades de cuidados intensivos (UCI) de esos países. Esto se traduce en 28.7 casos por millón de residentes de ambos países.

De los cuales, 669 tenían menos de 65 años y 66 eran mujeres embarazadas, otro grupo de alto riesgo.

Los datos de 601 pacientes mostraron que 172 tenían un índice de masa corporal superior a 35, lo que indica que estaban dentro de la categoría de obesidad. Además, los pacientes indígenas de Australia y Nueva Zelanda fueron afectados de forma desproporcionada.

En conjunto, los pacientes que fueron ingresados en una UCI permanecieron allí por una total de 8,815 "días cama", o 350 por millón de habitantes. La estadía promedio fue de siete días, con una oscilación de 2.7 a 13.4 días.

Casi dos tercios de los pacientes hospitalizados por gripe necesitaron ventilación mecánica, y el tiempo promedio que estuvieron con ventilación fue de ocho días.

Los pacientes de H1N1 ocuparon un máximo de 7.4 camas por millón de habitantes en un día en dos países que tienen 75 camas UCI por millón de habitantes.

De acuerdo con el informe, "el mayor efecto sobre los recursos de las UCI en una región determinada tiene lugar aproximadamente a las cuatro a seis semanas del primer ingreso confirmado en invierno... y la carga de trabajo adicional se mantiene durante un par de semanas".

Hasta el 7 de septiembre, 103 de 722 pacientes australianos y neozelandeses, poco más del catorce por ciento, habían fallecido, mientras que el 15.8 por ciento seguía en el hospital.

Aunque quizás parece una tasa de mortalidad alta, Kuittinen apuntó que estos pacientes por lo general estaban muy enfermos antes de contraer la gripe y que es posible que tuvieran múltiples problemas de salud.

Además, la tasa de mortalidad no fue más alta que la observada generalmente en la gripe estacional, enfatizaron los autores del informe de varias universidades de Australia.

Otro experto dijo que los hallazgos estaban en línea con las expectativas.

"Ratifica muchas de las ideas en materia de planificación de los últimos años. Vemos muchas cifras similares y esto nos tranquiliza", señaló el Dr. Michael Proctor, director de capacitación de la Facultad de salud pública rural del Centro de Ciencias de la Salud de la Texas A&M y del Centro Nacional de Preparación y Respuesta para Emergencias Médicas, en College Station, Texas.

"No hay razón para que cunda el pánico, sólo para actuar con cautela", agregó Kuittinen. "Preste atención, escuche las noticias y mantenga buenos hábitos de higiene. Lávese las manos, lleve consigo desinfectantes para las manos y tosa sobre un pañuelo desechable".

Más información

Para obtener más información sobre la gripe H1N1, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por DrTango
FUENTES: Tamara R. Kuittinen, M.D. emergency physician, Lenox Hill Hospital, New York City; Anthony Fauci, M.D., director, U.S. National Institute of Allergy and Infectious Diseases, Bethesda, Md.; Michael Proctor, M.D., director of training at Texas A&M Health Science Center School of Rural Public Health and the National Center for Emergency Medical Preparedness and Response; College Station, Tex; Oct. 8, 2009, New England Journal of Medicine, online
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